María Pérez, la carrera más perfecta de su vida y un mensaje para Sebastian Coe: «Se lleva un récord del mundo, no sé si tendrá alguno en la pista»

Las trencitas, que se las hicieron en Barcelona antes de volar hacia Birmingham (directa desde Font Romeu, sin pasar por casa en meses), le llevan cinco días presionando la cabeza a María Pérez, cambio de look obligado por una apuesta con Antonella Palmisano, «un año de pelo largo». «No sabéis lo que es esto», bromea en el corazón de la ciudad de los canales industriales, con su enésimo oro colgado al cuello, con la corona, «hecha con sus propias manos», de la madre de su amiga y compañera de entrenamientos italiana, lesionada y sólo quinta esta vez. A la que consolaba, un abrazo entre lágrimas, un momento antes, pues con ella quería compartir el podio.

 La española arrasó en el Europeo de Birmingham, su cuarto verano seguido con medallas de oro, para aumentar un palmarés legendario. Aguantó al ritmo de los marchadores masculinos de maratón: «Yo quiero ir siempre con el de adelante»  

Las trencitas, que se las hicieron en Barcelona antes de volar hacia Birmingham (directa desde Font Romeu, sin pasar por casa en meses), le llevan cinco días presionando la cabeza a María Pérez, cambio de look obligado por una apuesta con Antonella Palmisano, «un año de pelo largo». «No sabéis lo que es esto», bromea en el corazón de la ciudad de los canales industriales, con su enésimo oro colgado al cuello, con la corona, «hecha con sus propias manos», de la madre de su amiga y compañera de entrenamientos italiana, lesionada y sólo quinta esta vez. A la que consolaba, un abrazo entre lágrimas, un momento antes, pues con ella quería compartir el podio.

Son cuatro veranos de oro para la granadina, una atleta descomunal. Un palmarés inabordable, único en el atletismo español, difícil de encontrar en el internacional. En cualquier disciplina. Doble medallista olímpica, cuatro oros mundiales consecutivos (en las dos distancias que existían hasta el 2026, 20 y 35 kilómetros) y, desde este sábado inolvidable, doble oro continental, pues su título en Birmingham se unía al logrado hace ocho años en Berlín.

Es la mejor marchadora de la historia y tiene ya fijado un punto final, inegociable (le aguarda la maternidad), dentro de dos veranos en Los Ángeles, una tarea por rematar. «Estoy feliz. No le debo nada a la marcha. Ni yo a ella ni ella a mí. Sólo me queda disfrutar. El sueño de los tres Juegos, que mis padres crucen el charco», reconfirmaba su hoja de ruta, la que elabora junto a su entrenador Jacinto Garzón, esa que para el 2026 era de tregua. Y, sin embargo, pese al invierno de «desconexión», los entrenamientos más pausados, ha propiciado la carrera más redonda de su vida, en opinión de su propio técnico, quien la conoce mejor que nadie. En el ratonero circuito de un kilómetro alrededor de Victoria Square, con adoquín, «mal asfalto» y 130 corredores, ellos y ellas, dando vueltas y más vueltas, la de Orce destrozó el récord del mundo de media maratón (1:30.06, a un impresionante ritmo de 4:16 el kilómetro). «Pensaba que estaba mal. Pensaba en Budapest, que me quedaba otra vuelta. He saboreado y disfrutado las dos últimas vueltas. 1:30.06… récord de España en el paso por 20… Los entrenamientos estaban saliendo», dice quien hace unos días en Málaga también se adueñó del récord nacional de 10 kilómetros.

Le dejará a María el oro de Birmingham la bonita imagen de los kilómetros compartidos con Miguel Ángel López, a ritmo de 4:08, rompiendo el grupo femenino ambos. Y fuera de polémicas. Pues lo asombroso, inédito en cualquier otro deporte o especialidad, es que una mujer pueda medirse de tú a tú con un hombre. «La gente dice… Era normal que hombres y mujeres fuéramos juntos. Un circuito estrecho, 130 marchadores… Y yo quiero ir siempre con el de adelante. Él iba a su ritmo y yo el mío», zanjó María.

Que, por supuesto, no desaprovechó la oportunidad para reivindicar la marcha, desde lo más alto. Un eterno mensaje para quien lo quiera escuchar. «Voy a defender la disciplina que más medallas ha dado al atletismo español. He tenido la suerte de enamorarme de ella. Los dirigentes de todos los estamentos tienen que ver que la marcha se merece respeto. Nos hemos cargado una prueba de los Juegos, sólo vamos a tener la media», protestaba, apuntando bien alto: «Tuve que ganar seis medallas para que me invitaran a una gala de World Athletics (fue nombrada mejor atleta del año 2025). Sebastian Coe se lleva hoy un récord del mundo, no sé si se llevará alguno en la pista».

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