Vinicius domestica a Escocia la tarde que Neymar Jr. vuelve a jugar con Brasil

Brasil tuvo en Miami una noche de gloria. Goleó a una desdibujada Escocia, que no supo hacerle ni cosquillas, vio a Vinicius Jr. subirse al carro de delanteros que buscará la Bota de Oro del Mundial y, cuando el partido estaba absolutamente cuesta abajo, festejó el regreso de Neymar Jr. a un terreno de juego con la camiseta de la selección y en su cuarta Copa del Mundo, aunque fuera durante 10 minutos en los que apenas tocó balón. Bajo la mirada de Ronaldinho y Ronaldo en el palco, el recuerdo de Romario, Rivaldo y Pelé en las gradas, los brasileños se sintieron protagonistas de una tarde histórica. [Narración y estadísticas: 0-3]

 Dos goles del madridista y otro de Cunha otorgan el liderato a la ‘canarinha’. La grada reclamó a la estrella del Santos y Ancelotti lo mandó al campo en el minuto 70  

Brasil tuvo en Miami una noche de gloria. Goleó a una desdibujada Escocia, que no supo hacerle ni cosquillas, vio a Vinicius Jr. subirse al carro de delanteros que buscará la Bota de Oro del Mundial y, cuando el partido estaba absolutamente cuesta abajo, festejó el regreso de Neymar Jr. a un terreno de juego con la camiseta de la selección y en su cuarta Copa del Mundo, aunque fuera durante 10 minutos en los que apenas tocó balón. Bajo la mirada de Ronaldinho y Ronaldo en el palco, el recuerdo de Romario, Rivaldo y Pelé en las gradas, los brasileños se sintieron protagonistas de una tarde histórica. [Narración y estadísticas: 0-3]

No necesita Brasil demasiado para tumbar rivales, pero Escocia se lo puso en bandeja a los siete minutos. Un partido cómodo que permitió a Carlo Ancelotti hacer de padre y contentar a todos, hasta a sus aficionados. Los escoceses cometieron demasiado pronto un error imperdonable cuando el guardameta Agnus Gunn intentó iniciar jugada con McKenna que se preparaba para el golpeo en largo pero, por la presión de Rayan, el sustituto del lesionado Raphinha, el balón rebotó en el carioca y quedó en el punto de penalti a los pies de Vinicius. Pese a la salida del portero para evitar el desastre, marcó a puerta vacía.

La Tartan Army apretó los dientes para resistir, pero no encontraba la manera de acercarse a Alisson, ni por las alas Gannon-Doak y McGinn ni con McTominay lanzando a Shankland, que ni apareció. Algo los atenazaba porque ni siquiera obligaba a los brasileños a correr. Estaban cómodos al tantrán y solo se aceleraban cuando olían el área. Por eso el VAR les salvó de un segundo mazazo en el minuto 20. Persiguió Vinicius a Hendry para arrebatarle un balón que parecía tener controlado el escocés y marcar el segundo. Solo el videoarbitraje vio la falta del madridista y el tanto no subió al marcador.

Necesitaba la selección británica la pausa de hidratación para reordenarse y, por primera vez, forzar al menos saques de esquina que los volviera reconocibles. Hasta tres consecutivos forzaron, tratando de dar un paso adelante. Apareció Ferguson para bregar en el centro del campo y se activó Gannon-Doak para generarle problemas a Douglas Santos. Esos minutos de activación sirvieron para perderle el respeto a su rival, cuyo fútbol no fluye como el de otras favoritas, pero sus imprecisiones le restaron peligrosidad.

Brasil supo esperar. Solo había que conectar de nuevo y recordarles lo frágiles que pueden ser cuando les aprietan a latigazos. Cunha fue el primero que, con un disparo lejano, primero, y después, cuando Vini se coló hasta la línea de fondo para regalarle un pase atrás que Hendry sacó bajo los palos.

Con esa doble ocasión, la canarinha se inyectó una energía que hizo temblar de nuevo a la armada azul, en el campo y en la grada. La tercera, cuando se cumplía el 45, fue gol. Otro cúmulo de errores de una defensa que, nadie sabe por qué, huía del despeje al patadón. La ganó Bruno Guimaraes para ponerla llovida al segundo palo, que Gunn midiera mal y apareciera Vinicius para cabecear a la red. Y hasta pudo llegar el tercero, esta vez de Rayan, lanzado a la carrera por Paqueta tras un taconazo de Vini, se libró de su defensor con el control, pero Gunn metió una mano que hizo llegar a Escocia con algo de vida al descanso.

Neymar, tras el pitido final del árbitro en Miami.
Neymar, tras el pitido final del árbitro en Miami.AFP

La Tartan Army quiso reaccionar en la segunda parte, le costó y, cuando lo hizo, se estrelló contra Alisson. Por primera vez en todo el partido apareció McTominay, cabeceando un centro del recién incorporado Tierney que salvó el cancerbero del Liverpool en una de sus primeras intervenciones. De hecho, fue el primer disparo entre los tres palos en este Mundial desde que McGinn le marcara a Haití.

No se podía dormir Brasil, y Vinicius probó con un tiro manso mientras los escoceses pisaban el área y reclamaban penaltis. No tardó en caer el tercero, esta vez en una gran jugada de Bruno Guimaraes que le presentó a Cunha la pelota solo para que la empujara.

La derrota era ya inevitable, pero el coraje del equipo de Steve Clarke le llevó a volver a forzar a Alisson dos veces en la misma jugada. Le sacó una falta lateral a Ferguson y otro testarazo picado a McTominay a centro de Tierney. Ahí acabó el partido porque en tras la pausa de hidratación llegó otra fiesta.

El público brasileño, mayoría en la gradas de Miami, vio la ocasión de reclamar a Neymar. Coreó su nombre, incluso a ritmo de gaita, y Ancelotti se lo concedió. En el 76, salió al campo por Cunha. No jugaba con la selección desde el 18 de octubre de 2023, en un partido de clasificación para este Mundial en el que disputó 45 minutos. En estos dos años y medio han llegado un calvario de lesiones, la rotura de ligamentos y muchas musculares, pero con los poco más de diez minutos, demostró que no está en Estados Unidos de paseo.

El marcador le ayudó a él y a Endrick, que también jugó. Salió, como ante Haití, pasado el minuto 80, cuando todo estaba resuelto.

Brasil es primera de grupo porque Marruecos tuvo un partido complicado en el que Haití le obligó a remontar dos veces para imponerse 4-2 de Marruecos.

El arquero marroquí Yassine Bounou se anotó el primero en propia puerta en el minuto 19, pero igualó Hakimi en el 39. Lejos de conformarse, los haitianos volvieron a avanzarse con bello tanto de Wilson Isidor al filo de descanso. Aún tuvo tiempo Saibari de empatar el partido.

En la segunda parte Soufiane Rahimi, que había entrado como revulsivo, marcó el tercero en el 78 y asistió a Gessime Yassine para el cuarto cuando acababa el partido.

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