Zidane, Materazzi… Y Medina Cantalejo, 20 años del cabezazo más famoso de la historia: «Fue sólo un segundo, se me fue…»

Hay carreras que terminan con una ovación en el centro del campo, una vuelta alrededor de un estadio o un último cambio para recibir el cariño del público. La de Zinedine Zidane, más leyenda que la mayoría de futbolistas, acabó de una manera distinta. Así era él, distinto. Hoy se cumplen 20 años del 9 de julio de 2006. Esa noche, sobre el minuto 110 de la final del Mundial entre Francia e Italia, a Zidane se le fue la mente, así lo reconoció él años después, y golpeó con su cabeza el pecho de Materazzi. No lo vio el árbitro, tampoco el línea, pero sí Medina Cantalejo, cuarto colegiado ese día, que advirtió al principal. Recibió la roja y caminó con la mirada perdida hacia el suelo mientras pasaba al lado de la copa del mundo. Un cabezazo que cambió la final.

 Se cumplen dos décadas de la roja a Zidane en la final del Mundial, su último momento en activo. «Me dijo si quería su camiseta y yo le dije que prefería a su hermana», contó Materazzi.  

Hay carreras que terminan con una ovación en el centro del campo, una vuelta alrededor de un estadio o un último cambio para recibir el cariño del público. La de Zinedine Zidane, más leyenda que la mayoría de futbolistas, acabó de una manera distinta. Así era él, distinto. Hoy se cumplen 20 años del 9 de julio de 2006. Esa noche, sobre el minuto 110 de la final del Mundial entre Francia e Italia, a Zidane se le fue la mente, así lo reconoció él años después, y golpeó con su cabeza el pecho de Materazzi. No lo vio el árbitro, tampoco el línea, pero sí Medina Cantalejo, cuarto colegiado ese día, que advirtió al principal. Recibió la roja y caminó con la mirada perdida hacia el suelo mientras pasaba al lado de la copa del mundo. Un cabezazo que cambió la final.

«Cuando detengo el juego y voy hacia el lugar donde estaba el jugador italiano en el suelo, les pregunto a mis asistentes si habían visto algo. Ambos me dicen que no vieron nada, pero Medina Cantalejo, el cuarto árbitro en ese partido, me dice: ‘Hubo un terrible cabezazo del 10 de los blancos a uno de los azules‘. Nunca dudé de su palabra, así que fui y tomé la decisión de expulsarlo», recordó Horacio Elizondo, árbitro de aquel encuentro, en una entrevista con FIFA.

No mintió Medina Cantalejo, porque el cabezazo de Zidane se vio en todo el mundo. Los 22 jugadores de campo fueron conscientes de la fuerte agresión, pero ningún italiano se fue a enzarzar con ‘Zizou’. El galo observó a Materazzi con cara seria, miró hacia el árbitro y aceptó su destino. Detrás, Buffon trataba de hablar con él mientras Gattuso, el más temperamental de los transalpinos, estaba anonadado.

En el momento se deslizaron muchos rumores sobre lo que Materazzi le había dicho al capitán francés, pero el paso del tiempo ha aclarado todos los argumentos. No le llamó «terrorista» ni «islamista» y no había mentado a la madre del ’10’. «Ese día, mi madre estaba mal. Hablé con mi hermana por teléfono varias veces al día y sabía que mi madre no estaba bien. No era muy grave, pero tenía la preocupación. Estaba concentrado en el partido, pero son cosas que surgen. Insultó a mi hermana Lila, que estaba con mi madre. Fue sólo un segundo y se me fue… No estoy orgulloso de ello, pero lo tengo que aceptar porque es parte de mi carrera. La historia de mi vida, como mis dos goles en la final de 1998″, explicó en 2022 en una entrevista en L’Equipe.

Había sido un Mundial extraordinario de Zidane, especialmente en las eliminatorias contra España y Brasil. Los galos, que venían de fracasar en la fase de grupos de 2002 tras ganar en 1998, estaban ante el último torneo del ’10’, que ya había anunciado su retirada y se había despedido del Santiago Bernabéu. Les ‘bleus’ empataron contra Suiza y Corea del Sur y ganaron a Togo para pasar como segundas de grupo. En octavos, España y el «vamos a retirar a Zidane«. Nada: 1-3. En cuartos, 0-1 a Brasil. En semis: 0-1 a Portugal.

Zidane había vuelto a escribir una página de su leyenda al marcar a lo Panenka en el inicio de la final contra Italia, pero en la prórroga del partido sucedió el incidente con Materazzi. El italiano, más propenso a hablar del tema, también ha contado su versión en varias ocasiones: «Le dije unas palabras estúpidas que no eran para tener esa reacción. En cualquier campo de Roma, Nápoles o Milán se escuchan cosas peores. Después de su gol de penalti, Lippi me insistió en que le marcara bien. Tuvimos un primer choque, luego un segundo y en el tercero me dijo: ‘Te daré mi camiseta más tarde’. Y yo le respondí ‘prefiero a tu hermana‘», explicó en una entrevista.

Fue la última imagen de Zidane sobre el césped de un campo de fútbol, escuchando desde el vestuario cómo Italia levantaba su último Mundial tras ganar en los penaltis. «Verlo acabar su carrera de esa forma es triste. Cuando uno tiene que aguantar lo que aguantó él durante 80 minutos y el árbitro no hace nada, lo comprendes. No lo puedes excusar, pero lo puedes comprender», dijo aquella noche Raymond Doménech, seleccionador francés.

20 años después, Zidane y Materazzi, ambos habituales en galas y eventos de UEFA y FIFA, siguen sin hablar. «No había hablado con él antes y no he hablado con él después. No tenemos relación», aseguró Materazzi, que le tendió la mano, sin éxito, al francés: «Es una leyenda y tengo mucho respeto por él como jugador y como entrenador. Tendría una charla con él, no habría ningún problema«. Veremos.

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