La artista sevillana Pilar Albarracín ha recibido el Premio Nacional de Artes Plásticas 2026, según el fallo del jurado convocado por el Ministerio de Cultura.
La sevillana sucede en el palmarés del Ministerio de Cultura a Fina Miralles.
La artista sevillana Pilar Albarracín ha recibido el Premio Nacional de Artes Plásticas 2026, según el fallo del jurado convocado por el Ministerio de Cultura.
El premio, dotado con 30.000 euros, reconoce a la artista por «una de las trayectorias más singulares y reconocibles del arte español contemporáneo, tanto a nivel nacional como internacional. A través de la performance, la fotografía, el vídeo y la instalación ha revisado críticamente los imaginarios culturales españoles y ha abordado cuestiones vinculadas al género, la tradición, el folclore, la identidad colectiva y las estructuras de poder», según se lee en el fallo.
Pilar Albarracín, según el mismo texto, «ha tenido una importante proyección internacional. Sus obras han sido presentadas en museos, centros de arte y exposiciones internacionales, entre ellos el MoMA PS1 de Nueva York, el Hamburger Bahnhof de Berlín, el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris, el Kiasma de Helsinki y otras instituciones europeas y americanas. Esta presencia internacional ha contribuido a situar su producción dentro de los discursos del arte contemporáneo internacional y a ampliar la consideración de determinadas cuestiones vinculadas a la cultura española».
Albarracín sucede en el palmarés del Premio Nacional a Fina Miralles. Teresa Lanceta, Rogelio López Cuenca, Dora García, José María Yturralde, Àngels Ribé, Ángel Bados, Ángela de la Cruz y Juan Hidalgo son algunos de los ganadores recientes del galardón del Gobierno.
Según el comunicado del Ministerio, la obra de Albarracín se ha desarrollado «a través de la performance, el vídeo, la fotografía, la instalación y las acciones en vivo, cuestiona la identidad, el folclore y los estereotipos asociados a la idea de lo español. Desde una mirada feminista, aborda cuestiones como el género, la tradición y la representación del cuerpo mediante la ironía, la teatralidad y una crítica social incisiva».
«La propia artista se convierte en protagonista de muchas de sus obras. Su trabajo, planteado en primera persona tanto desde la imagen como desde la experiencia, utiliza distintos lenguajes artísticos para revisar los tópicos de la España cañí. En este recorrido, sitúa el foco en la mujer andaluza y en unas tradiciones vinculadas al folclore que, pese al paso del tiempo, continúan presentes en la vida cotidiana de distintos sectores sociales del sur de España».
Noticias de Cultura
