Dos talismanes desde el banquillo y Lamine, sin despistes: «España es un equipo maduro que se reinventa»

Luis de la Fuente empezó a mirar al banquillo cuando Harry Kane mandó al larguero el penalti de Rodrigo, que vio el VAR, y que hubiera puesto un 3-1 en el marcador de Wembley. De los 50 partidos que lleva como seleccionador, el riojano sólo ha perdido dos: al inicio de su etapa contra Escocia, en partido oficial en 2023, y el amistoso ante Colombia un año después. En el estreno de la España de las dos estrellas, apostó por recuperar el fútbol de vértigo que no apareció en el Mundial para acabar volviendo al librillo que hizo a la selección campeona del Mundo. En sus páginas hay dos nombres que nunca le fallan y que sacó del banquillo: Álex Baena y Oyarzabal.

 De la Fuente cambia el partido con la entrada de Baena y Oyarzabal, ambos goleadores. Lamine abrió el marcador a los 105 segundos tras presionar a Guéhi: «A veces me despisto, pero otras robo»  

Luis de la Fuente empezó a mirar al banquillo cuando Harry Kane mandó al larguero el penalti de Rodrigo, que vio el VAR, y que hubiera puesto un 3-1 en el marcador de Wembley. De los 50 partidos que lleva como seleccionador, el riojano sólo ha perdido dos: al inicio de su etapa contra Escocia, en partido oficial en 2023, y el amistoso ante Colombia un año después. En el estreno de la España de las dos estrellas, apostó por recuperar el fútbol de vértigo que no apareció en el Mundial para acabar volviendo al librillo que hizo a la selección campeona del Mundo. En sus páginas hay dos nombres que nunca le fallan y que sacó del banquillo: Álex Baena y Oyarzabal.

Echó mano de ellos cuando necesitó amarrar el control de un partido demasiado loco que tenía que remontar. «Esto es fruto de tener grandes jugadores. Este equipo es muy maduro y no baja los brazos nunca. Estoy contento porque España ha demostrado que se reinventa y demuestra al mundo que tiene ambición», resumió el seleccionador. Ya son 39 partidos sin perder, con 30 victorias.

No le fallaron los del banquillo, pero tampoco Lamine Yamal. Las votaciones al Balón de Oro se cierran el próximo lunes y él solo necesitó 105 segundos para cautivar a los indecisos que pueda haber. En Wembley se fabricó el primer gol de la bicampeona. Robó pícaramente y desnudó la lentitud de Guéhi para convertirse en el jugador que marca el tercer gol más rápido de la historia en el majestuoso estadio londinense. «El míster nos insiste con la presión. A veces me despisto, pero otras robo», confesaba Lamine. A Inglaterra nadie le pillaba en menos tiempo desde 1957, cuando lo hizo Escocia, y España hacía 21 años que no sorprendía tan pronto a un rival.

Lamine, que también logró el primer gol de España en el Mundial, ante Arabia, volvió con la Copa bajo el brazo, pero la sensación de querer haber sido más protagonista. Por eso no perdió la ocasión de llevarse los primeros focos de esta Nations League en la casa de un rival con mucho pedigrí, al que pudo golpear en muchas ocasiones si hubiera tenido la puntería algo más afilada.

Pudo volver a marcar para engordar el marcador en la primera y en la segunda parte, pero también asistió a Ferran en dos claras ocasiones que se perdieron rozando el palo. Era la primera titularidad del valenciano como 9 desde que De la Fuente le otorgó ese papel. A su favor, no sólo ser leyenda, sino los siete goles que ha marcado con el PSG en el último mes. En el banquillo quedó Oyarzabal, algo que no ocurría desde marzo de 2025, en el partido de ida de cuartos de final de aquella Nations League ante Países Bajos, justo el último en el que España tuvo que remontar para empatar. En la banqueta duró 55 minutos. No se privó más el seleccionador de su talismán en cuanto el marcador se le volvió en contra.

Despertaron los ingleses, que escuchaban los «olés» en Wembley que cantaban 4.700 españoles, y remontaron el partido con los goles de Gordon y Kane, con la desafortunada ayuda de Cucurella, que fue protagonista también en un rifirrafe con Bellingham, un pique en el que se olvidaron de que comparten vestuario en Valdebebas. Le recriminó el británico una entrada y no se arrugó el lateral.

Quien nunca se arruga es Álex Baena, que marcó el segundo gol de España para igualar el marcador a los cinco minutos de saltar al césped. Un robo de Lamine, la asistencia y el tanto del almeriense, cuarto como internacional y el quinto en los nueve primeros partidos de la temporada. «Necesitábamos pausa y tranquilidad, porque el partido era un poco caos y perdíamos balones. Los que hemos entrado hemos dado esa tranquilidad», explicó el atlético, que aún tuvo tiempo de sacar la varita y lanzar a Oyarzabal con un pase entre los centrales a marcar el tercer gol que ponía los tres puntos en el bolsillo de España.

El donostiarra es un seguro de vida para De la Fuente, con quien ha marcado 25 goles en los 41 partidos que ha disputado. 18 en los últimos 20, a los que suma siete asistencias. Como siempre, se quitó mérito: «Lo importante es lo colectivo. Cuando no toque con números, ayudaremos con otra cosa. Hemos demostrado que sabemos sufrir en los momentos malos para que te penalice lo menos posible», comentó el vasco, que coincide con De la Fuente en que el equipo «no está incómodo defendiendo en bloque bajo».

En todas las versiones posibles, Inglaterra no halla la manera de tumbar a España y hasta Harry Kane lo acabó reconociento: «Lo intentamos, por momentos jugamos realmente bien, pero España es la campeona del mundo por algo».

De Wembley, donde 4.700 españoles disfrutaron, la única noticia inquietante son las molestias en la rodilla izquierda que impidieron jugar a Eric García. Iba a ser titular en el lateral derecho pero dejando su lugar a Marc Pubill. Este domingo se le harán pruebas al defensa del Barça para conocer el alcance de las molestias.

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