Muere el pintor sevillano Pedro Escacena, memoria visual del toreo y cartelista de la trágica tarde de Paquirri en Pozoblanco

La pintura taurina española despide a uno de sus nombres más singulares. Pedro Escacena Barea falleció este lunes, 28 de septiembre de 2026, en Tomares (Sevilla), a los 94 años de edad, según informa La Voz del Sur, dejando tras de sí una extensa obra que durante décadas contribuyó a fijar en el lienzo algunos de los momentos, personajes y emociones más representativos del universo taurino.

 También firmó carteles de la temporada de la plaza de la Real Maestranza de Sevilla en distintos años de la década de los ochenta  

La pintura taurina española despide a uno de sus nombres más singulares. Pedro Escacena Barea falleció este lunes, 28 de septiembre de 2026, en Tomares (Sevilla), a los 94 años de edad, según informa La Voz del Sur, dejando tras de sí una extensa obra que durante décadas contribuyó a fijar en el lienzo algunos de los momentos, personajes y emociones más representativos del universo taurino.

Nacido en Sevilla el 19 de noviembre de 1931 y criado en el barrio de La Macarena, Escacena conoció de cerca el mundo de los toros desde su juventud. Incluso llegó a participar en novilladas sin caballos a mediados de los años cincuenta. Sin embargo, pronto comprendió que su verdadera vocación no estaba en el ruedo, sino en la interpretación artística de cuanto ocurría en él. Con ese propósito ingresó en la Escuela Superior de Artes y Oficios de Sevilla, donde comenzó una trayectoria que acabaría convirtiéndolo en una referencia de la pintura taurina contemporánea.

El óleo sobre lienzo fue el principal vehículo de expresión de una producción artística que también incluyó dibujos, acuarelas e ilustraciones. Su mirada, profundamente vinculada a la tradición andaluza, encontró inspiración constante en la figura humana, el ambiente popular y la liturgia del toreo. Una presencia especialmente relevante en su obra fue la de su esposa, Aurora Gutiérrez, con quien contrajo matrimonio en 1960 y que sirvió de modelo para más de una treintena de sus composiciones.

Trincherazo de Curro, por Pedro Escacena, para ilustrar la feria de Pozoblanco de 1984
Trincherazo de Curro, por Pedro Escacena, para ilustrar la feria de Pozoblanco de 1984

Autor de numerosos carteles taurinos, Escacena dejó algunas imágenes ya incorporadas a la memoria colectiva de la tauromaquia. Entre ellas destaca Trincherazo de Curro, obra creada para la corrida celebrada en Pozoblanco en septiembre de 1984, marcada para siempre por la mortal cogida de Francisco Rivera Pérez, Paquirri. También firmó carteles de la temporada de la plaza de la Real Maestranza de Sevilla en distintos años de la década de los ochenta, así como el cartel de San Isidro de 1985.

Más allá de su producción artística, Escacena protagonizó en los últimos años un gesto que define su concepción del arte como patrimonio compartido. En 2022 cedió al dominio público los derechos patrimoniales de toda su obra para favorecer su difusión cultural. Gracias a esa decisión, la totalidad de sus trabajos fue digitalizada y puesta a disposición del público a través de internet, permitiendo el acceso libre a un legado cercano al millar de piezas.

Carteles, retratos, escenas costumbristas e ilustraciones conforman una obra amplia, personal y reconocible que trasciende el ámbito estrictamente taurino para integrarse en la memoria visual de Andalucía. Con la muerte de Pedro Escacena desaparece un pintor, pero permanece el testimonio de una vida dedicada a convertir la emoción del toreo y la belleza de las tradiciones populares en arte perdurable.

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