La realidad del Real Madrid ha cambiado mucho en los últimos dos años, pero la de Yan Diomande (Abiyán, 2006) lo ha hecho todavía más. En noviembre de 2024, recién cumplidos los 18 años, firmó con el Leganés su primer contrato profesional. Ahora, 24 meses después, ya es el fichaje más caro en la historia del conjunto blanco y una de las sensaciones de este inicio de temporada. «Tiene un gen de búfalo y un potencial enorme» dicen desde Valdebebas, donde se ha ido ganando a compañeros y asistentes a base de su timidez, silencio profesional y su evolución dentro del campo. «Es muy, muy tímido», insisten desde el club. Algo más propio de un canterano que de una superestrella. Y es que Diomande, el más caro de la plantilla, es junto a Thiago Pitarch el más joven del vestuario. Una balanza en la que ahora mismo gana la edad.
El delantero, marcado para siempre por el fallecimiento de su hermana hace unos meses, se ha ganado a compañeros y cuerpo técnico a base de trabajo. «Viene cada tarde con el fisio, me gusta», admite Mourinho.
La realidad del Real Madrid ha cambiado mucho en los últimos dos años, pero la de Yan Diomande (Abiyán, 2006) lo ha hecho todavía más. En noviembre de 2024, recién cumplidos los 18 años, firmó con el Leganés su primer contrato profesional. Ahora, 24 meses después, ya es el fichaje más caro en la historia del conjunto blanco y una de las sensaciones de este inicio de temporada. «Tiene un gen de búfalo y un potencial enorme» dicen desde Valdebebas, donde se ha ido ganando a compañeros y asistentes a base de su timidez, silencio profesional y su evolución dentro del campo. «Es muy, muy tímido», insisten desde el club. Algo más propio de un canterano que de una superestrella. Y es que Diomande, el más caro de la plantilla, es junto a Thiago Pitarch el más joven del vestuario. Una balanza en la que ahora mismo gana la edad.
El precio de su fichaje pesa a nivel mediático, aunque Jose Mourinho trate de quitarle hierro cada vez que puede. Nadie puede escapar de la pancarta ‘Fichaje más caro en la historia del Madrid‘, pero Diomande, poco a poco y con fútbol, trata de centrar los focos en el balón y no en los millones. «En vez de jugar con el dorsal 25 a la espalda, juega con el de los 125 millones que han pagado», admite el técnico, que durante estas semanas le ha regalado tantos elogios como deberes. «Tiene mucho que mejorar. Es joven, ‘naif’ (inocente) y un producto no acabado. Tiene que mejorar la definición, porque llega muchas veces a zonas de peligro y le cuesta relajarse en el último segundo, asistir mejor y levantar la cabeza para ver a sus compañeros. Todo llegará», admite el portugués, que ve en el joven atacante marfileño un caso similar a lo que el Bernabéu vivió con Vinicius: «Me acuerdo mucho de cuando llegó Vinicius al Madrid, que fallaba y a los dos o tres años era un jugador de primerísimo nivel».
Y ante los consejos de su técnico, Diomande ha respondido con más trabajo. En su círculo cercano hablan de un futbolista «que vive preocupado por su familia», marcado para siempre por el fallecimiento de su hermana justo unos días después de debutar con el Leganés en el mismísimo Santiago Bernabéu. Ahora atiende a los problemas de salud de su madre, al fútbol y a poco más. De momento no le han tentado las fiestas madrileñas y pasa las tardes en Valdebebas, cumpliendo una doble sesión que tiene encandilado a Mourinho y a su cuerpo técnico. «Viene siempre con el fisio para cuidarse. Me gusta mucho», explicó ayer el portugués en sala de prensa.
Ante el Sevilla dio una asistencia y anotó un golazo para sentenciar del todo el partido. Y lo hizo desde la zona izquierda del ataque, el supuesto sitio de Vinicius, con el que comparte agencia de representación. La sanción de cuatro partidos en Liga al brasileño le abre las puertas del carril zurdo de cara al clásico y a las próximas jornadas ligueras, y dentro del club, donde Vinicius, como reconoció Mourinho, no es «intocable», hay ganas de ver cómo responde el marfileño.
Después del Mundial, la directiva del conjunto blanco apostó de forma contundente por Diomande. Por el precio de su fichaje, por el sueldo y por los rivales a los que se venció para convencerle. Había interés desde hace tiempo e incluso el Madrid había abierto negociaciones cuando el jugador pertenecía al Leganés, pero se descartó su llegada por el overbooking que había en ese momento en las bandas del equipo y el jugador acabó en el Leipzig, al que hoy se enfrenta. La lesión de Rodrygo, sin embargo, obligó al club a volver al mercado y el buen Mundial del marfileño activó de nuevo el interés. Le quería el PSG, pero apareció el Madrid y el futbolista paró su llegada a París y aceptó la oferta.
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