
A comienzos de la década de 1980, Interviú mandó a Pilar Eyre a cubrir un acto de los Reyes en Barcelona. La periodista nunca había tratado con el monarca y su consorte y estaba un poco nerviosa. Antes del encuentro, una experta en protocolo del palacio le explicó cómo debía comportarse. Tenía que hacer una genuflexión ante el jefe del Estado y su esposa, no debía tocarles ni mirarles fijamente a los ojos y, sobre todo, no podía comentar ninguna incidencia en su crónica. Eyre hizo exactamente lo contrario. No se agachó, les dio la mano, los miró a la cara y en la pieza que publicó al día siguiente en la revista reveló que Juan Carlos I había pedido un whisky en pleno besamanos.

La periodista y escritora vuelve a las librerías con ‘Sucesión’, un retrato íntimo de la monarquía española en los últimos años. “Felipe y Letizia tendrán que retirarse antes de tiempo si quieren que Leonor sea reina”, asegura
A comienzos de la década de 1980, Interviú mandó a Pilar Eyre a cubrir un acto de los Reyes en Barcelona. La periodista nunca había tratado con el monarca y su consorte y estaba un poco nerviosa. Antes del encuentro, una experta en protocolo del palacio le explicó cómo debía comportarse. Tenía que hacer una genuflexión ante el jefe del Estado y su esposa, no debía tocarles ni mirarles fijamente a los ojos y, sobre todo, no podía comentar ninguna incidencia en su crónica. Eyre hizo exactamente lo contrario. No se agachó, les dio la mano, los miró a la cara y en la pieza que publicó al día siguiente en la revista reveló que Juan Carlos I había pedido un whisky en pleno besamanos.
“Fue la primera y última vez que hice de corresponsal de Casa Real. Nunca más me volvieron a acreditar. Fue la carrera más corta del mundo”, recuerda Eyre (Barcelona, 75 años) entre risas durante un almuerzo en el Café de Oriente, a pocos pasos del Palacio Real. “Pero, cómo yo, una tía de izquierdas que se había manifestado contra Franco durante la dictadura, iba hacer todo eso que me pedían. Cuando le di la mano a Sofía se quedó helada. Miró mi mano como si fuera un reptil peligroso”, recuerda.
Nunca más volvió a cubrir un acto real, pero desde entonces no ha dejado de escribir sobre los Borbones. Lleva más de 40 años ejerciendo de cronista extraoficial e incómoda de las cosas de palacio y ha escrito una decena de libros sobre la Familia Real. En sus exclusivas cuenta lo que otros no se atreven —desde el romance secreto de Iñaki Urdangarin y Ainhoa Armentia hasta las visitas a escondidas de Corinna Larsen al rey Juan Carlos en el hospital cuando fue operado de un nódulo pulmonar— y en sus libros tampoco se queda atrás. En La soledad de la reina: Sofía, una vida (2012), uno de sus mayores bestsellers, abrió la veda y fue una de las primeras en hablar públicamente sobre las infidelidades del padre de Felipe VI. Su último libro, Sucesión (La esfera de los libros), es un festín de confidencias: Borracha es el curioso nombre de la perrita de la reina Sofía con la que jugaba cuando se topó con Corinna en Zarzuela; el rey Juan Carlos estuvo dispuesto a comprarle un piso en la calle Velázquez a su amante alemana; la reina Letizia conserva la chaqueta salpicada de barro que lució en su accidentada visita a Paiporta tras la dana… “Soy un poco insensata. Me gusta contar los pequeños detalles. Algunos dicen que son cotilleos, pero los cotilleos son importantes. La Revolución Francesa estalló por un collar que, supuestamente, María Antonieta no había querido pagar”.
Pregunta. ¿Alguna vez intentaron censurar alguno de sus libros?
Respuesta. Hombre, sí. Cuando publiqué La soledad de la reina tuve muchos problemas. Primero, todos los medios querían entrevistas conmigo. Luego se fueron cayendo una a una. Incluso no me dejaron entrar en una cadena de televisión en la que solía colaborar. Tenía una entrevista y en la puerta de la cadena me dijeron: “No puede pasar”. Luego, muchos compañeros me dijeron que había sido Casa Real. Al final, terminé dando entrevistas en cadenas locales y presentando el libro en pueblos como Villaconejos y en encuentros sindicales de mineros. Pese a todo, es mi libro más vendido. Y se sigue reeditando. Incluso están interesados en adaptarlo a la televisión.
P. ¿Esa censura continúa?
R. ¿Contigo pueblo hablar libremente?
P. Por supuesto.
R. Hace un par de semanas di una entrevista muy larga a un medio muy importante y no se publicó. No decía ninguna barbaridad, pero me llamaron al día siguiente y me dijeron que no se podía publicar.
P. Entonces la prensa sigue siendo muy protectora con la monarquía.
R. Cuando voy a las teles, lo primero que me dicen siempre es: “Puedes decir lo que quieras de Juan Carlos y Sofía, pero a los otros ni tocarlos”. Esto me pasa en todas las televisiones. A Juan Carlos lo protegimos mucho en su día, y ahora hacemos lo mismo con Felipe. Los Reyes dicen que la institución está por encima de todo y han trasplantado esa idea a todos, incluidos los medios.

P. ¿España es monárquica o republicana?
R. España es republicana, por supuesto. Si hubiera un referéndum, ganaría la república. Se hacen encuestas secretas, sondeos privados, para ver cuál es la aceptación de la monarquía. Según me han dicho, en la última el personaje más querido de la Familia Real sigue siendo la reina Sofía. Luego viene la princesa Leonor, el rey Felipe y, por último, Letizia. Sofía sigue gozando de enorme popularidad.
P. Es verdad que la reina emérita recibe ovaciones allá donde va.
R. Es un aplauso contra Letizia, el enésimo intento de humillarla. Los monárquicos no perdonan que no sea como Sofía. Pero antes de casarse, ella le dijo a Felipe: “Yo no voy a ser como tu madre, no voy a aguantar cualquier cosa”. Y él le respondió: “Yo tampoco soy como mi padre”. No quieren repetir la historia.
P. ¿Y usted? ¿Es republicana o monárquica?
R. Ah…
P. Nadie puede estar 40 años escribiendo sobre la Familia Real y ser republicana.
R. El roce hace el cariño. Conozco mejor a la Familia Real que a mi propia familia. Podría escribir cuarenta libros más sobre ellos. Yo creo que sí, que al final seré monárquica para disgusto de toda la gente que me conoce.
P. Ya que conoce mejor a Familia Real que a su propia familia, ¿en qué estado se encuentra el matrimonio de los reyes Juan Carlos y Sofía?
R. Hay indiferencia total, al menos por parte de ella. Juan Carlos sigue divirtiéndose mucho. Él siempre ha querido hacer vida de hombre rico y lo ha conseguido: aviones privados, yates, mansiones… Y ahora no tiene que rendir cuentas de nada a nadie. Le gusta mucho la forma de vida de los árabes y está haciendo la vida que le gusta.
P. ¿Y los reyes Felipe y Letizia?
R. Yo no voy a hablar de la intimidad de Felipe y Letizia. Solo te digo que son grandes compañeros de trabajo. Son un buen equipo y funcionan cuando tienen que funcionar.
P. En su libro enumera el rosario de humillaciones que sufrió Letizia cuando llegó a la Familia Real. ¿Qué fue lo peor que le hicieron?
R. Cuando murió su hermana [Érika Ortiz, en 2007], tuvo que agacharse ante su suegro para pedirle perdón por un exabrupto de su cuñado [según Eyre, Antonio Vigo se enfrentó a Juan Carlos I en el funeral]. Esas imágenes son brutales. Era un día muy lluvioso y la princesa estaba embarazada y con los ánimos por el suelo. Fue su momento más bajo.
P. El rey Juan Carlos tiene fama de ligón. ¿Alguna vez intentó algo con usted?
R. ¿Juan Carlos? ¿Conmigo? No. A mí me llamaba “la mosca cojonera”. En La soledad de la reina fue la primera vez que se dijo que tenía amantes. Abrí muchas ventanas con ese libro. Le pregunté a un amigo íntimo de Juan Carlos cuántas amantes había tenido. Me respondió: “Tú pon que han sido 1.500 y aciertas”. Así que puse esa cifra. Luego me enteré de que al rey emérito le hizo mucha gracia eso.
P. Don Juan Carlos ha dejado de reclamar a Corinna Larsen los 65 millones que le regaló. ¿Ha perdido los ahorros de su vida?
R. No, hombre. Esos 65 millones son la punta del iceberg. La gente no tiene ni idea de lo que hay realmente, de la fortuna dispersa en diferentes paraísos fiscales.
P. Fortuna que heredarán sus hijas.
R. Cuando muera Juan Carlos, sus hijas serán dos de las mujeres más ricas de Europa. Las dos serán millonarias.
P. ¿Cree a Corinna cuando dice que recibió amenazas?
R. Sí.
P. ¿Alguna vez tuvo miedo por su propia integridad?
R. Sí. A mí Hacienda me hace inspecciones todos los años por hablar de los Borbones. Creo que tuve los teléfonos pinchados mucho tiempo y también he recibido algún bolsazo de alguna marquesa.
P. El bolsazo de una marquesa puede ser más peligroso que un coche con los frenos manipulados, como denunció Bárbara Rey en 1997.
R. Algunas marquesas me odian, otras me adoran. Alguna se ha enfadado conmigo porque no la he mencionado como amante del Rey.
P. El expresidente Aznar ha dicho que si Pedro Sánchez vuelve a ganar las elecciones, habrá Tercera República en España.
R. No entiendo las ínfulas monárquicas de Aznar, si todo el mundo sabe que se llevaba fatal con el rey Juan Carlos. “El tío del bigote”, le llamaba Juan Carlos. Aznar fue quien dio la orden de que se dejara de pagar a Bárbara Rey.

P. En su libro cuenta que la reina Letizia ha guardado la chaqueta que llevó en Paiporta. ¿Los Reyes salieron reforzados de esa visita?
R. Yo creo que eso dio sentido a todo el tinglado de la monarquía. Fue su 23-F. Su reacción fue tan espontánea y salió tan bien. Echo en falta esa espontaneidad y cercanía en las hijas.
P. ¿La leonormanía es mito o realidad?
R. Es un invento.Cuando empezó a sonar la leonormaníahablé con un sociólogo y me dijo algo muy interesante: hoy, las chicas quieren ser como las futbolistas, no como la princesa de Asturias.
P. ¿Leonor será reina?
R. Eso dependerá de cuánto viva Felipe.Hoy la vida es tan larga que Felipe y Letizia tendrán que retirarse antes de tiempo si quieren que Leonor sea reina. Ahora la princesa se lleva muy bien con su padre, pero veremos dentro de 40 años. Habrá enfrentamientos. Una de las condiciones para que una monarquía perdure es matar al padre.
P. Es lo que nos gusta de las monarquías.
R. Es lo que nos gusta. Si la Familia Real fuera normal, no nos interesaría. Los Borbones son una familia disfuncional.
P. Hablando de disfuncionalidades, Ingrid Sartiau vuelve a afirmar que es hija del rey Juan Carlos.
R. Eso es mentira.
P. ¿El rey Felipe tiene algún hermano que no conozcamos?
R. Hombre, sí. Haberlos los hay, pero no quieren que se sepa. Yo conozco al menos a dos y nunca lo han querido reconocer públicamente. Una vez una aristócrata me dijo con mucho orgullo: “¿Has visto que mi niña no se parece nada al padre? Es que es hija del Rey”. Me quedé helada.
P. Jaime Peñafiel afirma que vale más por lo que calla que por lo que cuenta. ¿Y usted?
R. Yo valgo más por lo que cuento que por lo que callo [risas]. Y lo que callo no lo cuento porque no tengo ganas de morir en el destierro.
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