La estirpe del campeón

En medio de un caos colectivo de España e Inglaterra, ganó la estirpe del campeón. El sello inequívoco de que una selección que es muy difícil de ganar o de interrumpirle su carrera hacia la gloria, con récord absoluto de se ser algo más que invencible.

 En medio de un caos colectivo de España e Inglaterra, ganó la estirpe del campeón. El sello inequívoco de que una selección que es muy difícil de ganar o de interrumpirle su ca  

En medio de un caos colectivo de España e Inglaterra, ganó la estirpe del campeón. El sello inequívoco de que una selección que es muy difícil de ganar o de interrumpirle su carrera hacia la gloria, con récord absoluto de se ser algo más que invencible.

Y ninguna selección como la inglesa ha tenido en sus manos la oportunidad de haber matado a alguien invencible. Keane desperdicio el penalti y esa fue la clave de perder un encuentro. Con dos goles de ventaja, la selección española lo hubiera tenido en inglés.

Es el inicio de una temporada. Así que los de De la Fuente parecía que estaban recorriendo un camino de baches sin fin y sin rumbo a seguir. Incluso se despistó en los dos goles de Inglaterra. Nico se cayó y se propició el contragolpe inglés, con pase de Bellingham a Gordon y el barcelonista la clavó. Y el segundo es mejor no hablar de Cucurella, que parece otro jugador desde que fichó por el Madrid.

Se dejó disparar a Kane y la clavó. Fue lo único que hizo el aspirante a Balon de Oro. Un sabor ácido, agrio para los españoles, que habían desperdiciado hasta cuatro ocasiones de gol.

Falló Ferrán, el goleador del mundo dos clarísimos tantos. Otro de de Lamine Yamal, al que ya le tiene muy estudiado, porque se va siempre hacia el centro para disparar. No tiene otra jugada.

Lo cierto que si aspira a Balón de oro, con otro que falló en la segunda parte y que no se fue de nadie , con la suerte del primer gol regalado por el torpe Konsa, su brillo se apagó en Wembley, cuando era el día de su coronación, según él mismo.

Justo cuando Inglaterra jugó mejor en la segunda parte, con una España ahogada por juego y fuerza física de los tres leones, ningún jugador ingles marcó un gol.

Lo asombroso fue que De la Fuente hizo dos cambios históricos por lo que significa Wembley. Baena y Oyarzabal. Amén de que el equipo mejoró. Baena hizo un gol de enorme estrella y en otro contragolpe el vasco no desperdició la ocasión.

Inglaterra cayó en una depresión. Perpleja. Y si Lamine hubiera acertado, la selección española goleaba por primera vez en Wembley, que de todas formas ya no es el de otro tiempo, la que conocimos en los años cincuenta y sesenta.

Pero es que con tanto jugador extranjero en la Premier, dominado por la inteligencia de grandes entrenadores españolas, el fútbol inglés es miserable.

Solo le quedan cinco jugadores de calidad : Bellingham, Anderson , Saka , Kane y Gordon, el resto son despojos que no tienen nada que ver cls Inglaterra de 1969 ni de los sena ni de los ochenta ni nada de nada.

Entre tanto, el campeón del mundo, con vaivenes, zozobras y periodos de decrepitud, demuestra que con su sello siempre rubrica una victoria sin piedad.

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