Argentina y Chile: una gran ruta a tu alcance con EL PAÍS Viajes

¿Por qué visitar un país si se pueden visitar dos en una misma gran ruta? En EL PAÍS Viajes lo tenemos claro: una vez más, unimos dos grandes destinos en una sola experiencia. Uno de los grandes viajes de nuestra programación es Argentina y Chile. Los Andes, los glaciares y la selva tropical, un viaje que partirá el 18 de febrero y tendrá una duración de 17 días. Pero ¿se pueden visitar ambos países en uno teniendo en cuenta su magnitud? Álvaro Planchuelo, el experto que acompañará a los viajeros, nos indica que: “Por supuesto que se pueden explorar dos países tan ricos culturalmente a la vez, además es algo positivo porque ambos forman geográficamente una unidad que es la Patagonia. Es verdad que es distinta la Patagonia chilena (la versión occidental de los Andes) de la Patagonia argentina (la versión oriental), pero el territorio es el mismo, es el cono sur de Sudamérica que está dividido por los Andes. El viaje da una visión en conjunto muy interesante”.

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 Hay territorios que parecen contener un continente entero. Argentina y Chile pertenecen a esa categoría excepcional  

¿Por qué visitar un país si se pueden visitar dos en una misma gran ruta? En EL PAÍS Viajes lo tenemos claro: una vez más, unimos dos grandes destinos en una sola experiencia. Uno de los grandes viajes de nuestra programación es Argentina y Chile. Los Andes, los glaciares y la selva tropical, un viaje que partirá el 18 de febrero y tendrá una duración de 17 días. Pero ¿se pueden visitar ambos países en uno teniendo en cuenta su magnitud? Álvaro Planchuelo, el experto que acompañará a los viajeros, nos indica que: “Por supuesto que se pueden explorar dos países tan ricos culturalmente a la vez, además es algo positivo porque ambos forman geográficamente una unidad que es la Patagonia. Es verdad que es distinta la Patagonia chilena (la versión occidental de los Andes) de la Patagonia argentina (la versión oriental), pero el territorio es el mismo, es el cono sur de Sudamérica que está dividido por los Andes. El viaje da una visión en conjunto muy interesante”.

Este viaje, por tanto, recorre algunos de los escenarios más sobresalientes de Sudamérica a través de una ruta que une la Patagonia andina, los grandes campos de hielo, los fiordos australes, la región de los lagos, la isla de Chiloé, las cataratas de Iguazú y, finalmente, Buenos Aires, una ciudad en la que culminar y acabar de entender la esencia del llamado Cono Sur, integrado por Argentina, Chile y Uruguay. En palabras de Álvaro, es una oportunidad única porque en un mismo viaje se puede conocer el Cruce andino, el Parque Nacional Torres del Paine, el Parque Nacional Los Glaciares y las cataratas de Iguazú, es decir, algunos de los espacios naturales más fascinantes del planeta. “Concretamente, se ha dividido en cinco grandes zonas. Para mí, sin duda, una de las más especiales es la de los glaciares. Ver el Perito Moreno es espectacular. Aunque créeme que no se puede elegir porque todas las etapas del viaje son verdaderamente interesantes”.

Amplitud, belleza y autenticidad son las palabras que mejor definen a esta gran ruta. ¿Quieres saber cuáles serán sus highlights? ¡Toma nota!

Bariloche y la región de Los Lagos

¿Qué vas a encontrar en esta travesía? Como decíamos, especialmente naturaleza: glaciares que avanzan sobre lagos de color turquesa, montañas modeladas por el hielo, los Andes siguiendo antiguas rutas de comunicación, territorios marcados por la tradición marítima y unas de las cataratas más impresionantes del planeta. A ello se suma el encuentro con ciudades que reflejan la riqueza cultural e histórica de ambos países. Con el espíritu de ofrecer una visión amplia del extremo austral de América, cada etapa aporta una perspectiva distinta sobre el paisaje, la historia y la forma de habitar un territorio definido por la presencia constante de la naturaleza.

La primera parte del viaje se inicia en San Carlos de Bariloche, la “Suiza argentina”, una ciudad que enamora por su paisaje montañoso, su arquitectura y su tradición chocolatera. Bariloche se revela como un equilibrio perfecto entre agua y montaña. El lago Nahuel Huapi, inmenso y sereno, abraza la ciudad dentro de un parque nacional que es historia viva de la conservación en Argentina.

Los lagos son indispensables en el camino, de ahí que una de las visitas sea a la península de Llao Llao, punto ideal para observar el puerto desde donde parten las embarcaciones que navegan por el lago Nahuel Huapi. Esta navegación por los lagos andinos será toda una experiencia que se podrá vivir en el viaje.

El recorrido hacia Villa La Angostura y Villa Traful transcurre por uno de los tramos más escénicos de la Patagonia. Lagos como Espejo, Correntoso o Traful destacan por la pureza de sus aguas, alimentadas por deshielos andinos.

Villa La Angostura, integrada en el Parque Nacional Nahuel Huapi, sorprende por su arquitectura de influencia alpina, pero es a través de la ruta de Siete Lagos cuando se llega a Villa Traful, más aislada y menos intervenida, en donde se captura la esencia de la Patagonia más íntima. Su famoso mirador ofrece vistas sobre un lago profundo de origen glaciar, rodeado de bosques de coihues y cipreses. ¡Una auténtica maravilla!

La travesía turística internacional del Cruce Andino será la protagonista a partir del cuarto día de viaje, siendo uno de los momentos clave por su valor histórico. Precisamente, el itinerario reproduce la ruta utilizada desde finales del siglo XIX para conectar ambos lados de la cordillera, en un trayecto que combinaba navegación y transporte terrestre en un entorno de difícil acceso.

Se inicia desde Puerto Pañuelo atravesando la cordillera de los Andes por lagos y bosques exuberantes de vegetación, un paseo diferente para cruzar hacia Chile.

“La travesía se desarrolla a través de una sucesión de lagos de origen glaciar alimentados por los deshielos andinos, que conforman un sistema natural continuo entre ambos países. A medida que avanzamos, el paisaje va transformándose sutilmente: las áreas más abiertas del lado argentino dan paso a los densos bosques de la selva valdiviana chilena, uno de los ecosistemas más singulares del continente”, subrayan desde la organización del viaje.

Durante esta etapa del recorrido se conocerá también el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, creado en 1926 y reconocido como el primer parque nacional de Chile. Si las condiciones meteorológicas lo permiten, se pueden contemplar el perfecto cono nevado del volcán Osorno, el escarpado volcán Puntiagudo y nuevamente el majestuoso cerro Tronador, que domina el horizonte andino.

La siguiente etapa del viaje se destina a la región de Los Lagos, en Chile, un territorio donde la huella de la colonización alemana, iniciada a mediados del siglo XIX, sigue muy presente en la arquitectura, la gastronomía y la forma de habitar el paisaje.

Se inicia el recorrido en Puerto Varas, conocida también como la Ciudad de las Rosas, con una parada en la costanera para apreciar la vista de la ciudad desde la bahía, la escultura Aurora y el lago Llanquihue de fondo.

La capital de la región, Puerto Montt, ofrece una hermosa vista panorámica del océano Pacífico y de la isla Tenglo. La ciudad de Llanquihue, famosa por sus cecinas y lugar de origen del río Maullín, forma parte de la antigua Ruta de los Colonos, también indispensable en este punto del viaje.

De la isla Chiloé hacia a El Calafate

La siguiente etapa corresponde al archipiélago de Chiloé, un territorio con una identidad cultural muy definida dentro del país, marcada por su condición insular, su historia y su relación directa con el mar. En la isla se visitarán lugares icónicos como la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, una de las más representativas de Chiloé, y parte del conjunto de iglesias declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y, por supuesto, Castro, capital de la Isla Grande de Chiloé y corazón cultural del archipiélago.

Desde la Patagonia Austral, los viajeros se adentrarán en el sur del continente. El primero de esos lugares mágicos que se descubrirán será el Parque Nacional de Torres del Paine, uno de los espacios naturales más relevantes de Sudamérica, reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO por el valor de sus ecosistemas y su biodiversidad. El parque se sitúa en la región de Magallanes, en el extremo sur de Chile, y forma parte de la Patagonia más austral. Su paisaje está modelado por la acción de los glaciares a lo largo de miles de años, lo que ha dado lugar a un relieve muy característico, con lagos, valles y formaciones rocosas de gran escala.

Las emblemáticas Torres del Paine, tres agujas de granito que se elevan más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, son las más visitadas. Con EL PAÍS Viajes se recorrerá el parque durante dos días a través de caminatas aptas para todos los niveles. Entre los principales puntos de interés destacan el Mirador Sarmiento, con vistas a la Laguna Sarmiento y la cordillera Paine; el sector de Laguna Amarga, famosa por sus espectaculares reflejos de las Torres del Paine; y la Cascada Paine, donde las aguas provenientes de la Laguna Azul descienden hacia el río Paine en un entorno de gran belleza escénica.

El Parque Nacional Los Glaciares: un espectáculo para todos los sentidos

El recorrido hacia Argentina introduce un cambio claro en el paisaje y en la forma de percibir el territorio. Tras dejar atrás las formaciones montañosas más marcadas, la ruta se abre paso en la estepa patagónica. Este ecosistema, característico de la Patagonia oriental, ocupa grandes superficies en el sur de Argentina y está definido por su amplitud y continuidad visual. La llegada a El Calafate, situada a orillas del lago Argentino, marca un nuevo cambio de escenario. Este lago, con una superficie cercana a los 1.500 kilómetros cuadrados, es el mayor de Argentina y está alimentado por los glaciares del Campo de Hielo Patagónico Sur.

La ciudad se ha desarrollado como punto de acceso al Parque Nacional Los Glaciares, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su ubicación estratégica permite explorar algunos de los sistemas glaciares más importantes del continente, convirtiéndola en una base clave dentro de la Patagonia austral.

Aquí empieza una parte del viaje inolvidable a bordo del elegante crucero María Turquesa. “Navegaremos por las aguas del lago Argentino, puerta de entrada al inmenso universo de hielo del Parque Nacional Los Glaciares. El escenario que recorreremos forma parte del Campo de Hielo Patagónico Sur, el segundo manto de hielo continental más grande del planeta después de la Antártida. Una de sus singularidades radica en que los glaciares nacen a apenas 1.500 metros de altitud y descienden hasta cotas cercanas a los 200 metros sobre el nivel del mar, permitiendo una accesibilidad y una contemplación poco habituales en otras regiones glaciares del mundo”, señalan desde EL PAÍS Viajes.

La experiencia Glaciares Gourmet combina navegación, naturaleza y gastronomía en una misma jornada. En ella se podrán ver la Bahía Escuadra y la espectacular Muralla de las Condoreras, el Glaciar Seco, el Glaciar Heim, el Glaciar Spegazzini y el Canal Upsala, desde donde se pueden ver los impresionante glaciares Upsala y Bertacchi. Para culminar la jornada, los viajeros navegarán por el legendario Canal de los Témpanos en dirección a la pared norte del Glaciar Perito Moreno, probablemente el glaciar más célebre de Argentina. A diferencia de la mayoría de los glaciares del planeta, el Perito Moreno mantiene un notable equilibrio dinámico y continúa avanzando de manera constante.

De Iguazú a Buenos Aires, el final del viaje

Los últimos días del viaje no serán menos apasionantes que los primeros. Consideradas una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo, con sus 275 saltos distribuidos a lo largo de casi tres kilómetros, las cataratas de Iguazú son inigualables. Se alimentan por el río Iguazú, cuyo caudal varía a lo largo del año y determina la intensidad visual y sonora del entorno. La visita de EL PAÍS Viajes prevista combina ambos lados de las cataratas, el brasileño y el argentino, lo que permite una comprensión completa de su escala y estructura. El punto culminante llegará al alcanzar el mirador de la Garganta del Diablo, donde millones de litros de agua se precipitan cada segundo en una profunda cavidad natural.

“Por último, conoceremos Buenos Aires, esta ciudad tan importante con sus principales barrios: Puerto Madero, la Recoleta, Palermo Chico o La Boca. Conoceremos cómo se creó la ciudad y su impulso a día de hoy. El tango y una cena culminarán el viaje”, explica Álvaro Planchuelo.

*Si quieres más información sobre este y otros viajes similares, consulta nuestra web de EL PAÍS VIAJES.

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