Podría decirse que este Halloween ha sido (merecidamente) terrorífico para la multimillonaria empresaria Martha Stewart (Nueva Jersey, 85 años). Las críticas a su desafortunada elección para disfrazarse el pasado 31 de octubre han perseguido a la también escritora y presentadora de televisión estadounidense hasta hacerla arrepentirse mucho de su decisión. En qué estaba pensando cuando se pintó la cara de negro —simulando suciedad—, se puso un gorro de punto y unos vaqueros rasgados y se colgó el cartel: “I am hungry. Help me!” (“Tengo hambre, ¡ayúdame!”, en español), simulando ser una persona sin hogar, es difícil saberlo. Lo que sí parece es que Stewart se dio cuenta pronto de que había metido la pata con su supuesto disfraz, por lo que primero eliminó todo rastro de sus redes sociales, en las que llegó a publicar una foto con el atuendo descrito, y después se disculpó públicamente por su falta de sensibilidad y de gusto, aunque ella sea una de las magnates del lifestyle por excelencia en Estados Unidos.
La millonaria empresaria estadounidense, una enamorada confesa de esta festividad, asegura en sus explicaciones por su desafortunado atuendo que era su manera “concienciar sobre el grave problema del sinhogarismo”
Podría decirse que este Halloween ha sido (merecidamente) terrorífico para la multimillonaria empresaria Martha Stewart (Nueva Jersey, 85 años). Las críticas a su desafortunada elección para disfrazarse el pasado 31 de octubre han perseguido a la también escritora y presentadora de televisión estadounidense hasta hacerla arrepentirse mucho de su decisión. En qué estaba pensando cuando se pintó la cara de negro —simulando suciedad—, se puso un gorro de punto y unos vaqueros rasgados y se colgó el cartel: “I am hungry. Help me!” (“Tengo hambre, ¡ayúdame!”, en español), simulando ser una persona sin hogar, es difícil saberlo. Lo que sí parece es que Stewart se dio cuenta pronto de que había metido la pata con su supuesto disfraz, por lo que primero eliminó todo rastro de sus redes sociales, en las que llegó a publicar una foto con el atuendo descrito, y después se disculpó públicamente por su falta de sensibilidad y de gusto, aunque ella sea una de las magnates del lifestyle por excelencia en Estados Unidos.
En la foto que Stewart publicó en su perfil de Instagram más personal, en el que acumula 3,1 millones de seguidores (tiene otro, más promocional, con 5,9 millones de seguidores, aunque en ambos remite a sus productos y webs), decidió que también era buena idea promocionar su línea de velas, asegurando que eran “perfectas para Halloween”. Ante tanta torpeza, las críticas no se hicieron esperar. Según recogen medios como The Guardian, en la publicación ya retirada varios usuarios le preguntaban a la empresaria por qué creía que “las personas pobres que mueren al borde de la carretera son un disfraz” o la alertaban de su mal tino, escribiendo: “Martha, date cuenta de la situación, por aquí la gente está pasando apuros”.
La primera reacción de Stewart —spoiler: insuficiente— llegó este domingo 1 de noviembre, cuando emitió un comunicado a varios medios de comunicación, entre ellos Page Six y la revista People, explicando su disfraz, aunque sin llegar a disculparse. En él, afirmaba que su elección tenía como objetivo “concienciar sobre el grave problema de las personas sin hogar” y añadía que le “angustiaba” que este hubiera “ofendido” a algunas personas. “He dedicado décadas a enseñar a otros cómo celebrar Halloween: compartiendo recetas divertidas y festivas, ofreciendo ideas únicas para manualidades y dando consejos sobre cómo entretener y hacer de anfitrión para aprovechar al máximo una de mis fiestas favoritas del año”, añadió a su justificación, en la que lamentó: “Me apena que mi disfraz de Halloween de ayer, que pretendía concienciar sobre el grave problema de las personas sin hogar, haya ofendido a algunas personas, algo que nunca fue mi intención”.
“La falta de vivienda sigue siendo uno de los mayores desafíos y crisis persistentes de Estados Unidos, un tema que me preocupa profundamente y al que he dedicado mucho tiempo y esfuerzo apoyando a organizaciones benéficas que combaten esta epidemia social. Me comprometo a seguir marcando la diferencia”, apuntaba finalmente la gurú de estilo de vida en el escrito enviado a la prensa para, horas después, pedir también disculpas en su Instagram, en un mensaje restringido que no está disponible en España: “Es difícil admitir cuando uno se ha equivocado de verdad. Mi declaración anterior no fue suficiente”, escribió en el post, según recoge People. En él también ha asegurado: “Sé que mucha gente está pasando por dificultades económicas. Usar un disfraz como el que usé fue una falta de sensibilidad y no tuvo ninguna gracia. Lo siento mucho”.
La empresaria, a la que se le calcula una fortuna de 400 millones de dólares, es efectivamente una de las personalidades estadounidenses más implicadas públicamente con los festejos de Halloween (con permiso de Heidi Klum y sus siempre espeluznantes e impresionantes disfraces). “En septiembre, estaré lista para ir a recoger manzanas al huerto y empezar a seleccionar calabazas interesantes del campo para exhibirlas en la granja y alrededor de mi casa”, dijo en una ocasión a People. Para seguir siendo una de las reinas de Halloween en los próximos años, además de diferenciar entre burla y disfraz, puede que a Stewart le convenga rodearse de otras personas que la aconsejen mejor, como apuntaba uno de los comentarios a su disculpa: “Me encanta Martha, pero ¿cómo es que nadie de su equipo de relaciones públicas le dijo que no era una buena idea?“, se preguntaba.
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