Dennis González se quedó el viernes a las puertas del podio en los Europeos de natación artística que se disputan en París, tras concluir cuarto en la final del solo técnico. El español, que firmó una nota de 235,3817 unidades, terminó a cuatro décimas del ruso Zakhar Trofimov, vigente campeón de Europa júnior, que se colgó la medalla de bronce. Más lejos concluyó González del ganador, el británico Ranjuo Tomblin, que revalidó el título de campeón continental con una puntuación de 249,3951.
El barcelonés se queda a cuatro décimas del bronce, mientras la pareja acaba con un octavo puesto que no cumple sus expectativas.
Dennis González se quedó el viernes a las puertas del podio en los Europeos de natación artística que se disputan en París, tras concluir cuarto en la final del solo técnico. El español, que firmó una nota de 235,3817 unidades, terminó a cuatro décimas del ruso Zakhar Trofimov, vigente campeón de Europa júnior, que se colgó la medalla de bronce. Más lejos concluyó González del ganador, el británico Ranjuo Tomblin, que revalidó el título de campeón continental con una puntuación de 249,3951.
Completó el podio el italiano Filippo Pelati, que repitió la plata que ya logró hace un año, tras lograr un total de 241,7008 puntos con su rutina homenaje a Freddie Mercury. Una plata no exenta de emoción, ya que Pelati tuvo que esperar a que los jueces revisasen la ejecución del segundo elemento de su ejercicio para comprobar que la había realizado exactamente tal y como la había detallado en su tarjeta de presentación.
No encontraron ninguna incorrección y el transalpino se libró de la marca base que le hubiera apartado del podio en beneficio del español. González, pese a quedarse fuera de las medallas, no pudo ocultar su satisfacción por haber podido ejecutar un ejercicio limpio, tras un durísimo año a causa de los problemas de hombro que le obligaron a pasar por quirófano.
El vigente subcampeón del mundo decidió reducir el grado de dificultad de su ejercicio, el más bajo de todos los aspirantes al podio, y apostarlo todo a su capacidad interpretativa. Una opción arriesgada que a punto estuvo de darle resultado, tras fascinar a jueces y espectadores con su talento para plasmar sobre el agua el desasosegante mundo interior de la vocalista estadounidense Billie Ellish.
Fue una jornada marcada por el desencanto para el equipo español. Lilou Lluis e Iris Tió no pudieron abrir el medallero tras concluir octavas en la final del dúo técnico. Una inesperada posición que se debió a la marca base con que los jueces calificaron el primero de los siete elementos de los que constaba el ejercicio de la pareja, al estimar que no se había ejecutado tal y como reflejaba la tarjeta de presentación.
Todo un problema, dado que la figura con la que Lluis y Tió arrancaron su rutina Verano, nadada bajo los acordes de Las cuatro estaciones de Vivaldi, era la más valorada de todas, con una puntuación de 19,900. La nota se quedó finalmente en apenas 0,7750 unidades, que dejaron a la dupla española sin ninguna opción de subir al podio.
De nada les valió a Lluis y Tió, que por la mañana cerraron en primera posición la ronda preliminar del dúo libre, lograr el mejor reconocimiento de todos los participantes en la impresión artística. Pese a su error inicial, las españolas volvieron a cautivar a los jueces y espectadores presentes en el Centro Olímpico Acuático de París con su expresividad y capacidad interpretativa.
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