Edin Terzic tuvo que vivir su primera derrota contra el Sevilla. El entrenador alemán se había enfrentado cuatro veces al cuadro andaluz durante su gloriosa etapa en el Borussia Dortmund y siempre había salido victorioso. Tuvo que experimentar la otra cara de la moneda en su debut en San Mamés, después de perder a Yuri en el primer cuarto de hora. Si a Terzic no le salía nada, a Luis García Plaza le salió todo. Fueron los goles de Oso, Ejuke e Isaac Romero los que truncaron el debut de Terzic. Paredes recortó distancias, pero no fue suficiente para que La Catedral celebrara el estreno liguero.
Lo errores en defensa del Athletic Club y la personalidad del Sevilla de Luis García Plaza hicieron que el conjunto andaluz consiguiera la victoria (1-3) en La Catedral, finalizando el encuentro como líder en solitario en la segunda jornada de liga
Edin Terzic tuvo que vivir su primera derrota contra el Sevilla. El entrenador alemán se había enfrentado cuatro veces al cuadro andaluz durante su gloriosa etapa en el Borussia Dortmund y siempre había salido victorioso. Tuvo que experimentar la otra cara de la moneda en su debut en San Mamés, después de perder a Yuri en el primer cuarto de hora. Si a Terzic no le salía nada, a Luis García Plaza le salió todo. Fueron los goles de Oso, Ejuke e Isaac Romero los que truncaron el debut de Terzic. Paredes recortó distancias, pero no fue suficiente para que La Catedral celebrara el estreno liguero.
Un Sevilla valiente se plantaba en San Mamés para desarrollar un partido en el que había que tener los ojos bien abiertos para no perderse nada. Tanto que, aunque los de Terzic dominaban en su debut liguero, en el minuto 12 se quedaron con un jugador menos. Yuri cometía un error de esos que cambian un partido. Se equivocaba el Athletic en salida —lo hizo mucho a lo largo del encuentro— y, cuando Miguel Sierra se quedaba solo frente a Unai Simón, Yuri agarraba al extremo para acabar viendo la tarjeta roja que Soto Grado no se pensó ni un segundo.
El fútbol es un juego de momentos, y este cambió el encuentro en San Mamés. Se estaba viendo un partido bonito, con un Athletic que arranca una nueva era, pero sin perder el carácter presionante y agresivo que mecanizó Valverde en los ‘leones’. Pero el enredo que generó Yuri hizo justo eso: enredar el encuentro, porque el gol no tardó más de tres minutos en llegar. Esta vez erraba el cancerbero de la selección. Otro error en la salida de los locales hacía que Unai perdiera el balón bajo la presión de Robbie Ure y el rechace le caía a Oso, que solo tenía que empujarlo a puerta vacía. Aunque Unai reclamó falta, el gol subió al marcador de San Mamés.
Se calentaba San Mamés todavía más. El partido ardía y el Athletic intentaba reaccionar. Los leones manejaban, aún en inferioridad, el encuentro, generando más peligro que los de García Plaza, pero el equipo vasco seguía hecho un flan atrás. Lo intentó Iñaki, lo intentó Canales, pero todo le salía cruz a Terzic ante un Sevilla que no se acobardaba. Comenzaban a desgastarse los vascos por el tremendo esfuerzo que tuvieron que hacer con un hombre menos, intentando debilitar el orden atrás del Sevilla. Esfuerzos sin resultados. Pitos a Soto Grado en San Mamés.
Se esperaba algún cambio en las filas del Athletic Club. El único que lo hizo fue García Plaza, que sacó a los tres jugadores que tenían amarilla (Miguel Sierra, Peque y Gurudi) por Isaac Romero, Ejuke y Nico Guillén. Y le salió perfecto. Ejuke no tardó más de cinco minutos en marcar un golazo. Romero abrió para el nigeriano y este firmó una tremenda definición de vaselina por encima de Unai Simón. Si ya estaba empinado el partido para el Athletic, ahora tocaba escalar el Everest.
El Sevilla seguía a lo suyo: contras y aprovechamiento de los errores atrás del Athletic, que pocos no eran. Y así llegó el tercero en el minuto 57. Areso lanzaba un taconazo cuando no tocaba. Oso recuperó, se la cedió a Isaac Romero y este lanzó un zurdazo desde dentro del área ante el que poco podía hacer Unai. El Sevilla se divertía en San Mamés y Terzic veía su debut truncado, truncadísimo.
El Sevilla tenía claro lo que debía hacer, cómo debía hacerlo y cuándo tocaba hacerlo. La antípoda era el Athletic, que lo intentaba remate tras remate, ahora con Nico, Sannadi y Laporte en escena, sin conseguir anotar ninguno. Era difícil recortar diferencias con un Sevilla efectivo atrás, justo lo que le faltó al Athletic, pero a Paredes le cayó un balón perfecto en el minuto 69 y La Catedral rugió con el primer gol de los ‘leones’.
El Athletic, a la desesperada, buscaba una remontada épica en casa, pero su inseguridad en defensa y el cansancio por jugar con un hombre menos desde el minuto 12 no le permitieron desmontar al conjunto andaluz de Luis García Plaza. El Sevilla consiguió que el partido no cambiara tras el gol de Paredes, que se retiró del césped con molestias, y el Athletic fue viendo avanzar el reloj sin generar un peligro asfixiante para los sevillistas. Soto Grado pitó el final del partido y el Sevilla concluyó el encuentro siendo líder en solitario en la segunda jornada de Liga
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