Fabián Ruiz (30 años) se ha consolidado como el motor silencioso de la Selección Española. El centrocampista de Los Palacios, a quien Luis de la Fuente define como «una estrella mundial», atiende a los medios en Dallas antes de la crucial semifinal del Mundial contra Francia. Tras conquistar una Eurocopa y dos Champions consecutivas con el PSG, el futbolista llega en un momento de madurez total, alternando altos y bajos en un torneo donde ha vuelto a demostrar su capacidad de resiliencia.
Fabián Ruiz (30 años) se ha consolidado como el motor silencioso de la Selección Española. El centrocampista de Los Palacios, a quien Luis de la Fuente define c
Fabián Ruiz (30 años) se ha consolidado como el motor silencioso de la Selección Española. El centrocampista de Los Palacios, a quien Luis de la Fuente define como «una estrella mundial», atiende a los medios en Dallas antes de la crucial semifinal del Mundial contra Francia. Tras conquistar una Eurocopa y dos Champions consecutivas con el PSG, el futbolista llega en un momento de madurez total, alternando altos y bajos en un torneo donde ha vuelto a demostrar su capacidad de resiliencia.
El camino de España hacia las semifinales no ha sido sencillo. Tras el tropiezo inicial frente a Cabo Verde, Fabián perdió la titularidad, aunque asegura que dentro del grupo siempre reinó la paz. «En el vestuario estábamos tranquilos porque sabíamos que podíamos hacerlo mejor», explica sobre aquellos días marcados por el «run-run» mediático exterior. Tras recuperar su sitio en el once ante Bélgica en cuartos, donde abrió el marcador, el sevillano analiza ahora el inminente duelo contra el gigante galo.
Reconoce que el equipo de Deschamps es una de las mejores selecciones del mundo, pero advierte con firmeza: «nosotros no vemos a Francia invencible». Para el centrocampista, la verdadera fortaleza de la Roja reside en un factor intangible que une al vestuario. «Lo que más nos caracteriza es el espíritu que tenemos», señala el jugador, recalcando que, independientemente de cómo se desarrolle el juego, «el alma es la clave de este equipo». En el plano puramente táctico, Fabián tiene claro que el éxito el próximo miércoles dependerá de la contundencia en las zonas de castigo: «la clave está en las dos áreas».
A nivel personal, la vida de Fabián Ruiz atraviesa un momento de plenitud. Mientras espera el nacimiento de su primer hijo, Bertín, sigue disfrutando de la mayor recompensa que le ha dado el fútbol: haber podido retirar a su madre, quien durante años trabajó limpiando en la Ciudad Deportiva del Betis. «Poder decirle: ‘mamá, ya no tienes que trabajar más, quiero que estés más tiempo conmigo’ fue algo muy especial», recuerda emocionado sobre el logro del que se siente más orgulloso. Pese a la magnitud del choque contra la subcampeona del mundo, el palaciego mantiene la serenidad habitual: «soy una persona muy tranquila». España confía en su estrella discreta para alcanzar una nueva final mundialista.
Noticias de Deportes
