Alemania remonta ante Costa de Marfil en el minuto 94 y se mete en los cruces tres Mundiales después

La redención alemana llegó 12 años y tres Mundiales después. Los germanos, campeones en 2014, llevaban dos torneos seguidos cayendo en la fase de grupos, incapaces de alcanzar las eliminatorias por el título en 2018 y 2022. En tierras americanas, sin embargo, Nagelsmann les ha llevado hasta los cruces en dos jornadas. Sufriendo, eso sí. Dos goles de Undav, el segundo en el 94, completaron la remontada ante una brillante Costa de Marfil.

 Dos goles de Undav le dan la vuelta al inicial de Kessie y los germanos se redimen tras dos torneos fracasando.  

La redención alemana llegó 12 años y tres Mundiales después. Los germanos, campeones en 2014, llevaban dos torneos seguidos cayendo en la fase de grupos, incapaces de alcanzar las eliminatorias por el título en 2018 y 2022. En tierras americanas, sin embargo, Nagelsmann les ha llevado hasta los cruces en dos jornadas. Sufriendo, eso sí. Dos goles de Undav, el segundo en el 94, completaron la remontada ante una brillante Costa de Marfil.

Diomande, que hace un año y medio aterrizó en Leganés para jugar en Tercera Federación, fabricó el primer tanto de los africanos y volvió a insistir en ser una de las revelaciones del Mundial. Lo hizo delante de Kimmich, regateándole con la facilidad de lo que ya es: una estrella. El jugador que apareció durante unos meses en Liga para después irse, inexplicablemente desde la perspectiva de los clubes españoles, al Leipzig, es la gran sensación de este inicio de torneo. Superó a Kimmich y puso un centro que terminó, tras un primer rechace, en el cómodo remate de Kessié sobre la portería de Neuer.

El tanto fue el primer tiro a puerta de los marfileños en el partido, pero les sirvió. Así están actuando los equipos del continente vecino. No dominan, esperan. No dudan, actúan. Cuando menos lo imaginas, te hacen daño. Sus futbolistas insisten estos días en que merecen algo más de respeto, como recuerda Sidny Lopes Cabral, de Cabo Verde, en la entrevista publicada hoy en este periódico, pero ahí siguen los europeos, pensando que tienen un enfrentamiento relajado.

Alemania, que había pasado por encima de Curazao en su debut (7-1), descubrió que delante no tenía a un rival menor cuando trató de empatar antes del descanso. Costa de Marfil, con una defensa de futbolistas del Galatasaray, Atalanta, Besiktas y Gil Vicente, combinando la elite con el nivel medio, sostuvo al equipo de Nagelsmann. El técnico germano mantuvo su apuesta en la triple mediapunta que forman Sané, Wirtz y Musiala, con Havertz en punta, pero por momentos, cuando el rival sabe cómo encerrarse, le cuesta salir del laberinto que intenta recorrer en el carril central. Lo entendió así el técnico en el inicio del segundo tiempo, cuando retiró a Musiala y Sané para dar entrada a Amiri y Undav. Y le salió bien.

Un buen centro del primero lo aprovechó el segundo para rematar a la red el empate a los pocos minutos de saltar al terreno de juego. El que ganara el partido se metía directo en la fase del K.O., así que el duelo entró en el terreno de la locura en los minutos finales, mezclando el cansancio, las ganas y el miedo.

Costa de Marfil perdonó varias contras inexplicables y cuando parecía que el empate iba a ser el resultado definitivo, Nmecha encontró a Undav y éste, a la media vuelta, superó a Fofana. Alemania está de vuelta donde debe.

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