Ganó, pero Kimi Antonelli tendrá que esperar un poco más para hacerse con el campeonato del mundo de Fórmula 1. Sólo un poquito mas. Quizás, sólo hasta México. A pesar de que los fríos números, que le daban menos de un 1% de posibilidades de salir matemáticamente como campeón de Las Américas en los días previos a que los motores empezaran a rugir en el circuito de Austin y de que esas opciones subieran hasta el 35% tras las rondas clasificatorias, no pudo ser.
El italiano se quedó a dos puntos de lograr el Mundial y podrá ser campeón en México
Ganó, pero Kimi Antonelli tendrá que esperar un poco más para hacerse con el campeonato del mundo de Fórmula 1. Sólo un poquito mas. Quizás, sólo hasta México. A pesar de que los fríos números, que le daban menos de un 1% de posibilidades de salir matemáticamente como campeón de Las Américas en los días previos a que los motores empezaran a rugir en el circuito de Austin y de que esas opciones subieran hasta el 35% tras las rondas clasificatorias, no pudo ser.
El hecho de que lograra hacerse en última instancia con la pole y de que sus más directos competidores, Lewis Hamilton y, sobre todo, su compañero de equipo en Mercedes y rival más encarnizado, George Russell, no tuvieran del todo el día, los astros no se alinearon.
El piloto de Ferrari debía partir desde la quinta plaza, mientras que el segundo en discordia en la tabla lo hacía finalmente desde la sexta. El italiano debía ganar, y lo hizo. Pero el resto de condiciones no se cumplieron. Aunque hubo durante varios minutos un serio resquicio para que así fuera. Por algún breve momento, pareció que los astros iban a alinearse. La apariencia, con todo, fue esquiva.
La historia jugaba inicialmente en su contra. Hamilton, de hecho, nunca había acabado una carrera en Austin por detrás de la cuarta plaza. Algo que tampoco sucedió en esta ocasión. Rusell, mientras, debía ser noveno o peor. Y acabó la carrera como séptimo clasificado. Abundando en esa especie de montaña rusa que está siendo su nivel de pilotaje en este curso.
A los máximos responsables de Mercedes, a buen seguro, no debió hacerles ni pizca de gracia, por mucho que el hecho de haberlo hecho un poco peor podría haber remachado un alirón que es solo cuestión de tiempo. De poco tiempo, a decir verdad. En México, a Antonelli le bastará con acabar entre los nueve primeros para alzarse con el campeonato. Pero, visto su rendimiento en Austin, no parece que vaya a estar tan abajo. De hecho, si Russell o Hamilton no ganan, ni necesitaría puntuar. Casi, podría irse de vacaciones. Algo que parece muy poco probable que se le páse ni siquiera por la cabeza.
Antonelli ganó en Austin casi sin oposición real. Firmó una salida perfecta y, a decir verdad, nunca vio peligrar realmente su triunfo. La estrategia de ir a una parada fue perfecta. Charles Leclerc, mientras, fue segundo y Max Verstappen, con más problemas que en las últimas carreras, tercero.
«Ha sido una buena carrera, pero no logramos laa victoria. Kimi fue a una sola parada y eso es algo que no consideramos, pero, pese a todo hubo una buena pelea con Max y Lando«, señaló el piloto de Ferrari al término de la carrrera. «Nuestro ritmo en general no fue lo bastante bueno y los neumáticos no fueron los corrrectos. Pero, aun así, llegamos al podio, si bien es cierto que tuvimos algo de suerte con el Virtual Safety Car», explicó por su parte el neerlandés.
«Era el resultado que necesitábamos, todo el equipo se lo merece. Se ha trabajado mucho para llevar este nuevo paquete y se ven los tesultados. La esrtategia fue perfecta, ha sido un trabajo de equipo y estoy muy contento. Intentaremos cerrar este campeonato lo más pronto posible», zanjó el italiano al término de una prueba en la que no tuvo que sudar demasiado su triunfo.
En cuanto a los pilotos españoles, Fernando Alonso, quien partía en última instancia desde la duodécima plaza de la parrilla de salida tras la retahíla de sanciones que marcaron las horas previas al arranque de la prueba, fue finalmente 16. Carlos Sainz, por su parte, quien se quejó mucho del estado de la pista en las horas previas, llegando a comparar algunos de los baches con los que se ha encontrado su padre compitiendo en los últimos años en el Dakar, fue 18 tras haber empezado la carrera en su caso desde la decimosexta posición.
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