La selección de Suiza ha logrado una clasificación histórica para los cuartos de final del Mundial tras superar a Colombia en una dramática tanda de penaltis (4-3). Tras 120 minutos de igualdad extrema y escaso fútbol donde el miedo al error fue el principal protagonista, el acierto desde los once metros dictó sentencia en el estadio de Vancouver. Los helvéticos regresan así a la antepenúltima ronda de una cita mundialista por primera vez desde 1954, poniendo fin a una sequía de 72 años.
La selección de Suiza ha logrado una clasificación histórica para los cuartos de final del Mundial tras superar a Colombia en una dramática tanda de penaltis (4-3). Tras 120 min
La selección de Suiza ha logrado una clasificación histórica para los cuartos de final del Mundial tras superar a Colombia en una dramática tanda de penaltis (4-3). Tras 120 minutos de igualdad extrema y escaso fútbol donde el miedo al error fue el principal protagonista, el acierto desde los once metros dictó sentencia en el estadio de Vancouver. Los helvéticos regresan así a la antepenúltima ronda de una cita mundialista por primera vez desde 1954, poniendo fin a una sequía de 72 años.
El encuentro fue una batalla táctica de desgaste. Aunque Colombia comenzó dominando el centro del campo y gozó de la primera ocasión clara en las botas de Puerta, cuyo disparo fue desviado por un sobrio Gregor Kobel, el duelo se fue sumiendo en un tiempo muerto donde el respeto mutuo bloqueó cualquier atisbo de creatividad. Ni la presencia de James Rodríguez ni el desequilibrio de Luis Díaz —bien vigilado por Zakaria— lograron descoser el muro suizo.
La tensión alcanzó su punto álgido en la prórroga, cuando el partido se rompió por fin. Colombia estuvo a centímetros de evitar los penaltis con un cabezazo de Lucumí que se estrelló en el larguero, mientras que el guardameta Camilo Vargas mantenía con vida a los cafeteros tras una gran estirada ante un disparo de Amdouni. La desesperación colombiana se hizo patente cuando Campaz, solo ante el portero tras un error de Xhaka, envió el balón a las nubes.
En la definitiva tanda de penaltis, el corazón de los aficionados latía a mil por hora. Davinson Sánchez dio el primer aviso negativo para los sudamericanos al enviar su disparo al larguero. Sin embargo, la esperanza retornó momentáneamente cuando Manuel Akanji mandó su tiro «a las nubes de Vancouver». El momento decisivo llegó con el lanzamiento de Cucho Hernández: el atacante del Betis se encontró con la figura de Kobel, que detuvo el esférico con seguridad. Finalmente, Rubén Vargas, el extremo del Sevilla, no perdonó y anotó el tanto definitivo que desató la euforia helvética. Con este resultado, Suiza avanza de ronda y ya tiene en el horizonte a la Argentina de Leo Messi.
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