<p>El cantante <strong>Julio Iglesias</strong> ha pedido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que le remita la denuncia en su contra por las presuntas agresiones sexuales contra dos exempleadas de su servicio doméstico asegurando que es «insólito» que no disponga de una copia de la misma.</p>
El abogado de Julio Iglesias afirma que existe un «indudable interés legítimo» en disponer de la denuncia
El cantante Julio Iglesias ha pedido a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que le remita la denuncia en su contra por las presuntas agresiones sexuales contra dos exempleadas de su servicio doméstico asegurando que es «insólito» que no disponga de una copia de la misma.
En un escrito, la representación de Iglesias asegura que es una «paradoja que el único interesado que no la conoce» sea el artista, algo «insólito» de acuerdo con el «ordenamiento jurídico constitucional» español.
Su letrado afirma que existe un «indudable interés legítimo» en disponer de la denuncia, en la que una empleada de hogar y una fisioterapeuta que trabajaron para Iglesias aseguran haber sufrido tocamientos, insultos y humillaciones durante su jornada laboral en un ambiente de control y acoso continuo.
Este nuevo escrito llega después de que la Fiscalía haya señalado que no procede estimar la personación de Iglesias en las diligencias de investigación preprocesales, como así solicitó el abogado del cantante.
La defensa del cantante, sin embargo, cree que debería permitirse la personación «para dilucidar la ausencia de jurisdicción de la Audiencia Nacional». «Es clara la necesidad de defensa y alegación por el denunciado sobre la citada cuestión procesal, ante la difusión pública de la denuncia y de la incoación de las presentes diligencias», añade.
Fue este lunes cuando el abogado de Iglesias pidió al Ministerio Fiscal que le tuviera por personado en las diligencias de investigación al tiempo que solicitó que se diera carpetazo a las mismas por «la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos».
El cantante, por su parte, publicó el pasado viernes un mensaje en su cuenta en Instagram en el que afirmaba que esas acusaciones son «absolutamente falsas» y que le causan «una gran tristeza». «Nunca había sentido tanta maldad», exclamó, advirtiendo de que aún le quedan «fuerzas» para que la gente conozca «toda la verdad» y también para defender su «dignidad ante un agravio tan grave».
Según la investigación realizada por elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias, una de las exempleadas sostiene haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con el artista y habla de penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Estos hechos, según dos de las entrevistadas, ocurrieron en 2021 cuando la más joven de ellas tenía 22 años.
Así se desprende de la investigación realizada durante tres años, en los que se ha contactado con 15 exempleadas del servicio entre las que se incluye personal doméstico y otras profesionales especializadas que trabajaron para el cantante entre los años 1990 y 2023 en las propiedades de República Dominicana, Bahamas y España.
La empleada que ha asegurado haber sufrido penetraciones sostiene que el artista español, que en ese momento tenía 77 años, la llamaba a su habitación muchas veces al acabar la jornada laboral. «Me usaba casi todas las noches», dice en una entrevista con los medios investigadores.
«Me sentía como un objeto, como una esclava», añade. Estos encuentros sexuales se producían casi siempre con la presencia y la participación de otra empleada que ostentaba una superioridad jerárquica respecto a esta trabajadora del servicio doméstico.
De acuerdo con la investigación, en las entrevistas las personas afectadas hablan de «condiciones de aislamiento de las mujeres, los conflictos laborales, la estructura jerárquica del personal y la tensión ambiental que generaba el carácter irascible de Iglesias».
Las dos mujeres que refieren agresiones sexuales «fueron entrevistadas en repetidas ocasiones a lo largo de más de un año, y ofrecen testimonios consistentes y estables», recoge la publicación que asegura que «sus declaraciones han sido contrastadas con abundantes pruebas documentales, como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos».
Los hechos descritos por dos de las trabajadoras habrían tenido lugar en las residencias de Julio Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas) supuestamente con el conocimiento de las mujeres encargadas de la gestión del hogar y la contratación del personal, según afirman esas dos extrabajadoras.
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