De niña, Camila Morrone (Los Ángeles, 28 años) se extrañaba cuando oía a su madre y a su padre discutir y repetir una y otra vez las mismas frases en el salón de su casa. Más tarde entendió que la profesión de sus progenitores —ambos actores— exigía muchas horas de preparación repasando frases, ensayando guiones y acudiendo a pruebas que no siempre tenían el resultado esperado. La actriz ha contado que llegó a sentir cierto rechazo en su adolescencia por el mundo de la interpretación, aunque en el fondo sabía que ese era también su camino a seguir.
La actriz californiana de origen argentino afronta su mejor año profesional con la crítica de su parte y consolidando una carrera donde los títulos independientes conviven con proyectos de presupuestos millonarios
De niña, Camila Morrone (Los Ángeles, 28 años) se extrañaba cuando oía a su madre y a su padre discutir y repetir una y otra vez las mismas frases en el salón de su casa. Más tarde entendió que la profesión de sus progenitores —ambos actores— exigía muchas horas de preparación repasando frases, ensayando guiones y acudiendo a pruebas que no siempre tenían el resultado esperado. La actriz ha contado que llegó a sentir cierto rechazo en su adolescencia por el mundo de la interpretación, aunque en el fondo sabía que ese era también su camino a seguir.
Este año está siendo posiblemente el más importante de su carrera por la repercusión y acogida que está teniendo su trabajo. Su interpretación en la miniserie de Netfflix Algo terrible está a punto de suceder, una ficción de terror dirigida por la jovencísima Haley Z. Boston y coprotagonizada junto a Adam Di Marco (The White Lotus), ha recibido tan buenas críticas que la prensa especializada ya la ve como posible nominada a los Emmy. De ser así, sería su segunda nominación; la primera fue en 2023 por su papel de Camila Dunne en Daisy Jones and the Six. Con su nueva serie, el exigente público del género de terror ha respondido de forma muy positiva. Según datos de la plataforma,esta se coló entre los contenidos más vistos en Estados Unidos días después de estrenarse.
Este es el primer proyecto producido por los hermanos Duffer después del fenómeno Stranger Things. La actriz relató en Deadline que si bien el rodaje fue duro, su complicidad con su compañero de reparto lo hizo muy llevadero: “Voy a recordar esto para siempre. Teníamos muchas bromas internas. Estábamos tan agotados rodando escenas de terror nocturnas en pleno invierno canadiense que nos teníamos que hacer reír el uno al otro, porque era demasiado doloroso”. En una charla con The Hollywood Reporter el pasado abril, Morrone definió la serie como “la mejor versión de una película de horror independiente con la grandiosidad de una serie de Netflix de gran presupuesto”. Y precisamente entre esos dos mundos —el del cine independiente y el de las grandes plataformas— ella se mueve como pez en el agua.
Origen argentino y conexión con Al Pacino
Este no es el único proyecto del que puede presumir esta californiana de origen argentino. Morrone forma parte de la segunda temporada de El infiltrado, serie de Prime Video estrenada en enero y que es una continuación de una primera temporada emitida en 2016 y basada en la obra de John Le Carré. Esa primera temporada fue uno de los grandes éxitos del año y sus tres protagonistas principales (Tom Hiddleston, Hugh Laurie y Olivia Colman) se llevaron el Globo de Oro a casa. En la segunda entrega, la trama se traslada a Colombia, con Hiddleston al frente del reparto. Al británico se han unido Diego Calva en el papel de Teddy Dos Santos, un traficante de armas, y Morrone como Roxana Bolaños, personaje clave en el thriller de espías. Ella solo tiene elogios sobre la serie y ha encontrado en este papel la oportunidad para poder hablar tanto inglés como español, algo nuevo en su faceta de actriz: “Soy argentina y nunca había tenido la oportunidad de interpretar a un personaje que hablara ambas lenguas. Fue emocionante poder compartir eso de mi vida personal porque es una parte importante de quien soy”, contó en una entrevista durante la promoción. Los nuevos episodios han tenido una buena recepción y, aunque no hay confirmada de momento una tercera temporada, la actriz estaría encantada de participar en ella: “Llamadme para la temporada 3, ¿vale?”, bromeó al ser preguntada por ello.
Sus raíces argentinas vienen tanto por parte de padre, el actor Máximo Morrone, como de madre, la intérprete Lucila Polak. De ellos heredó el interés por el oficio de actor, del que también ha conocido la parte más dura: “Acompañaba a mis padres a los castings y esperaba en la sala después del colegio”, contó en 2023 en una entrevista para la revista Interview que le realizó Riley Keough, su compañera de reparto en Daisy Jones and the Six. Esa infancia atípica para cualquier niño, pero no tan extraña en las colinas de Los Ángeles, cambió cuando sus padres se separaron en 2006. Dos años después, su madre inició una relación de una década con Al Pacino, con quien Morrone se ha criado durante años y a quien define como “el Messi de nuestra industria”, una metáfora futbolera que delata su sangre argentina. En The Times, se refirió a él como “una figura paterna”, aunque “no técnicamente mi padrastro”. “Soy muy afortunada de haberle conocido y haber sido criada en su presencia”, añadió.

Cine ‘indie’ y Netflix: una carrera en construcción
A estos dos estrenos se suma otro proyecto interesante en el horizonte. Acaba de finalizar en Praga un rodaje de siete meses de la nueva adaptación de La edad de la inocencia. La novela de Edith Wharton llegará a Netflix próximamente en formato de serie, con Morrone como la condesa Ellen Olenska. El éxito que tuvo la película de 1993 basada en el libro y dirigida por Martin Scorsese (con Michelle Pfeiffer en el papel que ahora interpretará ella) ha generado gran expectación sobre esta nueva versión, de la que por ahora no se conoce fecha de estreno. Según ha trascendido, la trama se centrará en el triángulo amoroso, pero la actriz tampoco ha dado grandes pistas más allá de lo “increíble” que es el vestuario y el set de rodaje.
Tras muchos años con su nombre vinculado a su relación con Leonardo DiCaprio, con quien salió durante cinco años, hasta 2022, Morrone se ha ganado con sus últimos proyectos el respeto de la crítica. Ahora su nombre acapara titulares por su trabajo y no por su vida personal. La filmografía de la actriz, constante pero sin ese batiburrillo de títulos encadenados que se repite en algunas carreras jóvenes, destaca por las películas independientes dirigidas por mujeres. En los últimos años la hemos visto en Never Goin’ Back (2018), de la directora Augustine Frizzell, en El abrazo del oso (2019), de Annabelle Attanasio, o en el debut como directora de Patricia Arquette, la película Gonzo Girl (2023), donde compartió plano con Willem Dafoe y la propia Arquette. Ya sea en filmes independientes o en series de presupuesto multimillonario, Morrone tiene una máxima a la hora de elegir un proyecto, según contó en Net-a-Porter: “Cuando me surge un trabajo, pienso: ‘¿Es algo fácil para mí? ¿Podría hacerlo con los ojos cerrados?’ Si es así, es que no es el trabajo adecuado”.
Feed MRSS-S Noticias
