España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. El combinado de Luis de la Fuente derrotó por 2-1 a Bélgica en los cuartos de final del Mundial de 2026 y selló su clasificación para las semifinales tras un partido de enorme intensidad disputado en Los Ángeles. La selección española supo sufrir en los momentos más complicados y acabó imponiendo su calidad para seguir soñando con conquistar el segundo Mundial de su historia. El encuentro estuvo marcado por la igualdad desde el inicio. España golpeó primero y llegó a disfrutar de una ventaja que parecía encarrilar la eliminatoria, pero Bélgica reaccionó tras el descanso y logró devolver el empate al marcador. Lejos de acusar el golpe, el equipo español volvió a demostrar personalidad, recuperó el control del juego y encontró de nuevo el camino del gol para establecer el definitivo 2-1.
España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. El combinado de Luis de la Fuente derrotó por 2-1 a Bélgica en los cuartos de final del Mundial de 2026 y selló su
España ya está entre las cuatro mejores selecciones del mundo. El combinado de Luis de la Fuente derrotó por 2-1 a Bélgica en los cuartos de final del Mundial de 2026 y selló su clasificación para las semifinales tras un partido de enorme intensidad disputado en Los Ángeles. La selección española supo sufrir en los momentos más complicados y acabó imponiendo su calidad para seguir soñando con conquistar el segundo Mundial de su historia. El encuentro estuvo marcado por la igualdad desde el inicio. España golpeó primero y llegó a disfrutar de una ventaja que parecía encarrilar la eliminatoria, pero Bélgica reaccionó tras el descanso y logró devolver el empate al marcador. Lejos de acusar el golpe, el equipo español volvió a demostrar personalidad, recuperó el control del juego y encontró de nuevo el camino del gol para establecer el definitivo 2-1.
En los minutos finales tocó resistir. Bélgica se lanzó al ataque en busca de una última oportunidad, obligando a España a multiplicarse en defensa. La zaga española respondió con solidez, el centro del campo supo gestionar los tiempos del partido y el pitido final desató la euforia de jugadores, cuerpo técnico y aficionados desplazados hasta el estadio californiano. La victoria confirma el gran momento que atraviesa la selección española, que continúa invicta en el torneo y mantiene intactas sus aspiraciones de levantar el título. El equipo ha mostrado una notable madurez competitiva a lo largo del campeonato, combinando el dominio del balón con una gran capacidad para adaptarse a partidos de máxima exigencia. Con este triunfo, España da un paso más hacia la gloria y ya espera rival en las semifinales del Mundial. El sueño continúa para una generación que vuelve a ilusionar a todo un país y que ha demostrado tener argumentos de sobra para pelear por el campeonato hasta el último partido del torneo.
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