El miércoles 21 de febrero de 1962 el Madrid perdió por primera vez en el Bernabéu un partido de Copa de Europa. Era la séptima edición, las cinco primeras las había ganado, en la sexta le eliminó en octavos el Barcelona y ahora volvía a la carga. Había eliminado al Vasas de Budapest y al Odense1913 cuando en cuartos le correspondió la Juventus, con dos estrellas rutilantes: el galés John Charles y el italoargentino Sívori. En Turín ganó el Madrid 0-1, con gol de Di Stéfano, pero la vuelta terminó 0-1, con gol de Sívori. Fue un partido bronco y enredado en el que Di Stéfano exigió al árbitro dos veces que se cambiara la ropa, pues la Juve se presentó vestida de negro de pies a cabeza. Se llamaba Marcel Guigue, un policía marsellés que había arbitrado la final de Suecia58. Se sintió tan humillado que se retiró.
El atropello de un agente de la Benemérita por la estrella del Real Madrid en 1962 conmocionó a España durante unos días, pero acabó diluyéndose mientras el jugador pudo seguir su carrera
El miércoles 21 de febrero de 1962 el Madrid perdió por primera vez en el Bernabéu un partido de Copa de Europa. Era la séptima edición, las cinco primeras las había ganado, en la sexta le eliminó en octavos el Barcelona y ahora volvía a la carga. Había eliminado al Vasas de Budapest y al Odense1913 cuando en cuartos le correspondió la Juventus, con dos estrellas rutilantes: el galés John Charles y el italoargentino Sívori. En Turín ganó el Madrid 0-1, con gol de Di Stéfano, pero la vuelta terminó 0-1, con gol de Sívori. Fue un partido bronco y enredado en el que Di Stéfano exigió al árbitro dos veces que se cambiara la ropa, pues la Juve se presentó vestida de negro de pies a cabeza. Se llamaba Marcel Guigue, un policía marsellés que había arbitrado la final de Suecia58. Se sintió tan humillado que se retiró.
En aquel tiempo no había prórrogas ni penaltis, sino partidos de desempate. Éste se fijó para el miércoles siguiente, día 28, en París, escenario grato a ambos.
El viernes 23, Gento fue a comer al Asador de Soto del Real, acompañado por una señorita según algunas versiones, solo y citado allí con unos amigos según otras. Velocísimo en el campo («Gento coge la Vespa», le glosaba el comentarista Mariñas en sus transmisiones), en la carretera también corría. Tenía a préstamoprueba, cedido por un importador de coches de lujo a la par que reputado agente de futbolistas llamado Luis Guijarro, un Mercedes 300 SL Roadster de 1959, modelo muy exclusivo cuyo precio para coleccionistas ha alcanzado ya en subasta los tres millones de euros. Era un biplaza descapotable, de color blanco, capaz de alcanzar los 217 kilómetros por hora. Más que ningún coche de serie en la época.
Al regreso de la excursión y cerca de las ocho de la tarde, atropelló al cabo de la Guardia Civil Edesio González Blanco, de 46 años, padre de dos hijos. Desde la gasolinera contigua se llamó a una ambulancia, que le trasladó al puesto de socorro de Fuencarral; a la vista de su estado le enviaron con pronóstico muy grave al Hospital Provincial, donde no pudieron salvarle. Aún no existía La Paz (se estaban iniciando las obras), de localización muy próxima al lugar del accidente. El Hospital General estaba en la calle Santa Isabel, cerca de Atocha.
Los matutinos del sábado no llevaban la noticia, aún desconocida. A mediodía, la agencia Cifra, departamento de Efe que se ocupaba de las noticias nacionales, hace sonar las campanillas de los receptores de teletipo de los medios con su señal de urgente para dar cuenta del suceso:
MADRID, 24.- «El jugador de fútbol del Real Madrid, Francisco Gento, atropelló y produjo la muerte a un guardia civil en la vecina localidad de San Sebastián de los Reyes.
El suceso ocurrió a las ocho de la noche de ayer. Esta mañana el futbolista ha comparecido ante el Juzgado Militar correspondiente para explicar las circunstancias del accidente. Le acompañaba uno de los abogados del Real Madrid C.F., don Francisco Villena, quien anoche mismo logró la libertad provisional de Gento.
Hasta el momento se ignora si podrá desplazarse o no el próximo lunes a París para jugar con su equipo el encuentro de desempate de cuartos de final de la Copa de Europa de clubs campeones de Liga, a disputar con la Juventus».- Cifra.
Una poco más tarde amplía y completa la información bajo el epígrafe «Detalles del Trágico accidente».
MADRID, 24.- «En el kilómetro 14,564 de la carretera de Madrid a Francia, el futbolista Francisco Gento, que conducía un coche marca ‘Mercedes’ matrícula M244.919, atropelló a las 19,50 del día de ayer al guardia civil don Edesio González Blanco, que falleció a las 0,40 de la madrugada a resultas de las heridas sufridas.
Según las versiones recogidas, el cabo González Blanco iba conduciendo una camioneta del Parque de la Guardia Civil matrícula PGC50.326, del Parque Automovilístico del Cuartel de las Cuarenta Fanegas, acompañado de un ayudante. Observó el cabo, al llegar a la altura del indicado kilómetro, que perdía agua el radiador de su vehículo, por lo que frenó y se apeó para llegar al surtidor existente en la confluencia de las carreteras de Francia y Alcobendas. Se dirigió al surtidor, pidió agua y la echó en el radiador de esta camioneta. Finalizada esta operación, parece que el cabo se encaminó hacia la cabina del vehículo por el lado de la carretera y en ese momento apareció un coche que le arrolló, quedando González Blanco tendido en la carretera.
Inmediatamente fue auxiliado y se le trasladó en una ambulancia al hospital, donde dejaba de existir a la una menos veinte de la madrugada. El cabo estaba casado y deja dos hijos. En el hospital le fueron apreciados desgarro de cara, heridas en la región parietal izquierda, fractura de fémur, fractura de pelvis y diversas contusiones, con fuerte ‘shock’ traumático, siendo el pronóstico gravísimo. Los médicos le prestaron toda clase de auxilios que desgraciadamente no dieron resultado».- Cifra.
En España se conoció a través del vespertino Pueblo, de formidable tirada, y provocó un gran impacto. Gento era comparable a lo que en este tiempo hayan podido ser Nadal o Iniesta, si no más. Pese a ser un diario de inclinación sensacionalista, Pueblo ofrece la noticia con recato. A dos columnas y en la parte baja de una página par, titula: «El automóvil de Gento atropella y mata a un cabo de la Guardia Civil». Del mismo tenor es el titular de Marca, la mañana del domingo, que la presenta a dos columnas, en la página 4 y por debajo de la información del Betis-Real Madrid. ABC, diario de referencia en la época, la da a una columna.
Luego el asunto se esfumó de los periódicos. Se comentó en la calle durante unos días, hasta que se fue olvidando poco a poco.
El Madrid jugó ante el Betis sin Gento, aunque no debe achacarse al suceso, sino a la inminencia del desempate con la Juventus. El Madrid viajó a Sevilla sin más titular que Pachín. El miércoles, en París, sí jugó Gento, a los cinco días del accidente. Ganó el Madrid 3-1.
El atropello no tuvo ninguna consecuencia civil ni penal para él. Se justificó por la aparición imprevista de Edesio González para cruzar la carretera después de devolver el recipiente: dejó pasar un coche que venía por el lado de la gasolinera y Gento, que transitaba en la otra dirección, se lo habría encontrado de improviso. Y era de noche. Acompañado o no, Gento era abstemio. Esa explicación se dio por buena en la calle, que exoneró a Gento de culpa y el asunto se fue olvidando. Según escribió en un chat muchos años después una nieta de Edesio González, el parte de defunción habla de ‘fallo cardíaco’. Gento jugó ese verano el Mundial de Chile, cuatro años después el de Inglaterra y se retiró en 1971. En cuanto al coche, se lo devolvió a Guijarro. Un abogado que intervino en aquel chat aportó que luego lo tuvo un cliente suyo y lo cedió más adelante al museo de coches antiguos de Guadalest, en Alicante.
Nunca hablé de esto con Gento, aunque sí con algunos de sus compañeros. Jamás comentó nada, ni le preguntaron. Era muy reservado (llegaron a llamarle en broma ‘El Mudito’). Incluso vivió con una célebre ‘vedette’, Mari Luz Real, con la que tuvo dos hijos, sin que se conociera hasta que, ya retirado, lo reveló el diario Pueblo. La prensa no tenía su teléfono. Le llamábamos al Hotel Aitana, doctor Waksman esquina a La Castellana, le iban a buscar a su casa, a ochenta metros, y te devolvía la llamada.
El humor negro popular destiló una nueva interpretación de las siglas de los vehículos del Cuerpo (Parque de la Guardia Civil), transformándolas en ‘Peligro Gento Cerca’.
Noticias de Deportes

