En una noche cargada de simbolismo y bajo la dirección técnica de Javier Aguirre, la selección de México alcanzó los octavos de final del Mundial tras derrotar 2-0 a Ecuador en el Estadio Azteca. Según las fuentes, este triunfo representa un hito histórico para el coanfitrión, que no lograba ganar un partido de eliminación directa en una cita mundialista desde junio de 1986.
En una noche cargada de simbolismo y bajo la dirección técnica de Javier Aguirre, la selección de México alcanzó los octavos de final del Mundial tras derrotar
En una noche cargada de simbolismo y bajo la dirección técnica de Javier Aguirre, la selección de México alcanzó los octavos de final del Mundial tras derrotar 2-0 a Ecuador en el Estadio Azteca. Según las fuentes, este triunfo representa un hito histórico para el coanfitrión, que no lograba ganar un partido de eliminación directa en una cita mundialista desde junio de 1986.
El encuentro, que comenzó con una hora de retraso debido a una fuerte tormenta que azotaba la capital, fue dominado desde el inicio por el conjunto local ante 80.824 espectadores. El «dueto de oro» conformado por Julián Quiñones y Raúl Jiménez sentenció el marcador en una primera parte que el «Vasco» Aguirre calificó como la mejor en sus tres etapas al frente del Tri. Quiñones abrió la cuenta a los 22 minutos con un potente disparo al ángulo tras una asistencia de Roberto Alvarado, sumando así su tercer gol en el torneo y situándose a solo uno del récord de Luis Hernández. Poco después, a los 31 minutos, Jiménez amplió la ventaja aprovechando los desaciertos de la zaga ecuatoriana.
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue el adolescente de 17 años, Gilberto Mora, quien reafirmó su titularidad con una actuación sólida en la distribución del balón antes de ser sustituido por fatiga en el minuto 58. Aguirre elogió la valentía del joven, destacando que es un jugador que «va a dar mucho de qué hablar». Por su parte, el equipo sudamericano, que avanzó a esta fase como uno de los mejores terceros, no encontró espacios para penetrar la «muralla verde» mexicana pese a contar con su referente ofensivo Enner Valencia.
A pesar de la fiesta en el «Ángel» de la Independencia, el ambiente en el estadio registró momentos de tensión, incluyendo abucheos al himno rival y la reaparición de gritos homofóbicos en las gradas. Con esta victoria, México escala a la novena posición del ranking FIFA y se prepara para enfrentar en la siguiente ronda al ganador del cruce entre Inglaterra y Congo.
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