Corinna Schumacher habla como nunca de su historia de amor con el piloto: “A la gente le encanta hablar de él, pero pocos conocen a Michael tan bien como yo”

La primera imagen de Schumacher 94: Nace una leyenda es el casco del expiloto de Fórmula 1. Pocos segundos después aparece su esposa, Corinna Schumacher. Su confidente más cercana es la voz principal en el documental que se estrena este viernes, 2 de octubre, en Netflix; ella es una de las encargadas de trazar la historia de cómo su marido ganó su primer mundial en 1994. Y mientras lo hace, habla como nunca de una historia de amor que se consolidó entre carreras y paddocks alrededor del mundo. Una historia de amor que perdura hasta hoy. “Michael sabía que yo era la primera en celebrar sus victorias y en apoyarle cuando sufría una derrota. Siempre podía contar conmigo. A la gente le encanta hablar de él, pero pocos conocen a Michael tan bien como lo conozco yo”, sentencia Corinna, quien confiesa que nunca le interesó el automovilismo hasta que le conoció: “Fue él quien me enseñó a apreciar este deporte”.

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 La esposa del siete veces campeón mundial de Fórmula 1 es la protagonista principal de ‘Schumacher 94: Nace una leyenda’, documental que Netflix estrena este viernes y en el que se repasa un año que marcó la historia del automovilismo  

La primera imagen de Schumacher 94: Nace una leyenda es el casco del expiloto de Fórmula 1. Pocos segundos después aparece su esposa, Corinna Schumacher. Su confidente más cercana es la voz principal en el documental que se estrena este viernes, 2 de octubre, en Netflix; ella es una de las encargadas de trazar la historia de cómo su marido ganó su primer mundial en 1994. Y mientras lo hace, habla como nunca de una historia de amor que se consolidó entre carreras y paddocks alrededor del mundo. Una historia de amor que perdura hasta hoy. “Michael sabía que yo era la primera en celebrar sus victorias y en apoyarle cuando sufría una derrota. Siempre podía contar conmigo. A la gente le encanta hablar de él, pero pocos conocen a Michael tan bien como lo conozco yo”, sentencia Corinna, quien confiesa que nunca le interesó el automovilismo hasta que le conoció: “Fue él quien me enseñó a apreciar este deporte”.

A Schumacher no se le ha vuelto a ver en público desde que en diciembre de 2013 sufrió un gravísimo accidente de esquí en la estación de Méribel, en los Alpes franceses. Así que los encargados de recordar el año en el que su vida y su carrera cambiaron para siempre son su esposa, su mánager Willi Weber, Flavio Briatore (jefe de equipo Benetton en 1994), periodistas de F1 y personal del equipo, tanto técnico como de hospitality, que le acompañó esa temporada. “En cuanto se ponía el casco, empezaba el show”, recuerda Corinna al principio del documental, trufado de imágenes históricas de las carreras de Schumacher en 1994, vídeos más personales y sus entrevistas de la época.

“Ni siquiera había viajado más allá de Fráncfort, y de repente me veo en México, en Acapulco. Y en muchos sitios más. Fuimos de aquí para allá por todo el mundo. Todo junto al amor de mi vida. No hay nada como ser joven y tener la oportunidad de recorrer el mundo. Era maravilloso”, explica Corinna de ese primer año en la Fórmula 1. “Pero también llevábamos un ritmo frenético. Vivíamos de carrera en carrera. Es un estilo de vida que solo funciona si te apasiona de verdad. Es la única manera de aguantar el ritmo”, asegura. “Mi madre no lo tragaba”, recuerda de los inicios de un romance cuando ella apenas tenía 21 años. “Estaba completamente en contra. Michael siempre estaba en la pista de karts y siempre estaba apartando a los demás”.

“Corinna iba siempre a su lado, daba gusto ver a dos jóvenes tan enamorados”, recuerda Briatore. “Él tenía dos familias, y Corinna siempre estaba allí. Era una más del equipo. Llevaba hasta la camiseta. Siempre estuvo muy implicada”, añade. Y eso que 1994 no fue un año para nada fácil: entre su victoria en la carrera inaugural en Brasil y la conquista del título en Australia transcurre una de las temporadas más dramáticas de la historia del automovilismo. Michael y su entonces novia vivieron victorias espectaculares, acusaciones de manipulación del vehículo y sucesos devastadores, como los accidentes mortales de los pilotos Roland Ratzenberger y Ayrton Senna.

“Siempre tenía el corazón en un puño cuando Micahel salía a la pista. Pero no porque me diera miedo que le pasara algo… lo único que me preocupaba era que le pasara algo al coche. Pero, de pronto, el circuito Imola se convirtió en una pesadilla que me hizo ver las cosas de otra forma”, recuerda Corinna tras el accidente de Rubens Barrichello el 29 de abril de 1994 durante los entrenamientos libres del Gran Premio de San Marino en Imola. Ratzenberger fallecía al día siguiente tras sufrir un violento accidente a más de 300 km/h durante la sesión de clasificación. “Hasta ese momento, no habíamos sido verdaderamente conscientes de que algo así podía ocurrirle a Michael. Cuando uno es joven, uno nunca piensa que puede suceder algo así de malo. Ahí tomamos conciencia”, dice Corinna, siempre sentada en un motorhome como escenario de su entrevista —esa camioneta que durante tanto tiempo fue como su casa—. Aún les quedaba un golpe más: la muerte de Senna en el mismo circuito. Después de eso, según cuentan sus allegados en el documental, Schumacher se planteó dejar las carreras, algo que nunca llegó a compartir con su pareja, para “protegerla”. “Habría sido absurdo, casi un insulto, pedirle que dejara de competir”, señala ella. ¿Otro detalle íntimo que comparte? Revela que la canción que marca su historia de amor es Rush Rush, de Paula Abdul. “Esa era nuestra canción en aquel entonces. Cuando la escucho hoy en el coche, lloro en silencio”.

De repente, a mitad de temporada, se ven amenazados con perderlo todo tras la suspensión de dos carreras y la descalificación en Bélgica. Y todo ello mientras empieza la Schumimania. “Michael no buscaba la fama. Él lo único que deseaba era competir, todo lo que venía detrás eran efectos colaterales. Pero cuando uno tiene éxito, una cosa lleva a la otra”, recuerda Corinna. Su creciente fama hizo que tuvieran que mudarse del pequeño pueblo alemán de Kerpen-Manheim a Montecarlo, pues llegó un punto en el que sus vecinos de toda la vida saltaban las vallas de su casa. “Para mí fue un cambio enorme, porque en realidad yo no quería mudarme a otro sitio. De hecho, si me hubieran dicho que pasaría tantos años viviendo en el extranjero, no me lo habría creído”, asegura Corinna.

“En cuanto podía, nos escapábamos. Íbamos al hotel y nos metíamos en la bañera. Y allí nos poníamos al día”, explica sobre cómo podían encontrar tiempo para los dos en medio de toda la locura que supone un mundial de F1. “Teníamos un banco donde siempre nos sentábamos cuando pasaba algo. Y nunca nos echábamos nada en cara”, dice en otro momento. Una fama que ejemplifica con una anécdota: una seguidora llamada Jutta le mandaba constantemente ropa interior. Nunca la llegaron a conocer en persona, pero se convirtió en la protagonista de una de las bromas íntimas de la pareja, que se casaría el 1 de agosto de 1995 en Kerpen-Manheim, la ciudad natal del piloto.

“Se quejaba de que siempre le hacían las mismas preguntas. Y de que respondiera lo que respondiera, siempre encontraban algún motivo para criticarle. Era un robot o era un arrogante”. “Llegó a decir: ‘¿Sabes qué? Vamos a estar unos días sin leer la prensa”, explica en otro momento del documental de algo más de una hora y media, dirigido por Christin Freitag.

“¿Por qué un niño cogía las ruedas que otros habían tirado para ponérselas a su kart? Pues porque no tenía dinero. Pero también decía mucho de su carácter: siempre quería medirse con los demás, aunque a nivel material o económico tuviera menos medios. Al final, quería ganar, pero ganar limpiamente, porque si no, al final te lo echan en cara”, afirma Corinna. “Algunos intentan empañar la victoria de su primer mundial. Y se empeñan en polemizar sobre cómo se desarrollaron las cosas. Yo les recuerdo que, de 16 carreras, Michael disputó 12. Con eso lo digo todo. Fue el mejor. Y, como sabemos, lo mejor estaba por llegar”, resume Corinna sobre una temporada de infarto.

Lo que estaba por llegar era que Michael Schumacher se convirtió en uno de los pilotos más laureados de la historia de la F1 con siete mundiales. Y lo que también estaba por llegar era la consolidación de su historia de amor, de la que nacerían dos hijos que les han convertido ya en abuelos. El accidente lo truncaría todo. Poco se conoce del estado de salud actual del expiloto; sí que se conoce que el coste de sus tratamientos es muy alto, de millones de euros anuales, lo que ha hecho que Corinna incluso se haya deshecho de parte de su patrimonio para cubrir esos gastos. Desde 2013, ella se ha convertido en la guardiana de la privacidad del piloto y en la encargada de blindar su vida entre Suiza y Mallorca.

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