El Valencia suspira aliviado con la primera victoria liderada por Rioja y Javi Guerra

No está muerto el Valencia, sólo herido y ahora todos buscan la forma de curarlo. En el grada, en el banquillo y en el césped. Mudó en Mendizorroza ante el Alavés en un equipo que tiene colmillo y que no escatima esfuerzos, justo lo que nadie había visto en los cinco primeros partidos. Tuvo que esperar con paciencia, pero encontró el gol de Luis Rioja que le dio la primera victoria del año, la que buscó el vestuario liberado de Corberán. [Narración y estadísticas: 0-1]

 El gol del sevillano, que se volvió a lesionar, hace sumar al equipo tras la marcha de Carlos Corberán. Braulio sigue el casting de entrenadores  

No está muerto el Valencia, sólo herido y ahora todos buscan la forma de curarlo. En el grada, en el banquillo y en el césped. Mudó en Mendizorroza ante el Alavés en un equipo que tiene colmillo y que no escatima esfuerzos, justo lo que nadie había visto en los cinco primeros partidos. Tuvo que esperar con paciencia, pero encontró el gol de Luis Rioja que le dio la primera victoria del año, la que buscó el vestuario liberado de Corberán. [Narración y estadísticas: 0-1]

El Valencia, que llegaba herido a Vitoria, mostró más alma sólo en los primeros 20 minutos del partido que en los cinco anteriores. El equipo, que con Corberán era una lágrima, pareció haberse despojado de un lastre y dio un paso al frente. Qué más da el por qué a estas alturas. Óscar Sánchez aparcó los experimentos, fortaleció el centro del campo con el regreso de Guido, faro y guía, y la apuesta por el joven Aaron Mayol, recién arrebatado al Levante. Todo para que Javi Guerra tuviera libertad para asomarse al área. No hay mejor receta para recuperarse que dar rienda suelta al talento del centrocampista. Danjuma también volvió a la banda izquierda y Hugo Duro a cuerpear en el área. Una normalidad que el vestuario agradeció.

Llegar al área ya no fue una odisea. Con dos zancadas lo lograba Guerra y hasta Guido, que pudo probar su disparo. Le costaba al Alavés frenar ese ímpetu y sólo Ángel Pérez, eléctrico, obligaba a Gayà a centrarse en contenerle. Con ese planteamiento llegó el gol de Danjuma, en fuera de juego, sí, pero que aunque no subiera al marcador era el tercer balón en toda la temporada que el Valencia mandaba a la red. Unas zancadas de Javi Guerra para asistir en la izquierda al neerlandés, que armó un derechazo abierto ajustándose al palo que Sivera ni olió. Ese aldabonazo en el minuto 17 despertó al Alavés, que vio cómo otro tiro de Ugrinic obligó de nuevo a su portero.

Se garraron los babazorros a la chispa de Pérez en el carril derecho y a cómo se entiende con Denis Suárez y Pablo Ibáñez. Entre los tres hilvanaron el primer ataque mientras Tenaglia seguía en batalla con Danjuma, a quien hasta Mayol se atrevió a encontrar en la banda con un pase de 30 metros.

Sin embargo, antes del descanso llegaron las mejores ocasiones de los vitorianos. Pueden imaginar de qué botas salieron. Con un caño a Gayà, Ángel Pérez se fue por banda para poner un centro preciso que Toni Martínez no acertó a rematar. Tampoco Pablo Ibáñez cabeceó el segundo un minuto después. El extremo aragonés, además, forzó a Dimitrievski a sacar una manopla extraordinaria para salvar su disparo desde la frontal en el tiempo añadido.

En la segunda parte continuó ese dinámica y el equipo de Quique tuvo dos claras ocasiones que creó Pablo Ibáñez. La primera, un pase filtrado que tampoco cazó Toni Martínez y en la segunda, con la punta de la bota, Maffeo le impidió el remate. Se iba deshinchando el Valencia con el paso de los minutos, conforme cayeron las tarjetas en Guido y Mayol y los kilómetros en las piernas, pero Óscar Sánchez quiso ser valiente y mandó al campo a Luis Rioja. No le pudo salir mejor. Aún sacó Javi Guerra fuerza para robar un balón en un palmo a Antonio Blanco, escaparse y ponerle la pelota al extremo sevillano que se colaba entre los centrales. Un tanto que daba la primera victoria del año, aunque como penitencia le volviera a fallar su tobillo derecho. Tuvo Otorbi la oportunidad de engordar el marcador con otra asistencia de Guerra, pero ya era suficiente. El Valencia podía respirar de alivio porque agarra impulso a la espera de que llegue el nuevo entrenador. Braulio sigue el casting: Javier Aguirre, Vicente Moreno y Eder Sarabia se unen a una lista en la que sigue Arrasate y de la que se cayeron Valverde y Mendilibar.

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