Los últimos años del cómico, monologuista y actor Pete Davidson (32 años, Staten Island) están irremediablemente atravesados por las estrellas de las que ha sido pareja: la cantante Ariana Grande (2018), la actriz Margaret Qualley (2019) y la todopoderosa influencer y empresaria Kim Kardashian ( de 2021 a 2022). Pero su vida, desde su largo paso por el programa de comedia estadounidense Saturday Night Live (2014-2022) hasta su aparición en películas como El Escuadrón Suicida (2021), ha sido una de picos y caídas: batallas con su salud mental, adicciones a las drogas y, recientemente, su paternidad. Tras dos años sin consumir drogas, Davidson se ha sincerado sobre todos estos temas con la revista Variety. “Era interpretarse a sí mismo y vivir constantemente inmerso en tu propia mierda”, recuerda en la publicación especializada en entretenimiento sobre cuando tocó fondo en 2023, tras el estreno de la serie autobiográfica Bupkins.
El actor y cómico, que asegura llevar dos años sin consumir drogas duras, ha hablado con ‘Variety’ de su rehabilitación, su reciente paternidad y la decisión de retirarse la mayoría de sus casi 200 tatuajes
Los últimos años del cómico, monologuista y actor Pete Davidson (32 años, Staten Island) están irremediablemente atravesados por las estrellas de las que ha sido pareja: la cantante Ariana Grande (2018), la actriz Margaret Qualley (2019) y la todopoderosa influencer y empresaria Kim Kardashian ( de 2021 a 2022). Pero su vida, desde su largo paso por el programa de comedia estadounidense Saturday Night Live (2014-2022) hasta su aparición en películas como El Escuadrón Suicida (2021),ha sido una de picos y caídas: batallas con su salud mental, adicciones a las drogas y, recientemente, su paternidad. Tras dos años sin consumir drogas, Davidson se ha sincerado sobre todos estos temas con la revista Variety. “Era interpretarse a sí mismo y vivir constantemente inmerso en tu propia mierda”, recuerda en la publicación especializada en entretenimiento sobre cuando tocó fondo en 2023, tras el estreno de la serie autobiográfica Bupkins.
Para anestesiar ese dolor recurrió a las drogas: “Era ketamina. Conseguía la versión líquida y la cocinaba”, cuenta. “También tomaba ácido, setas y óxido nitroso, fumaba hierba todo el día y consumía pastillas a diario. La situación empezó a dar miedo porque no sentía el efecto de la droga. Me sentía colocado cuando no la consumía, así que pensé: ‘Esto es un problema enorme”, revela a Variety. Durante una emotiva llamada por FaceTime con su madre Amy, decidió pasar por un proceso de desintoxicación. “Me dijo que su mayor miedo era despertarse un día y ver en las noticias que me había pasado algo malo”, recuerda Davidson. A pesar de que la plataforma Peacock decidió renovar para una segunda temporada Bupkins, él decidió abandonar la serie.
Davidson quería darle un rumbo diferente a su carrera, que se le tomara en serio. “Yo formaba parte del problema que más odiaba: la intromisión en mi vida privada. Simplemente alimentaba la situación y seguía alimentando esa narrativa”, admite el actor, que hoy no cuenta con redes sociales. En el pasado había asistido a rehabilitación “para complacer a otros”, pero nunca con una intención genuina. “Cuando cumplí 30 años y me vi en esa situación, estaba en un punto muy bajo. Mi carrera estaba estancada y pensé: ‘Esto apesta. Ya no puedo más’. Y no puedes hacerlo por otra persona ni por el trabajo. Realmente tienes que quererlo; cuando decides dejarlo, lo dejas de verdad”.
Davidson ha admitido haber lidiado con problemas de drogas en el pasado, justo cuando mantenía una relación con la más famosa de las Kardashian. Estaba, además, rodeado de una atmósfera que no ayudaba a su salud mental: “Es un ambiente muy duro si no estás dispuesto a entrar al juego (…), que te sigan a todas partes, tener seguridad y mirar por encima del hombro. Una de las cosas que me encantan de Kim y de toda esa familia es que ellos dicen: ‘Esto es lo que hacemos’. Me pareció algo muy atractivo y maduro”, recuerda. Por esos años recibió amenazas por Instagram del rapero y exmarido de Kim Kardashian, Kanye West. “Lo que me dejó alucinado es que yo hablaba abiertamente de mis problemas de salud mental —todo el mundo sabe eso de mí— y fue como si él me estuviera diciendo: ‘Suicídate’. Y de hecho, me empujó a hacerlo”.

El intérprete recuerda en la entrevista otra de sus relaciones más mediáticas, la que mantuvo con Ariana Grande, con quien llegó a anunciar boda. En ese entonces llevaba cuatro años en SNL; entró al programa en 2014, con 20 años, uno de los miembros más jóvenes en la historia del elenco. Él fue quien inspiró la canción thank u, nextde la cantante, a quien todavía aprecia: “Creo que Ariana es la hostia, inmensamente talentosa y una chica increíble. No nos enviamos mensajes ni nada por el estilo, pero nos llevamos bien”, asegura sobre la artista a quien ha defendido por las incesantes críticas a su cuerpo.
Dice que ahora está sobrio, salvo por unas “cuatro cervezas al año”. “Ya no me meto drogas. Llevo dos o tres años sin consumir drogas duras y más o menos un año o más sin fumar marihuana. Curiosamente, lo más difícil de dejar fue la marihuana”, comenta. “Y ahora es fácil porque tengo una hija. Cada vez que me surge la tentación, miro mi fondo de pantalla y pienso: ‘Ah, claro, mejor no’”. Se refiere a Scottie Rose, la bebé de nueve meses que tuvo con la modelo de 30 años Elsie Hewitt, con quien terminó una relación apenas cinco meses después de convertirse en padres.
La pareja mantiene un acuerdo de coparentalidad y una relación amistosa. “Scottie es toda mi vida”, dice Davidson sobre su hija. “Estaba viviendo o muriendo por este negocio y de lo que yo creía que la gente pensaba de mí. Todo giraba en torno a la validación (…) Pero en cuanto la vi por primera vez, pensé: “Dios mío, nada de esto importa en absoluto. Es un trabajo. Si puedo hacer cosas geniales, genial; si no, también está bien: podré pasar más tiempo en casa con mi hija”.
En su vida también se avecinan otros cambios. Hace un tiempo decidió retirarse la mayoría de sus casi 200 tatuajes. “Primero, eran una puta mierda”, bromea en la entrevista. “Segundo, fue una decisión de negocios. Odiaba tener que llegar tres horas antes a la caravana de maquillaje para cubrir con pintura esos tatuajes horribles. Y tercero, pensé: ‘Yo no soy ese tipo de persona. Me los hice cuando sufría un dolor inmenso e intentaba mostrarle a la gente mi dolor”. Davidson ha lidiado con problemas de autolesiones. “Solía cortarme, así que algunos de los tatuajes servían para tapar los cortes», explica. Sin embargo, conservará algunos, incluido el de Hillary Clinton en su pierna derecha: “Ese se queda. Es de las mías. Adoro a Hillary, tío. Es increíble y una gran amiga”.
Ahora regresa a la gran pantalla en noviembre con Cómo robar un banco, en la que interpreta a un veterano de guerra herido que recurre al atraco para mantener a su familia. Para ese papel subió unos siete kilos. “Empecé a usar todos esos péptidos que todo el mundo utiliza. Funcionan”, comenta. Tomó Sermorelina y BPC-157 mientras entrenaba sin descanso y consumía grandes cantidades de proteína. Davidson recuerda la filmación de una de las escenas: “En cuanto entré en la habitación [con una joven actriz], me embargó la emoción. Me dejó hecho polvo”, recuerda mientras se le entrecorta la voz. “Lo que le sucede al personaje guarda relación con lo que me pasó a mí con mi padre [un bombero que murió en servicio el 11 de septiembre de 2001, cuando Davidson tenía 7 años], además de la edad y todo eso… ante todo soy cómico, así que nunca entendía cuando los actores decían: ‘Fue muy doloroso’. Pero lo es. Fue muy duro, y fue la primera vez que me sentí un actor de verdad, porque no me limitaba a interpretarme a mí mismo”.

Davidson trabaja también en el rodaje de una nueva película, Tommy Karate, que se espera que llegue a los cines en 2027. Sin embargo, lo que más le entusiasma es pasar tiempo con su hija Scottie: “Es cuestión de prueba y error, y de fracasar muchas veces. Si crees que fracasé en Saturday Night Live, deberías verme con mi maldita hija”. Insiste en que se hoy encuentra mucho mejor y que Scottie es la razón. “Está llenando muchos vacíos… Estoy agotado de ser yo mismo todo el tiempo. Que ella sea la prioridad absoluta es el mejor regalo del mundo. Es una sensación indescriptible”. Según cuenta, hoy se levanta entusiasmado cada día.
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