Un Madrid perdido en Pamplona

<p>Desastre total del Madrid ante una Osasuna que no pasa de ser un equipo muy físico y con muy poca calidad técnica. Si presumes de liderato, <strong>Arbeloa </strong>no puede hacer un ridículo táctico tan exagerado: jugar con el mismo tacticismo de Lisboa ante un equipo superdefensivo que solo buscaba achicarle los espacios al Madrid. No se puede caer en la trampa del enemigo. </p>

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 Desastre total del Madrid ante una Osasuna que no pasa de ser un equipo muy físico y con muy poca calidad técnica. Si presumes de liderato, Arbeloa no puede hac  

Desastre total del Madrid ante una Osasuna que no pasa de ser un equipo muy físico y con muy poca calidad técnica. Si presumes de liderato, Arbeloa no puede hacer un ridículo táctico tan exagerado: jugar con el mismo tacticismo de Lisboa ante un equipo superdefensivo que solo buscaba achicarle los espacios al Madrid. No se puede caer en la trampa del enemigo.

¿Con Rüdiger hubiera Osasuna ganar el partido? Sinceramente, no. Es deplorable el error de Asencio con Raúl García y un despistado Courtois, que no estuvo en el partido desde que le pitaron el penalti. En realidad, fue culpa del belga, porque Asencio ya había despejado, pero siempre que sale de su zona de los milagros es un jugador caótico. Aunque, ¿dónde estaba el acabado Alaba para dejar descubierta su propia zona. Es como el error del exjugador Ceballos.

El bético fue el culpable por pusilánime en el gol de la victoria osasunista. Ni Carvajal ni Alaba ni Ceballos debieron jugar un solo minuto en el partido. No dan el prestigio que necesita el Madrid. Y encima no jugó Trent, que era el mejor en los últimos partidos. Todo porque Carvajal ha protestado. Es ridículo.

En cualquier caso, el Madrid salió a jugar andando. Sin fuste, sin casi nada de presión y como si no se jugara nada, porque ya está en la Champions. Cuidado con estas demoníacas confianzas. Desde un principio escribí que Arbeloa no tiene categoría para ser el entrenador. Y ya verán en el futuro.

Los cambios que hizo en el partido fueron descomunalmente erráticos. A parte de la alineación, «quitó» a Valverde cuando había hecho la única jugada de velocidad en ataque y el único gol blanco para la nueva estrella Vini. Error mayúsculo, porque su sustituto fue Brahim, que ni es centrocampista ni atacante ni nada. Es como si en África le hubiera picado la mosca tsetsé.

La cantidad de centros que se desperdiciaron por culpa del club, que nunca querrá fichar un delantero centro. Gonzalo es un simulacro. Y el peor cambio fue el de Ceballos. Así que toda esta cadena de calamidades llevó al Madrid a perder casi seguro el liderato y poner un pie firme hacia adelante. Pero el Madrid de Arbeloa no da para más, aunque se han festejado los anteriores partidos como si fuera el descubrimiento del huevo de Colón.

El factor Pintus es una pura patraña. El equipo se rajó, se desmoronó físicamente en el segundo tiempo, e incluso en el primer tiempo, con un acento peligroso en los repliegues. El único que estuvo acelerado y tratando de desbordar fue Vini.

Así, Arbeloa se reivindica como resucitador del brasileño, mientras ha cometido un grave error al meterle un cuerno a Mbappé cuando el francés atacó el ridículo del primer partido en Lisboa. Así que Arbeloa está tan contento de que Vini sea la verdadera estrella del Madrid. Es de risa.

Vinicius lleva dos partidos seguidos sin meter un gol. Logró uno en fuera de juego y falló otro muy claro. Creo que su cabeza no está en el Madrid. Tras el afán del mediocre Arbeloa de hacer estrella a su Vini, como cobista del presidente.

Cada día que pasa veo a Mbappé y su espíritu en la Premier. No sé si le habrán tentado ya, pero no es aquel Mbappé de antes del escapulario de Arbeloa. Y ya veremos si el técnico puede con su ídolo Mourinho el miércoles.

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