El Comité Olímpico Internacional (COI) acordó este martes revocar de forma provisional la suspensión al Comité Olímpico Ruso (COR), que estaba en vigor desde octubre de 2023, y recomendar a las federaciones internacionales que supriman las restricciones a los deportistas rusos derivadas de la guerra de Ucrania y del programa de dopaje.
El COI empieza a normalizar las relaciones con el Comité de Rusia y decidirá más adelante si los deportistas de ese país pueden competir con el himno, la bandera y otros símbolos
El Comité Olímpico Internacional (COI) acordó este martes levantar la suspensión impuesta a Rusia, vigente desde octubre de 2023, y recomendar a las federaciones internacionales que eliminen las restricciones que aún mantienen sobre los deportistas rusos tras el inicio de la guerra de Ucrania.
El COI culmina así un proceso iniciado hace meses con el objetivo de desvincular el movimiento olímpico del conflicto bélico, del que siempre defendió ser ajeno. La sanción se había impuesto después de que el Comité Olímpico Ruso (COR) incorporara a su estructura organizaciones deportivas de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, una decisión que el organismo olímpico consideró una vulneración de la integridad territorial del Comité Olímpico de Ucrania (COU) y, por tanto, una infracción de la Carta Olímpica.
A diferencia de otras medidas adoptadas tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, esta sanción no respondía directamente a la guerra, sino a un conflicto entre dos comités olímpicos nacionales, ambos miembros del COI. Por ese motivo, varios integrantes de la Comisión Ejecutiva ya habían dejado claro en su momento que el castigo podía levantarse incluso antes del final de la contienda si desaparecía el motivo que lo había originado.
Ese escenario terminó de despejarse hace unos meses, cuando el Comité Olímpico Ruso modificó sus estatutos para excluir de su estructura a las organizaciones deportivas de las cuatro regiones ucranianas. El COI entendió entonces que habían desaparecido los motivos que justificaban la suspensión. Tras haber dado un paso similar con Bielorrusia el pasado 7 de mayo, el organismo olímpico apuesta ahora por normalizar progresivamente la situación de los deportistas rusos.
Atletas que hasta ahora permanecían vetados, como la campeona olímpica de salto de altura Maria Lasitskene o el campeón olímpico de natación Evgeny Rylov, podrán participar de nuevo en los procesos de clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El COI, sin embargo, ha aplazado su decisión sobre si Rusia podrá competir bajo su bandera, himno, colores nacionales y demás símbolos oficiales. También ha confirmado que seguirá sin conceder la organización de competiciones olímpicas al país ni invitará a representantes del Gobierno ruso a sus eventos institucionales.
La recomendación del COI tampoco implica un regreso automático de Rusia a todas las competiciones internacionales. En muchos deportes serán las respectivas federaciones internacionales las que deberán adaptar sus reglamentos o votar el levantamiento de las restricciones todavía vigentes. Algunas ya habían iniciado ese camino en los últimos meses, mientras que otras mantienen posturas mucho más restrictivas por la oposición de parte de sus miembros.
Con esta decisión también desaparece, previsiblemente, la figura de los deportistas neutrales que marcó los Juegos Olímpicos de París 2024. En la capital francesa únicamente compitieron 32 atletas de Rusia y Bielorrusia bajo una bandera neutral, después de superar un estricto proceso de verificación de elegibilidad y sin posibilidad de participar en pruebas por equipos. Entre ambos países conquistaron cinco medallas. El contraste fue enorme con los Juegos de Tokio 2020, celebrados en 2021, donde Rusia acudió con más de 300 deportistas y terminó segunda en el medallero con 71 preseas, aunque entonces ya competía sin bandera ni himno por las sanciones derivadas del escándalo de dopaje de Estado.
Moscú celebró de inmediato el levantamiento de las restricciones e insistió en que el deporte debe mantenerse al margen de la política. «Aún queda mucho por hacer para trasladar las decisiones del COI a las organizaciones deportivas internacionales, pero el Comité Olímpico Internacional envía un mensaje claro: el movimiento olímpico debe permanecer al margen de la política», escribió en Telegram el ministro ruso de Deportes, Mijaíl Degtiariov.
Desde Ucrania, sin embargo, la decisión fue recibida con preocupación. El Comité Olímpico Ucraniano ha defendido desde el inicio de la invasión que la readmisión de Rusia supondría premiar a un Estado que continúa en guerra y que ha utilizado el deporte como instrumento de propaganda. Esa posición ha contado durante los últimos tres años con el respaldo de varios países europeos, aunque dentro del movimiento olímpico ha ido ganando peso la idea de que los deportistas no deben ser excluidos de manera indefinida por razones políticas si cumplen los criterios fijados por el COI.
La decisión abre una nueva etapa para el deporte internacional y desplaza ahora la presión hacia las federaciones, que deberán decidir en los próximos meses si siguen la recomendación del COI y permiten el regreso pleno de los deportistas rusos de cara al ciclo olímpico que culminará en Los Ángeles 2028.
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