Es imposible negar que Rusia ha dominado la natación artística durante mucho tiempo. Todavía lo hace. Ahora han vuelto a un campeonato. Han regresado al Europeo de París como equipo neutral, y lo han hecho por todo lo alto, consiguiendo ya ocho medallas (tres oros, tres platas y dos bronces). Pero Alisa Ozhogina, nadadora española de origen precisamente ruso, también ha decidido dar un golpe sobre la mesa y hablar. Tal vez no se puede decir que alto (porque ha sido escrito), pero sí muy claro.
Alisa Ozhogina, española nacida en Moscú, ha publicado un comunicado en redes sociales denunciando lo ocurrido en la competición por equipos en la que España se llevó la plata
Es imposible negar que Rusia ha dominado la natación artística durante mucho tiempo. Todavía lo hace. Ahora han vuelto a un campeonato. Han regresado al Europeo de París como equipo neutral, y lo han hecho por todo lo alto, consiguiendo ya ocho medallas (tres oros, tres platas y dos bronces). Pero Alisa Ozhogina, nadadora española de origen precisamente ruso, también ha decidido dar un golpe sobre la mesa y hablar. Tal vez no se puede decir que alto (porque ha sido escrito), pero sí muy claro.
La historia es la siguiente. El equipo de Andrea Fuentes consiguió el lunes la plata en la rutina libre por equipos por detrás de las rusas. Gran mérito de las españolas, sin duda, aunque la medalla ha sido más bien agridulce. El combinado ruso hizo un ejercicio espectacular, incrementando la dificultad en cinco puntos justo antes del inicio de la final. Y aquí está el germen de la polémica. Las rusas necesitaban esa dificultad añadida para poder plantarle cara al equipo español. Totalmente lícito, pero ¿es igual de lícito si te fijas o, mejor dicho, copias a tu rival para conseguir ganarle?
Pues justo eso es lo que denunciaba ayer Alisa Ozhogina con un comunicado en sus redes sociales, donde ha querido expresar su cabreo o, mejor dicho, su decepción ante este hecho. Las palabras de Alisa tienen más mérito aún cuando se descubre que, conviene insistir, es una deportista nacida en Moscú, de padres rusos, aunque vive en Sevilla desde que tiene un año.
Antes de comenzar, la nadadora quiso dejar claro el respeto y la admiración que siente por las deportistas del que también considera su país: «Como medio rusa, medio española, siempre he apoyado a ambos países. He sido una de las pocas personas que se ha alegrado de su vuelta a la competición, porque esas niñas no tienen la culpa de lo que está ocurriendo con su gobierno. (…) Hoy no tengo palabras», escribía.
Y continuaba con la misma claridad con la que había comenzado: «¿De verdad tanto vale un oro que te da igual la manera de ganarlo? ¿Copiando al país que está debajo de ti? ¿Ese es el camino, robar una idea?». Esa «idea» a la que se refiere Alisa es un elemento híbrido que España había estrenado el día anterior y que, según las declaraciones de otra protagonista, Iris Tió, las entrenadoras rusas no habían disimulado ni un poquito observándolo. «Ha sido muy gracioso cuando estábamos entrenando y, de repente, todas las entrenadoras de Rusia se han puesto en fila a mirar todo nuestro entrenamiento, súper serias. Lilou y yo las hemos mirado fijamente a los ojos, luego nos hemos reído. Está guay que se fijen en nosotras. Nos enorgullece y nos da fuerzas», declaraba la campeona de Europa ante las cámaras de Teledeporte.
Sea como fuere, Rusia tiene el oro. Pero, si algo han perdido las ganadoras o, mejor dicho, si algo ha ganado España, es la innovación que durante tantos años estuvo bajo el dominio de las primeras. La responsable de ese cambio de rumbo es Andrea Fuentes, que parece haber firmado la revolución de España en la natación artística.
Esta revolución se ha visto reflejada a la perfección en el oro conseguido ayer por Iris Tió en el solo técnico, al ritmo de Rosalía. Mio Cristo Piange Diamanti (Mi Cristo llora diamantes). No serían diamantes, pero Andrea Fuentes tuvo que secarse las lágrimas al terminar la impecable actuación de la gran estrella de la selección, el gran diamante. Tió logró una puntuación de 263,6250, apenas dos décimas por encima de la bielorrusa Vasilina Khandoshka. Puede que ya esté acostumbrada a hacer historia, pero con este triunfo se convierte en la primera española en conquistar el oro de solo técnico.
El último triunfo del día vino en el técnico por equipos, donde las nadadoras españolas consiguieron la medalla de plata a ritmo de rap con la canción Hope, quedándose a casi siete puntos del equipo ruso, que volvió a imponerse. Eso sí, si en algo no logran superar el resto de equipos a España es en la impresión artística. Además, es muy difícil de copiar.
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