Mark Carney se ha convertido en una de las figuras más seguidas en el panorama internacional. El primer ministro canadiense genera admiración y reconocimiento por la forma de conducir a su país en tiempos de hostilidades comerciales con Estados Unidos; también por las alianzas que busca tejer con otras potencias medias a raíz de los cambios en el tablero geopolítico. Su antecesor en el cargo, Justin Trudeau (Ottawa, 54 años), también gozó de altas cotas de popularidad, aunque por razones distintas. De hecho, la fama ha acompañado a Trudeau desde que nació. Sus últimos años como político fueron un descenso sin freno desde la cima, pero se ha instalado con comodidad en la nueva etapa de su vida. Eso sí, sin abandonar la atención de los focos.
Tras abandonar el cargo de primer ministro hace 19 meses, el canadiense, célebre desde la cuna por su apellido, sigue siendo foco de atención. Lo es por su romance con la cantante de ‘I Kissed a Girl’, su nueva faceta dando discursos por el mundo y su reciente empresa de producción audiovisual
Mark Carney se ha convertido en una de las figuras más seguidas en el panorama internacional. El primer ministro canadiense genera admiración y reconocimiento por la forma de conducir a su país en tiempos de hostilidades comerciales con Estados Unidos; también por las alianzas que busca tejer con otras potencias medias a raíz de los cambios en el tablero geopolítico. Su antecesor en el cargo, Justin Trudeau (Ottawa, 54 años), también gozó de altas cotas de popularidad, aunque por razones distintas. De hecho, la fama ha acompañado a Trudeau desde que nació. Sus últimos años como político fueron un descenso sin freno desde la cima, pero se ha instalado con comodidad en la nueva etapa de su vida. Eso sí, sin abandonar la atención de los focos.
Justin Pierre James Trudeau estuvo al timón del Ejecutivo canadiense durante más de nueve años. Sin embargo, sus deseos de encabezar un cuarto gobierno consecutivo se fueron a pique a principios de 2025 por pugnas dentro de su partido y un marcado descontento entre los ciudadanos, dejando oficialmente el cargo y despidiéndose de la esfera política el 14 de marzo de ese año. Tras su adiós, no decidió instalarse en una cabaña en medio del bosque para preparar un libro sobre sus experiencias como primer ministro. Tampoco optó por participar discretamente en una misión para monitorear los hábitos de alguna especie animal en peligro —sus logros en el plano medioambiental, uno de los puntos más significativos de sus años al frente del Ejecutivo canadiense, se han visto considerablemente reducidos por el Gobierno de Carney—. Trudeau sigue siendo el de siempre: más allá de ser una persona acostumbrada a vivir bajo la notoriedad, necesita atención constante.
Cuatro días después de su despedida, publicó en su cuenta de Instagram, en la que tiene 4,5 millones de seguidores: “¡Qué bien se está un lunes por la mañana en Canadian Tire!”. El mensaje estaba acompañado de una fotografía —donde portaba gorra y chaqueta— en la que se le ve empujando un carrito de compra de la icónica tienda minorista del país de la hoja de arce. Después de esto, Trudeau sumó otras apariciones en sus redes sociales relacionadas con la carrera musical de su hijo Xavier, conocido en su faceta de cantante como Xav.
Antes, en agosto de 2023, Trudeau y Sophie Grégoire anunciaron su separación tras 18 años de matrimonio. Tras su ruptura, las especulaciones sobre la vida sentimental del expolítico fueron ganando terreno. Finalmente, unas imágenes captadas en un restaurante de Montreal en julio de 2025 llamaron la atención: iba acompañado nada menos que de la cantante estadounidense Katy Perry. Tres meses después, otras fotos de los dos en un yate en California y, después, paseando por París dejaban ver una actitud amorosa. Oficializaron la relación durante un viaje a Japón, en diciembre de 2025, haciendo su primera aparición en una alfombra roja el pasado mes de junio, en el estreno del documental Katy Perry: The Lifetimes Tour – Live from Paris, en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York. Entonces, en una entrevista concedida a la revista estadounidense People, la artista dijo sobre él: “Es el amor de mi vida”. Tras aquel evento, la pareja ha sido captada en otras citas del mundo del espectáculo, como en el Festival Coachella, y ya es habitual que compartan momentos de su vida y sus viajes en sus respectivas redes sociales [Perry tiene 195 millones de seguidores en Instagram].

El ex primer ministro ha movido ficha en temas que van más allá del corazón. El pasado 11 de septiembre, en el marco del Festival Internacional de Cine de Toronto, anunció el lanzamiento de Hope & Hard Work, una compañía de producción audiovisual. Se trata de una iniciativa tejida al alimón con Katie Telford, su jefa de gabinete durante todo el tiempo que fungió como primer ministro. La firma productora, de acuerdo a lo señalado en un comunicado, está enfocada en “historias cautivadoras para el cine, la televisión, los formatos de audio y las experiencias en directo”.
Hope & Hard Work cuenta ya con cinco proyectos en desarrollo. Uno de ellos es la adaptación televisiva de Closer by Sea, novela de Perry Chafe ambientada en una isla remota de la provincia de Terranova. Otro es la serie original Le Collège, de los guionistas Jessie Gabe y Shebli Zarghami, cuya trama transcurre en un instituto privado de Montreal. “En un momento en el que el mundo puede parecer cada vez más dividido, creemos en el poder de las grandes historias para acercar a las personas”, apuntaron Trudeau y Telford sobre el proyecto.
Trudeau también se ha sumado a la lista de personalidades que cobran una considerable cantidad de dólares por pronunciar discursos y participar en congresos y otros eventos. La más reciente de estas apariciones se dio en la Cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, celebrada a principios de este mes en Malta. En su intervención, afirmó que las hostilidades comerciales entre Ottawa y Washington están teniendo impacto entre los viajeros canadienses que tradicionalmente se desplazaban en gran número al sur de la frontera, señalando que la elección de un destino turístico no depende únicamente de precios y atractivos. “Estados Unidos no ha sido muy bueno en los últimos años a la hora de hacer que los viajeros se sientan bienvenidos”, recalcó.

Justin Trudeau vino al mundo cuando su padre, Pierre Elliott Trudeau, ocupaba la jefatura del Gobierno. La familia ha sido lo más parecido a los Kennedy que ha tenido Canadá: poder, dinero, atención mediática y relaciones con la jet set. Un detalle no puede pasar desapercibido: Pierre Elliott Trudeau, fallecido en septiembre del año 2000, mantuvo romances con Barbra Streisand y Margot Kidder, la actriz que interpretó a Lois Lane en Superman. Por tanto, era un rostro muy conocido entre los canadienses antes de embarcarse en política y nadie puede poner en duda que todo esto jugó a su favor cuando decidió conquistar el cuarto de máquinas gubernamental. El apellido y la fama se sumaron al carisma, el dinamismo, el buen parecer, las propuestas de cambio y el desenvolvimiento natural ante las cámaras.
Sin embargo, su personalidad, sus deseos de acaparar miradas y sus pocos reflejos para contenerse también le pasaron factura. Varios fueron los momentos en que lo pusieron en aprietos. Por ejemplo, en un viaje oficial a la India en el que Justin Trudeau rozó el ridículo y por una amonestación del comisionado de Ética por pasar unas vacaciones en la isla privada del Aga Khan. Es difícil saber qué tanto influyó todo esto en la caída de su popularidad, pero si en sus años como primer ministro esta forma de conducirse le hizo perder muy pocas noches de sueño, parece que le tiene completamente sin cuidado ahora que está alejado de la esfera política.
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