George Russell tuvo que sufrir finalmente más de lo previsto para hacerse con la victoria en Bakú. El británico parecía destinado a mostrarse intratable en el Gran Premio de Azerbaiyán, pero un par de salidas relanzadas tras sendas banderas amarillas, acabaron por permitirle a Max Verstappen situarse peligrosamente cerca. Tanto, que el neerlandés tuvo que conformarse finalmente con ser segundo por una sola décima, mientras que su compañero en Red Bull, Isack Hadjar, se encaramó al tercer escalón del podio.
El británico le recorta 15 puntos al italiano, quinto finalmente, en una carrera marcada por un Verstappen que rozó el triunfo en el último suspiro y en la que Hadjar completó el podio. Sainz fue décimo y abandono de Alonso
George Russell tuvo que sufrir finalmente más de lo previsto para hacerse con la victoria en Bakú. El británico parecía destinado a mostrarse intratable en el Gran Premio de Azerbaiyán, pero un par de salidas relanzadas tras sendas banderas amarillas, acabaron por permitirle a Max Verstappen situarse peligrosamente cerca. Tanto, que el neerlandés tuvo que conformarse finalmente con ser segundo por una sola décima, mientras que su compañero en Red Bull, Isack Hadjar, se encaramó al tercer escalón del podio. El triunfo, además, le permite a Russell recortar 15 puntos en la tabla a un Kimi Antonelli que, pese a partir decimosexto, se las arregló para minimizar los daños y escalar a la postre hasta la quinta plaza en una prueba en la que le tocó ponerse en modo campeonato. En cuanto a los dos pilotos españoles en pista, Carlos Sainz sumó un punto con su décima posición mientras que Fernando Alonso, por su parte, se vio obligado a abandonar por sexta vez esta temporada tras nuevos problemas de fiabilidad con un Aston Martin que dejó también fuera de combate de nuevo a Lance Stroll.
«Es fantástico volver a lo más alto del podio. Quiero darle las gracias a mi equipo, por el hecho de que siguen creyendo en mí y me ayudan a superar los momentos más duros. La primera parte fue fácil, pero la segunda, ya con Max detrás, vi que todo se ponía más complicado. Además, casi me bate en la línea de meta, y habría sido una pena, pero la carrera ha sido increíble», analizó Russell tras una prueba marcada por un accidente de Alex Albon en la vuelta 31, con su consiguiente bandera amarilla, y un toque de Franco Colapinto con su compañero Pierre Gasly y Lando Norris en la resalida que obligó a una nueva reanudación y que dejó fuera de combate a los tres pilotos. «La primera tanda con el medio fue complicada, salimos bien en segunda resalida, y, al final, con esa nueva bandera amarilla, vi que Russell se quedó sin turbo y pude acercarme, pero no fue suficiente», explicó por su parte Verstappen.
«Han sido seis semanas muy largas, llevaba todo ese tiempo sin disfrutar y era el momento más adecuado para volver a hacerlo. En este circuito puedes acabar contra el muro muy rápido, pero he ido ganando confianza y creo que es un podio merecido. La verdad es que la muñeca está un poco adormecida ahora mismo, pero estoy contento y con más ganas de carreras», apuntó finalmente un Hadjar tremendamente sonriente en su intervención ante las cámaras de televisión al término de una prueba que resultó más emocionante de lo que prometía en un principio. Sobre todo, ante la posibilidad de que Russell aprovechara el error no forzado de Antonelli en los entrenamientos que le hizo bajar hasta la decimosexta plaza de la parrilla. «El plan es ganar cada carrera. Mi compañero ha tenido una temporada increíble, estamos llegando al momento crucial y debo centrarme en mí mismo. Si las cosas siguen yendo así hasta el final del curso, pase lo que pase, estaré contento», sentenció el británico.
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