Ferran Torres (Valencia, 26 años) lleva la friolera de 60 partidos con la selección española. De los que están aquí, sólo Rodri (65) y Unai Simón (61) tienen más que él (también tienen más edad). Ferran Torres lleva 24 goles con España, es el décimo máximo anotador de toda la historia, apenas a dos de superar a Emilio Butragueño. Ferran Torres debutó con la selección en septiembre de 2020 de la mano de Luis Enrique jugando los 90 minutos en Alemania en la Liga de Naciones. Tres días después, contra Ucrania, con apenas 16 minutos sobre el campo, marcó su primer gol. «Es un chico muy competitivo, siempre entrena muy bien. Es muy muy competitivo», recuerda Santi Denia, que le tuvo en las inferiores y con él ganó un Europeo sub’19 donde Ferran hizo dos goles en la final.
El futbolista, clave en los últimos minutos contra Portugal, quizá deba volver a sus orígenes como extremo mientras afronta las críticas en redes sociales. Dos ex entrenadores analizan su momento
Ferran Torres (Valencia, 26 años) lleva la friolera de 60 partidos con la selección española. De los que están aquí, sólo Rodri (65) y Unai Simón (61) tienen más que él (también tienen más edad). Ferran Torres lleva 24 goles con España, es el décimo máximo anotador de toda la historia, apenas a dos de superar a Emilio Butragueño. Ferran Torres debutó con la selección en septiembre de 2020 de la mano de Luis Enrique jugando los 90 minutos en Alemania en la Liga de Naciones. Tres días después, contra Ucrania, con apenas 16 minutos sobre el campo, marcó su primer gol. «Es un chico muy competitivo, siempre entrena muy bien. Es muy muy competitivo», recuerda Santi Denia, que le tuvo en las inferiores y con él ganó un Europeo sub’19 donde Ferran hizo dos goles en la final.
De entonces a ahora, ha pasado por todos los estados que uno puede imaginar dentro del equipo nacional. En esos primeros años iba sumando goles como si no hubiera un mañana (11 en sus 20 primeras apariciones), después fue esparciendo más sus éxitos, aunque siempre que ha estado disponible ha sido un fijo, tanto antes como para Luis de la Fuente. Atraviesa ahora, sin embargo, en el Barça y en la selección, un momento extraño.
No debería tener motivos (sus números en el Barça presentan 21 goles en los 49 partidos en los que ha participado), pero ahora le ha dado por mandar callar cuando marca y por decir, en sus declaraciones públicas, que esos goles sirven para «callar bocas» y que le encanta «ser odiado». Cuesta entenderlo desde fuera y su actitud recuerda en cierta manera a la de Álvaro Morata. Ambos son focos habituales de los memes de las redes sociales, y parecen incapaces de distinguir entre eso y los propios medios de comunicación.
El fenómeno ha arreciado en este Mundial por las ocasiones que falló contra Arabia Saudí y, en menor medida, su balón al larguero, con todo a favor, que hubiera supuesto la sentencia en el partido contra Uruguay. Sin embargo, sus últimos minutos contra Portugal han cambiado un poco esa dinámica. Con su entrada, de inicio en la banda izquierda pero metiéndose al centro, el rival se descolocó. No supo si evitar los desmarques o saltar cuando venía a recibir. Precisamente en la jugada del gol, el hecho de que Ruben Dias vaya a por él permite a Mikel Merino buscar el desmarque del gol. La asistencia de Ferran es simplemente deliciosa.
«Está tranquilo. Es un chico que intenta que no le afecte lo que digan de él, pero…», explica alguien que convive con los futbolistas estos días. Ese «pero…» explica lo contrario. Explica que, pese a su insistencia en decir que no ve, ni escucha, ni lee nada, por unas vías o por otras le llega. Y en mayor o menor medida, le afecta.
Luis de la Fuente está muy encima del futbolista estos días. La nueva realidad de la selección, con Nico, Yeremy y Víctor Muñoz fuera de combate no se sabe hasta cuándo, impulsan el papel relevante de Ferran en lo que falta de Mundial, que no se sabe cuánto es. Ya sea como delantero o como extremo. «La transición de una posición a otra él la hace con naturalidad. Como nueve tienes que ir más al espacio, o fijar a los centrales, o ser un tercer hombre para tocar, y como extremo tienes que estar más abierto para recibir, para dar continuidad al juego y tener un buen uno contra uno después de situaciones de cambio de orientación para poder desequilibrar. Ferran tiene todas esas cualidades», reflexiona Denia.También, en esa línea, se expresa Curro Torres, que como técnico del filial del Valencia le subió siendo juvenil.
«Su potencial se veía desde muy pequeño, siempre dando un rendimiento por encima de su edad. Con nosotros jugaba mucho más en banda, con gran capacidad de desborde, una fortaleza física y técnica brutal», cuenta el ex futbolista, que ve lógica la transición de Ferran hacia el puesto de delantero centro. «Es una transición lógica por su perfil. Ahora está aprendiendo a jugar de espaldas, a descargar y, al mismo tiempo, tirar desmarques. Pueden estar muy tranquilos con él», reflexiona.
Es uno de los jugadores más veloces de la plantilla (en la pasada Eurocopa registró la segunda mayor punta de velocidad, 36 km/h, sólo por detrás de Mbappé, 36,5) y eso le hace candidato claro a jugar por fuera, tanto en la derecha si a Lamine no le dan de sí los pulmones, como en la izquierda, donde el seleccionador está apostando por Baena, pero si un partido se tuerce. «Es la posición de la que él partió y en la que más ha lucido, pero tiene capacidad para ser un 9», finaliza su ex técnico en las inferiores.
«A Ferran lo conozco desde los 16 años. Ha estado conmigo en todas las inferiores, le conozco perfectamente. Puede jugar en muchas demarcaciones. El ratio que tiene en partidos y goles marcados es increíble. No valoramos lo que hacen nuestros futbolistas, nos pasa lo mismo con Oyarzabal. Ferran es otro ejemplo, pero tiene un rendimiento y unos números fuera de lo normal, es una suerte tenerlo», decía hace unos días el seleccionador, que no duda de él, entre otras cosas porque en los dos amistosos previos firmó un gol contra Irak y una asistencia contra Perú, más ahora la asistencia a Merino.
Fuera del campo, Ferran ha ido madurando poco a poco, agarrado como un mantra a uno de los primeros tatuajes que se hizo siendo jovencísimo. «No matter whats», que traducido viene a ser «pase lo que pase» o «sí o sí». Criado en un ambiente humilde, su salida de Valencia hace muchísimos años hacia el City ya marcó una tendencia que se ha ido matizando con el tiempo. Un chico que siente que, de alguna manera, el mundo está contra él y que sólo él puede darle la vuelta.
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