<p>En 2005, sólo un año después del final de Friends, una de sus protagonistas decidió cambiar de tercio. Con <i>The Comeback</i>, <strong>Lisa Kudrow demostró que estaba muy lejos de la atolondrada Phoebe Buffay de su serie anterior</strong>. En vez de repanchingarse sobre su fortuna, superior a los 100 millones de dólares, Kudrow le propuso a HBO una comedia arriesgada y experimental, una reflexión sobre la fama, el entretenimiento y el paso del tiempo. Hoy, la primera temporada de <i>The Comeback</i> es un clásico, no es un capricho de estrella venida arriba. Lo que sí podría ser esto último es la cadencia de la serie, que lanzó su segunda temporada en 2014, nueve años después de la primera. La tercera estará disponible en HBO Max el lunes 23 de marzo de 2026. Esto es, doce años después de la segunda.</p>
La tercera temporada de esta comedia arriesgada y experimental sobre la fama se estrena este lunes, 12 años después de la segunda
En 2005, sólo un año después del final de Friends, una de sus protagonistas decidió cambiar de tercio. Con The Comeback, Lisa Kudrow demostró que estaba muy lejos de la atolondrada Phoebe Buffay de su serie anterior. En vez de repanchingarse sobre su fortuna, superior a los 100 millones de dólares, Kudrow le propuso a HBO una comedia arriesgada y experimental, una reflexión sobre la fama, el entretenimiento y el paso del tiempo. Hoy, la primera temporada de The Comeback es un clásico, no es un capricho de estrella venida arriba. Lo que sí podría ser esto último es la cadencia de la serie, que lanzó su segunda temporada en 2014, nueve años después de la primera. La tercera estará disponible en HBO Max el lunes 23 de marzo de 2026. Esto es, doce años después de la segunda.
En The Comeback, Lisa Kudrow interpreta a Valerie Cherish, una estrella de la televisión de principios de los 90 que se niega a salir de la rueda del trabajo, el dinero y la fama. Diez años después de su éxito, consigue una nueva gran oportunidad, pero el caramelo está envenenado: a cambio de participar en una nueva sitcom, tendrá que protagonizar su propio programa de telerrealidad. No sólo tendrá que humillarse un poco para volver a ser relevante, sino que lo tendrá que hacer mirando a cámara.
Una década más tarde, en la segunda temporada, la historia continúa. La telerrealidad ya no es ninguna novedad. Tampoco la obsesión de Hollywood con la juventud. Valerie es contratada para interpretarse a sí misma (más o menos) en una serie basada en los acontecimientos de la primera temporada, mientras continúa siendo presa de un reality show. En 2026 la bola de nieve sigue rodando. Con las redes sociales dominando la industria del entretenimiento, Valerie vuelve (re-vuelve, re-re-vuelve) a una sitcom. Una que está escrita por una inteligencia artificial. Valerie nuevamente adelantándose a su tiempo, Valerie nuevamente no sabiendo hacerlo.
Pero Lisa Kudrow sí sabe. Acompañada por Michael Patrick King, guionista de Sexo en Nueva York, Kudrow plantea un juego de espejos con tendencia (a veces excesiva) a complicarse. The Comeback está siempre intentando superar sus propias apuestas narrativas. No siempre le funciona. Lo que funciona siempre y a la perfección es Valerie Cherish. Las dos nominaciones al Emmy que le ha dado ese personaje a Lisa Kudrow no podrían ser más merecidas. Valerie es un poco Larry David, un poco Jenna Maroney, un poco Paquita Salas y un poquitín Phoebe Buffay. A la de Friends le podía su inherente bondad; a Valerie es su nobleza, que también la tiene, la que la absuelve en innumerables ocasiones. Su mezquindad es, como deja muy claro la serie, una herramienta de supervivencia en Hollywood, un lugar que premia a los depredadores y a los carroñeros.
Valerie Cherish llegó allí inocente y buena como Phoebe, pero ya ni se acuerda. Devorada por la envidia y la avaricia, combustibles del mundo en el que (sobre)vive, Valerie sigue siendo, veinte años después, salvable. No es mala, como Jessica Rabbit, porque la dibujaron así, sino porque nadie la ayudó a colorearse a sí misma sin salirse de las líneas negras. O rojas. Siempre dispuesta y, sobre todo, siempre expuesta, Valerie es un pez de acuario que, sacado a la fuerza del agua, se asfixia y se seca mirando al objetivo y diciendo que realmente lo que quería era tomar el sol un ratito. Por la vitamina D, ya tú sabes. Cuidado con cogerlo para devolverlo al tanque: está acabado pero todavía muerde.
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