<p>No marcaba el reloj las cuatro de la tarde en Santander, cuando <strong>Mariano G. L.</strong> y otros tres integrantes del grupo autodenominado Juventudes Verdiblancas del Racing de Santander, bajaban desde el local de la asociación, en el Grupo Los Pinares, hasta los Campos de Sport del Sardinero para ver jugar a su equipo ante el Albacete. Entonces, en la plaza de Simón Cabarga se cruzaron con una persona que llevaba la camiseta del equipo manchego.</p>
Un seguidor del Racing falleció tras golpearse en la cabeza tra una discusión con un joven con la zamarra del club manchego
No marcaba el reloj las cuatro de la tarde en Santander, cuando Mariano G. L. y otros tres integrantes del grupo autodenominado Juventudes Verdiblancas del Racing de Santander, bajaban desde el local de la asociación, en el Grupo Los Pinares, hasta los Campos de Sport del Sardinero para ver jugar a su equipo ante el Albacete. Entonces, en la plaza de Simón Cabarga se cruzaron con una persona que llevaba la camiseta del equipo manchego.
Los cuatro hinchas del Racing, con síntomas de haber bebido, increparon al joven, de unos 30 años, por llevar la camiseta del equipo rival. «Busca otro sitio donde mear», cuenta la Policía que le dijeron. El chico también es vecino de Santander y había sido segundo entrenador de uno de los filiales del Albacete. El chaval responde a la provocación y se encara con los seguidores del Racing, cuyas edades rondaban los 50 años.
La discusión se elevó de tono hasta el punto de que los cuatro hinchas se encaminaron hacia el joven con la camiseta del Albacete, le roderaron junto a una farola. El chaval se intentó zafar y empujó a Mariano G. L. con tan mala suerte de que al perder el equilibrio se golpeó la nuca contra una de las alcantarillas del parque de Simón Cabarga.
Al ver la gravedad de lo sucedido se dio inmediatamente parte al 112 para asistir al herido. Allí también se presentó una dotación de la Policía Nacional. «Los agentes identificaron a las personas que se hallaban en el lugar, entre los que se encontraba el supuesto agresor, que fue detenido y trasladado a dependencias policiales», afirman fuentes de la Delegación de Gobierno. Se trasladó a Mariano G. L. al hospital de Valdecilla aún con vida, pero poco después falleció a causa de sus heridas.
El agresor ha sido puesto a disposición judicial, cuya competencia corresponde al Juzgado número 2, el de guardia, del Tribunal de Instancia de Santander. Y ahora la Policía centra sus pesquisas en si la agresión fue la que derivó en la muerte del aficionado o si, como indican fuentes policiales, fue cuestión de mala suerte.
El Racing está en shock por la noticia. En el club no consideran que este fallecimiento fuera una riña entre ultras, sino un desgraciado incidente. Aseguran que Mariano G. L. era socio abonado de la entidad y aún no han decidido si habrá un homenaje, ya que los hechos son muy recientes y el próximo partido del Racing se producirá en el feudo del Zaragoza.
En sus redes sociales, el Racing escribió: «Se perdió algo mucho más importante que un partido. Perdimos a uno de los nuestros». También trasladó el «más sentido pésame tanto a su familia, como a todos sus compañeros de grada, con los que tantas aventuras racinguistas compartió». Mariano G. L. estaba casado y tenía un hijo. La familia celebrará una misa funeral hoy en una iglesia a las afueras de la capital cántabra.
El club manchego también ha escrito un comunicado oficial para lamentar el fallecimiento de este aficionado. Aseguran que «ninguno de los albacetistas desplazados a Santander se vieron inmersos en este trágico suceso que en ningún momento resultó de ningún enfrentamiento previo entre hinchadas antes del partido». También criticaron a los medios que hayan relacionado este incidente con la afición del Albacete.
Juventudes Verdiblancas, el grupo «ultra» más antiguo y destacado del Racing de Santander, también despedió a Mariano G. L.: «Queremos expresar nuestro más profundo pesar por el fallecimiento de nuestro amigo Mariano». También hablaron de un compañero que «siempre formará parte de nuestra historia y de nuestro grupo».
Este grupo de aficionados, fundado en 1986 y que han cumplido su 40 aniversario, se ubican generalmente en La Gradona, en el fondo norte de los Campos de Sport de El Sardinero.
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