¿Adiós al golf en Valderrama?: la falta de inversión saudí puede convertir esta edición en la última de su historia

Hay un cierto ambiente a despedida en el LIV Golf Andalucía de este año, puede que la última parada del circo golfístico saudita en nuestro país, que vuelve a concentrar la mayor amalgama de estrellas golfísticas que se ha visto desde aquellos mundiales de inicio de siglo XXI en el Real Club de Golf de Valderrama. El desfile de grandes nombres viene acompañado de cierta decadencia, fundamentalmente en los detalles de pompa y boato con los que el LIV Golf sacaba pecho y que en España han ido desapareciendo.

 Numerosas estrellas, con Jon Rahm a la cabeza, se reúnen de nuevo en un torneo con aroma a despedida. «Lo mío es jugar, hay que dejar trabajar a los que saben de esto», dice el jugador español sobre su participación como futuro inversor  

Hay un cierto ambiente a despedida en el LIV Golf Andalucía de este año, puede que la última parada del circo golfístico saudita en nuestro país, que vuelve a concentrar la mayor amalgama de estrellas golfísticas que se ha visto desde aquellos mundiales de inicio de siglo XXI en el Real Club de Golf de Valderrama. El desfile de grandes nombres viene acompañado de cierta decadencia, fundamentalmente en los detalles de pompa y boato con los que el LIV Golf sacaba pecho y que en España han ido desapareciendo.

Las pérdidas son millonarias, el revolucionario concepto de golf por equipos no ha terminado de cuajar. El reflejo se ve en la tienda de merchandising, todavía a medio montar a solo unas horas del comienzo del torneo, con los precios aún sin marcar. «Es posible que los productos suban a partir de mañana[ por este jueves]», nos comenta una dependienta. El comienzo del torneo marca la entrada del público.

Desde Valderrama, con un año vigente de contrato para cumplir en los próximos tres, plantean el torneo con normalidad, aunque se nota que el LIV paga y tiene casi el absoluto control del mítico recorrido durante estos siete días.

Tras la confirmación de la pérdida de apoyo del PIF (Fondo de Inversión Pública Saudita) a partir del 2027, los hay que aprietan los dientes y están dispuestos a morir con las botas puestas. Sergio García está convencido «al 100% de que el LIV seguirá, aunque tendrá que adaptarse a una nueva realidad con menos dinero». ¿Serán leales entonces sus estrellas?

Bryson DeChambeau ya se ha remangado y asiste a presentaciones con posibles inversores junto al CEO Scott O’Neill. Aunque la mayoría silenciosa parece resignada, la vuelta al DP World Tour parece la principal vía de reenganche al golf y de ahí el siguiente escalón sería alcanzar el PGA Tour a través del top 10 de la orden de mérito europea. El otro jugador bandera del LIV, el español Jon Rahm, no se moja demasiado. «Zapatero a tus zapatos», sentenció el martes cuando le preguntaron por la posibilidad de invertir en LIV Golf. «No tengo ni idea de inversiones. Lo mío es jugar al golf y hay que dejar trabajar a los que saben de esto. Si llegamos a un punto en el que haya que tomar decisiones drásticas, ya se verá. Con el US Open cerca y demás, no te creas que estoy pensando mucho en eso», aseguró el capitán de Legión XIII. La posición de Rahm es privilegiada y el PGA Tour le pondrá la alfombra roja cuando el momento llegue.

Más complicado lo tendrá Sergio García, sigue sin arreglar su conflicto con el DP World Tour. Con sus incipientes carreras aún en marcha, David Puig, Josele Ballester o Luis Masaveu no deberían tener problemas para encontrar su sitio.

Lo que no cambia en cada visita a la cita española del LIV son los parabienes a Valderrama, «el test más duro del año», apuntó Sergio, que en 18 participaciones aquí acumula 17 top 10 con cuatro victorias. Este es su reino, y tras tocar suelo en el pasado Masters de Augusta, parece recuperado en swing y confianza.

El proam es más familiar que ningún año. Rahm jugó con su padre, Mikel Galdós, un amigo, y un exfutbolista japonés, Takuro Nishimura. «No subáis la velocidad de los greenes», le pedía el vasco a Javier Reviriego, director general de Valderrama, tras los 18 hoyos. «Sé que tenéis un prestigio que mantener…», le decía irónico el de Barrika. El viento de Poniente está castigando ya el campo gaditano, que apunta a una semana de resultados abultados.

El chef y empresario Dani García era otra de las caras conocidas en el proam, junto a Sergio García. Les acompañaban el sobrino del golfista de Castellón y el dueño de una tienda de golf en Saint Andrews. Dani tuvo un invitado muy especial en uno de sus restaurantes en las horas previas, nada más y nada menos que Michael Jordan.

La leyenda del baloncesto apuró unas horas en España, entre el concierto de Bad Bunny en Madrid, las hamburguesas con salsa bull o los baños en la piscina del Marbella Club. A última hora del día corrió el rumor de que Jordan participaría en el proam previo al torneo, la idolatría se desató en el recorrido gaditano buscando a la estrella de los Bulls, incluso algunos afirmaban que lo habían visto en un hoyo determinado, pero nunca apareció por Valderrama y, al parecer, ya está en su avión privado con su familia rumbo a otro relajante destino europeo para sus vacaciones.

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