Londres coronó a Harry Kane, quinto Balón de Oro en la historia del fútbol inglés, cerrando el círculo del primero, Stanley Matthews, hace 70 años, y cogiendo la estela de Bobby Charlton, Kevin Keegan y Michael Owen. El delantero del Bayern, Bota de Oro de la temporada, ganador de la Bundesliga y semifinalista de la Champions y del Mundial, venció en unas ajustadas votaciones a Kylian Mbappé y Lamine Yamal, figuras mediáticas de la noche londinense y del fútbol mundial, pero no convencieron a los periodistas de todo el mundo que votaron en el premio. No sirvieron los goles de Mbappé, con récord en la historia de los Mundiales, ni la Liga y el Mundial conquistados por el precoz Lamine. El oro es inglés, como la gala.
El inglés supera al francés y al español en una de las ediciones más abiertas e igualadas de la historia.
Londres coronó a Harry Kane, quinto Balón de Oro en la historia del fútbol inglés, cerrando el círculo del primero, Stanley Matthews, hace 70 años, y cogiendo la estela de Bobby Charlton, Kevin Keegan y Michael Owen. El delantero del Bayern, Bota de Oro de la temporada, ganador de la Bundesliga y semifinalista de la Champions y del Mundial, venció en unas ajustadas votaciones a Kylian Mbappé y Lamine Yamal, figuras mediáticas de la noche londinense y del fútbol mundial, pero no convencieron a los periodistas de todo el mundo que votaron en el premio. No sirvieron los goles de Mbappé, con récord en la historia de los Mundiales, ni la Liga y el Mundial conquistados por el precoz Lamine. El oro es inglés, como la gala y el día del evento, que alcanzó la madrugada y dejó una de las decisiones más emocionantes de siempre.
«¡El niño quiere ver a Kylian Mbappé, déjale, hombre!». Una madre aprieta al vigilante de seguridad, que se mantiene firme en el primero de los controles que rodean el London Palladium, teatro convertido en fortaleza del fútbol mundial en el centro de Londres para la entrega del Balón de Oro. El día no puede ser más londinense: niebla, frío y una tímida lluvia que no deja de caer. A horas de que comience una ceremonia imprevisible, los fans británicos se agolpan sobre las esquinas de Argyll Street y Great Marlborough Street para tratar de ver lo imposible.
France Football y la UEFA han mudado el Balón de Oro fuera de Francia por primera vez en la historia del galardón para conmemorar el 70 aniversario del premio, estrenado en 1956 por el británico Stanley Matthews, de ahí el traslado momentáneo al Reino Unido. Y a Londres volaron todos los protagonistas. «Nadie sabe nada», insistían desde el Real Madrid en la previa. Y como nadie sabía nada, pocos querían realizar el viaje en balde. En la capital de España se quedaron Florentino Pérez, Vinicius y Bellingham, que no acompañaron a Mbappé, Cucurella y Diomande, jugadores de un Madrid que dos años después de la polémica por el segundo puesto del brasileño rompió el veto al evento. En Barcelona se quedó Cubarsí, consciente de que el Trofeo Kopa se lo iba a llevar Lamine Yamal, que fue el más madrugador en aterrizar en Londres. «Me hubiera gustado que aquí estuviera Cubarsí, se merecía este premio», dijo Lamine.
El mismo domingo por la noche, justo después de jugar el clásico, el delantero voló a la ciudad británica con su familia y amigos en un vuelo privado. Horas después, ya en el mediodía del lunes, la expedición del Barça salió de El Prat con Laporta al mando. A cuentagotas, todos fueron llegando al JW Grosvenot House, hotel oficial del evento. Coche tras coche, Figo, Roy Keane, Kluivert y demás leyendas, y Harry Kane, el máximo favorito, que apareció por la calle andando como un ciudadano más. Ciudadano Kane, estrella en su país, oro Mundial.
La clasificación final fue cayendo durante toda la tarde con alguna que otra sorpresa. Mané y Saliba cerrando los últimos dos puestos de la lista, en la que Cucurella fue 18º, Vinicius 17º y Bellingham 11º, los tres madridistas que acompañaban a Mbappé. El brasileño, después de ser segundo en 2024, acumula dos años rezagado, primero en el 16º y ahora en el 17º, justo por detrás de Ferran Torres, al que el gol a Argentina en la final del Mundial le ha valido la nominación y un puesto entre los mejores. Fuera del Top10 se quedó Bellingham, que como Vinicius, consciente de que estaba fuera, decidió no acudir a Londres a pesar de ser su país natal. Cubarsí, en el 12º, fue el mejor defensa de la tabla de nominados.
Dentro del Top10, Fabian Ruiz y Rodri. Y a las 23:49 de la noche, Ronaldo Nazario anunció el nombre de Harry Kane, que se abrazó a Rodri, a Mbappé, a Dembélé y a Olise, por ese orden, antes de subir al escenario a bañarse en oro. El inglés, además, se llevó el de mejor delantero, mientras que Bukayo Saka ganó el Premio Sócrates por su labor social y el PSG, en manos de Ousmane Dembélé, levantó el trofeo a mejor equipo masculino de la temporada. Una gala con marcado sabor a España.
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