Pum, pa, pum, pa, pum. Es el sonido de dos dedos que repiquetean sobre una mesa de escritorio cerca del centro de Madrid. El ritmo lo marca Funzo (Alicante, 2002) mientras lo entona con su propia voz. Bomba negra, caja en contra. Pum, pa, pum, pa, pum. Y otra vez. «Solo hay que producirlo bien». El cantante y compositor español revela, así de fácil, la fórmula que utilizan la mayoría de las canciones sin importar el género o la temporalidad. O al menos, es la que ha utilizado él para componer su primer disco en solitario TDAH. «Los que se quejan del reguetón no saben que es lo mismo que el rock y solo cambia la disposición. La música es todo el rato igual. Es una estructura pegadiza, unos estribillos que se repiten…», explica convencido.
Adrián Gomis, cantante alicantino, vuelve a subirse a los escenarios con ‘TDAH’, un nuevo disco sobre el caos y la desconexión mental. «Antes me iba todo rodado, no conocía el fracaso»
Pum, pa, pum, pa, pum. Es el sonido de dos dedos que repiquetean sobre una mesa de escritorio cerca del centro de Madrid. El ritmo lo marca Funzo (Alicante, 2002) mientras lo entona con su propia voz. Bomba negra, caja en contra. Pum, pa, pum, pa, pum. Y otra vez. «Solo hay que producirlo bien». El cantante y compositor español revela, así de fácil, la fórmula que utilizan la mayoría de las canciones sin importar el género o la temporalidad. O al menos, es la que ha utilizado él para componer su primer disco en solitario TDAH. «Los que se quejan del reguetón no saben que es lo mismo que el rock y solo cambia la disposición. La música es todo el rato igual. Es una estructura pegadiza, unos estribillos que se repiten…», explica convencido.
Funzo compone igual que habla: rápido, improvisado, caótico. Precisamente esta es la premisa de la que parte el disco. «Nace de empezar a hacer el subnormal, ver que nada tenía relación con lo anterior y decir ‘oye, ¿y si nos centramos?’ A lo mejor sale algo». El resultado es la inquietud, el desorden. Es TDAH. «Me representa. Yo tengo déficit de atención. No lo digo nunca, no me gusta porque tampoco me quiero escudar en eso, pero el disco define bastante el desorden de mi cabeza», argumenta sobre la mezcla de géneros que componen el álbum. Y todo lo que vive lo plasma en sus letras; desde NENA, una balada romántica, hasta Akí no hay tekno, que en el propio título menciona el estilo en el que se focaliza. «En el proceso de componer primero necesitas una emoción, una intensidad para que la canción tenga sentido. Mi inspiración es vivir cosas y escuchar atentamente, porque la vida te da títulos de canciones».
Su nombre de pila no es Funzo, claro. Aunque él mismo asegura que no hay mucha diferencia entre su personaje artístico -un homenaje al protagonista de la serie Finzo y Funzo– y en quien se convierte cuando se baja del escenario. Adrián Gomis Abellán es un joven de 24 años que desde hace ya más de nueve se dedica a la música de forma profesional. «Yo no hablo con desconocidos ni con enfadicas, joder». Esta es la carta de presentación que elige. Dice que lo hace desde el colegio, reafirmando aun más que no existe realmente un alter ego de la superestrella autora de éxitos como Malibú con piña, Inmortales o Batmóvil. Hoy, el alicantino continúa en solitario una carrera que empezó con su hermano Baby Loud y, por primera vez, todos los focos le apuntan a él. «Me gusta ser el protagonista, pero no tanto», bromea.
Han pasado tres años desde que el dúo inseparable dijo adiós con una gira a lo grande. Cientos de miles de personas que cantaban sus canciones a todo pulmón, conscientes de que sería la última vez que las escucharían. Ahora Funzo anuncia su gira TDAH por España, mientras lidia con la posibilidad de que su estilo ya no cale tanto como cuando lo hacía con su hermano. «Yo lo he tenido muy fácil en la vida. Y ahora, en los últimos años ha habido una realidad más probable y más normal, que es la de que hay que trabajar. He conocido que no me salgan las cosas como yo quiero. Antes iba todo rodado, no conocía el fracaso«, asegura. Y añade atropelladamente: «No es que lo que tenga ahora sea un fracaso, pero vengo de una época muy tocha y estoy en un proceso de asumir que esto también es que me vaya bien».
«En la época del covid, donde empieza el contenido orgánico, donde empiezan las cosas sencillas, aparecen dos chavales sencillos haciendo música sencilla»
Esta caída de seguidores no está tan asociada a la separación con su compañero, sino a un fenómeno común en todos los creadores del estilo debido al crecimiento masivo de las redes sociales. «Cada año el público se enfría más. Lo noté mucho, muchísimo. No es mi público, es el de todos. Por los móviles, por el TikTok…». Gomis vincula este enfriamiento generacional al momento actual. Él lo explica mejor: «En la época del covid, donde empieza el contenido orgánico, donde empiezan las cosas sencillas, aparecen dos chavales sencillos haciendo música sencilla«. No es de extrañar que marcaran un antes y un después por aquel entonces y que más de 70 millones de personas llegaran a escuchar sus temas. Ellos, según reconoce, fueron los primeros en hacer canciones de amor dentro del contexto urbano y juvenil.
Las cosas han cambiado y él también por el camino. Ahora canta mejor -«antes me regía mucho por el autotune y ahora he aprendido a hacerlo bastante bien por mis propios métodos», reflexiona-. Ahora llega a notas más altas y, sobre todo, ahora se enfrenta él solo a un público que lleva dos años sin verle brillar con un álbum nuevo sobre el escenario. «Es una tarima enorme, un suelo enorme y yo ahí, clavado en medio. Bueno, obviamente falta una voz, falta un espacio, falta mucho. Pero es lo que hay y es lo que decidí y pa’ lante». Su vuelta a las salas de concierto ya no es una posibilidad, es una realidad próxima. Desde octubre hasta enero 15 ciudades españolas podrán disfrutar del ritmo animado de Subconsciente junto al tono nostálgico que empapa Álbum de fotos, mientras cantan los estribillos de estas 16 nuevas canciones. «Dejo la puerta abierta por si entras volando y te da por cantarme un te quiero/ Nena, por favor sácame el dolor/Me lloraste y me salieron flores a mi alrededor«.
El artista ya se prepara para calentar la sala Mamba! de Murcia el próximo 17 de octubre en una recopilación de conciertos que terminarán en la sala Apolo 1 de Barcelona. De momento, el tour es solo una idea abstracta. A nivel conceptual TDAH no está construida. Ahora bien, Funzo ya tiene un par de ideas que quiere incorporar. «Me quiero poner muy fuerte y salir desnudo. Es la misión», ríe. En una nota más seria, Gomis busca reunir esa energía positiva de sus giras anteriores y hacer saltar a un público que recuerde su espectáculo como memorable. «Me siento conectado con el público que va a cantar los temas, el que está sonriendo. Yo solo espero que la gente me corresponda». Al final, para el alicantino el proceso no importa, y «si está al final, da igual lo que hagas. Mientras lo hagas, todo sale pa’lante».
Esa dualidad Adrián – Funzo sigue hoy pensando ideas para su concierto, creando, componiendo y viviendo experiencias nuevas. Pero a veces se para y reflexiona. ¿Cómo definiría el disco en una sola palabra? «Para mí, es el presente». ¿Y qué pasa con el futuro? Si lo supiera…ya estaría en Dubái, en un Maserati de oro, o en un yate con jaguares y leones. No lo está, y quizá lo importante es ir descubriéndolo a cada paso del camino. Siempre acelerado, caótico, improvisado. Siempre con TDAH.
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