Clamor por los campeones del mundo: colas de siete horas a más de 30 grados para ver el primer entrenamiento de la selección

El último día de verano fue el primero de concentración para los campeones del mundo. La selección volvió a reunirse este martes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Que fuera el último día de la estación que algunos adoran y otros detestan no significa que en Madrid las temperaturas bajaran de los 30 grados, todo lo contrario. Aun así, eso no fue un impedimento para que decenas de personas hicieran cola, desde antes de las 10 de la mañana, para ver al equipo de Luis de la Fuente entrenar ya como bicampeón del mundo. Las puertas abrieron a las 18:00 horas y los aficionados, muchos ya enfundados en la camiseta de las dos estrellas, corrían para conseguir el mejor sitio en las gradas.

 Los jugadores de Luis de la Fuente realizaron su primera sesión tras el Mundial con vistas al inicio de la Liga de Naciones  

El último día de verano fue el primero de concentración para los campeones del mundo. La selección volvió a reunirse este martes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Que fuera el último día de la estación que algunos adoran y otros detestan no significa que en Madrid las temperaturas bajaran de los 30 grados, todo lo contrario. Aun así, eso no fue un impedimento para que decenas de personas hicieran cola, desde antes de las 10 de la mañana, para ver al equipo de Luis de la Fuente entrenar ya como bicampeón del mundo. Las puertas abrieron a las 18:00 horas y los aficionados, muchos ya enfundados en la camiseta de las dos estrellas, corrían para conseguir el mejor sitio en las gradas.

«Llevamos desde las 10 de la mañana, al sol y sin comer. No es la primera vez que lo hacemos ni será la última», confesaban a este periódico Jorge y Marcos, que no dudaron en echar a correr para conseguir un asiento cuando les permitieron el paso, a pesar de la espera y el hambre. No tardaron en llenarse las gradas. Niños, acompañados de sus padres, aguardaban para ver a sus ídolos. Sin duda, el más aclamado era Lamine Yamal, que, por goleada, llenaba las gradas con su nombre sobre las camisetas de los más jóvenes. Así lo confirmaba Carlos, quien, con no más de seis años, sonreía cuando le preguntaban a quién le hacía más ilusión ver. «Es del Real Madrid, pero quiere ver a Lamine. Aquí estamos todos unidos, da igual el equipo y el color», confesaba Jonathan, su padre.

Y si había otra estrella, otro nombre que todos aclamaban, no era el de ningún otro jugador, sino el de Luis de la Fuente. El seleccionador se llevó gran parte de los elogios de una afición que respondía feliz ante el anuncio de su renovación oficial desde el lunes. «Me parece un guerrero y un luchador. Tiene los valores que tiene que tener. Tiene la bondad y la humildad que necesita un seleccionador y sigue arrastrando lo que Luis Aragonés empezó a hacer», afirmaba Noemí, quien llevaba más de cinco horas en la puerta de la Ciudad del Fútbol.

Justamente Luis Aragonés y Vicente del Bosque eran el punto a superar para cualquier entrenador que llegara a la selección. Quien tiene la última palabra siempre es la afición y, según todos ellos, «ya los ha superado». «Luis de la Fuente ya es el más laureado. Aragonés y Del Bosque quizás contaban con jugadores más reconocidos y ya tenían una trayectoria como entrenadores, pero Luis de la Fuente está triunfando», comentaba un aficionado que ya portaba la camiseta de las dos estrellas. La compró nada más proclamarse campeones, con el dorsal y el nombre de Martín Zubimendi: «No jugó en el Mundial lo que se merecía porque tuvo un año complicado, pero esperemos que ahora tenga minutos», se lamentaba.

A las 19:00 horas, como se había acordado, los internacionales saltaron al césped y la grada retumbó con gritos de «¡campeones del mundo!». Saluditos de los jugadores mientras entraban en el campo de entrenamiento, sonrientes y preparando la ‘novatada’: paseo de collejas para las nuevas incorporaciones y a rodar.

El primer ejercicio fueron los rondos, formando dos grupos. En uno, todos los jugadores del FC Barcelona junto a Oyarzabal, Roberto Fernández, Unai Simón, Laporte, Víctor Muñoz, Nico y Ferran. Todos los del Barça menos Rodri, que jugaba en el otro rondo con el resto de sus compañeros.

Y además, una ausencia entre todos los jugadores de la lista de De la Fuente: Marc Pubill. El catalán saltó al césped junto a sus compañeros, pero unas ampollas no le permitieron seguir el entrenamiento de ayer. Nada preocupante.

Mientras el entrenamiento transcurría, el sol bajaba en Las Rozas y el calor parecía volverse más soportable. Lo que no se calmaba con el transcurso del tiempo eran los gritos de los aficionados, que llamaban a los jugadores, rasgándose la garganta, y les pedían la camiseta, autógrafos o simplemente gritaban los nombres de sus futbolistas favoritos.

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