Los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por segundo año consecutivo de sus dos hijas, se han encontrado este martes con más de medio millar de representantes de la sociedad civil de las islas Baleares en la ya tradicional recepción veraniega con motivo de las vacaciones de la Familia Real en Mallorca, la gran cita institucional de sus veranos en la isla. Al encuentro se ha sumado, como viene ocurriendo cada año, la reina emérita Sofía, que tampoco ha fallado a esta cita que desde hace un lustro se organiza en los jardines del palacio de Marivent, la residencia privada que los Reyes utilizan durante sus estancias en la isla y que eligieron como escenario en detrimento del palacio de La Almudaina.
Los Reyes, sus hijas y doña Sofía presiden el tradicional encuentro con alrededor de 600 invitados representantes de las islas en el primer posado de la familia durante sus vacaciones en Mallorca
Los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por segundo año consecutivo de sus dos hijas, se han encontrado este martes con más de medio millar de representantes de la sociedad civil de las islas Baleares en la ya tradicional recepción veraniega con motivo de las vacaciones de la Familia Real en Mallorca, la gran cita institucional de sus veranos en la isla. Al encuentro se ha sumado, como viene ocurriendo cada año, la reina emérita Sofía, que tampoco ha fallado a esta cita que desde hace un lustro se organiza en los jardines del palacio de Marivent, la residencia privada que los Reyes utilizan durante sus estancias en la isla y que eligieron como escenario en detrimento del palacio de La Almudaina.
Por segundo verano, el foco de atención y las miradas han estado puestas en la princesa Leonor y la infanta Sofía, que debutaron como anfitrionas en este acto el año pasado, cuando ambas ya habían cumplido la mayoría de edad. El de este martes ha sido el primer posado público de la Familia Real al completo durante sus vacaciones isleñas. Hasta ahora, solo se había visto a la reina Letizia, quien el pasado domingo acudió a la gala de clausura del Mallorca Atlántida Film Festival, en la que compartió protagonismo con los actores Javier Bardem y Vicky Luengo, que presentaron El ser querido, película del director Rodrigo Sorogoyen. Por su parte, Felipe VI se dejó ver el lunes y también hoy en el Real Club Náutico de Palma.
Los Reyes y sus hijas han salido a los jardines de Marivent pocos minutos después de las 21.00, la hora prevista, en un ambiente de bochorno acrecentado por la humedad disparada en Mallorca estos días. Primero han salido Felipe y Letizia, seguidos de doña Sofía entre sus dos nietas. Tras esperar a pie de palacio, los más de 600 invitados al acto han ido pasando uno a uno por el habitual besamanos para saludarles.

Como de costumbre, el grupo de asistentes es una mezcla ecléctica: artistas, políticos, sindicalistas, representantes y portavoces de colegios profesionales, de entidades sociales y clubes deportivos. Los asistentes están invitados a dejar sus vehículos en el estacionamiento de la cercana base naval de Porto Pi, desde donde autobuses lanzadera les transportan hasta el recinto real. En una de la edificaciones anexas, aguardan entre abanicos durante alrededor de una hora hasta el comienzo del acto, una espera amenizada habitualmente por las bebidas que sirve el encargado de ofrecer el catering de la cena.
Los invitados han comenzado poco antes de las 21.00 a desfilar por el camino asfaltado que une ambos edificios en estricto orden de protocolo. La primera en saludar a los Reyes ha sido la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Posteriormente, ha sido el turno de las autoridades políticas de las islas, con la presidenta del Gobierno de Baleares, Marga Prohens, al frente.
Entre los invitados de esta ocasión está el cantante Jaime Anglada. Amigo de Felipe VI, con quien siempre coincide durante la estancia de los Reyes en Mallorca, el artista aún sigue en proceso de rehabilitación del accidente de tráfico que sufrió cuando fue arrollado por un conductor ebrio mientras circulaba por el centro de Palma en moto, y del que el próximo 8 de agosto se cumple un año. Durante el besamanos, el Rey y el cantante han intercambiado una breve conversación.
También han aceptado la invitación la diseñadora Sybilla, la joyera Isabel Guarch, el director Rafa Cortés, el cocinero y participante en Supervivientes 2025 Koldo Royo, Gabriel Escarrer, CEO de la cadena Meliá, Fiona Ferrer o el diseñador Pablo Erroz, quien este lunes fue reconocido, junto al actor Michael Douglas y otras ocho personas, con la nueva distinción Mallorca, Terra d’Honor, impulsada por el Gobierno insular para reconocer a personalidades que han proyectado al mundo la “esencia, identidad y manera de vivir” de la isla. Este año en cambio no han estado ni Rafa Nadal —a quien en junio del año pasado Felipe VI nombró marqués de Llevant de Mallorca— ni Rudy Fernández, habituales a la cita.
Los asistentes han ido estrechando la mano de los Reyes, sus hijas y la reina emérita, algunos de ellos parándose brevemente a charlar. Tras los saludos, los más de 600 convidados se han dispersado por la explanada principal del palacio, al aire libre y rodeada de enormes jardines, donde se han dispuesto mesas altas con la propuesta gastronómica, que en esta ocasión ha estado a cargo de tres chefs mallorquines. Marga Coll, Maca de Castro y Santi Taura han sido los responsables del menú con 15 pasos salados y tres dulces —como ya lo hicieron en el pasado en solitario—. En sus platos han puesto en valor los productos locales: tumbet mallorquín tradicional, serviola con pimientos, berenjenas en escabeche con queso de Mahón curado, tomate con raya seca de Formentera, trampó con sardinas ahumadas e hinojo marino, ternera mallorquina con alcaparras, banderilla de porc negre, salmonetes de roca mallorquines crujientes con mahonesa de hierbas de caracol, tortilla de sobrasada, bombón de vaca roja mallorquina a la italiana o flaó ibicenco.
Entre los hombres asistentes ha abundado, de nuevo, la camisa guayabera —incluido el Rey—, una propuesta de etiqueta que se introdujo por primera vez en 2025 y que gozó de gran éxito, dado que permite dejar en casa la chaqueta. Entre las mujeres se exigía vestir de corto. Hace ya 12 años que Felipe VI y Letizia cambiaron la estricta cena de gala que Juan Carlos I y Sofía ofrecían solo a las autoridades políticas y militares en un claro gesto de apertura de la monarquía a la sociedad. El encuentro, que dura alrededor de dos horas, permite a la familia charlar e intercambiar ideas con los invitados, con los que se van mezclando a lo largo del evento.
La recepción de este martes es el primer acto oficial de toda la Familia Real en el inicio de sus vacaciones de verano. El Rey arrancó con su agenda en Baleares el viernes 24 de julio, recibiendo a las principales autoridades políticas de las islas, pero después emprendió un viaje para participar en la toma de posesión de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori. Un par de días antes, visitó junto a la reina Letizia a los afectados de los incendios en la Comunidad de Madrid y Ávila. El miércoles pasado, el Monarca celebró el tradicional despacho de verano con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Este lunes y martes ya ha sido fotografiado en la base de Porto Pi, donde le esperaba la tripulación del Hispania, el nuevo barco que capitaneará en la 44ª Copa del Rey de Vela Mapfre que se celebra en la bahía de Palma hasta el próximo 8 de agosto, cuando se entregan los trofeos a los ganadores. En medio de la competición, Felipe VI tiene previsto acudir a la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que se celebrará el próximo viernes en Cali. Pero al día siguiente estará de nuevo en Palma para entregar los trofeos de la competición en el palacio real de La Almudaina.

Por su parte, Letizia y sus hijas no tienen más actos oficiales en la isla, aunque se espera que realicen alguna salida privada como ocurre cada año, normalmente a cenar en algún restaurante de la capital balear.
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