Badosa pierde, cae a los infiernos del ranking y desnuda la crisis del tenis femenino español

<p>Y ahora, vuelta a empezar. Como ya le ocurrió hace dos años, <strong>Paula Badosa </strong>regresa a los infiernos del ranking WTA, esas posiciones peligrosas que te exponen a cualquier sorteo en los grandes torneos. ¿<strong>Aryna Sabalenka </strong>en primera ronda? Puede pasar. El próximo 2 de febrero aparecerá como la número 64 del mundo, con la necesidad de brillar en el WTA 1000 de Miami para frenar la caída. Todo, por culpa de una derrota inesperada en segunda ronda del Open de Australia ante la rusa <strong>Oksana Selekhmeteva</strong>, por un doble 6-4 en una hora y 39 minutos de juego. En Melbourne, donde el año pasado alcanzó las semifinales —su mejor resultado en un Grand Slam—, esta vez tocó decepción.</p>

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 La derrota ante la rusa Oksana Selekhmeteva en el Open de Australia le devuelve a una zona peligrosa de la lista WTA y deja a España sin representantes en tercera ronda.  

Y ahora, vuelta a empezar. Como ya le ocurrió hace dos años, Paula Badosa regresa a los infiernos del ranking WTA, esas posiciones peligrosas que te exponen a cualquier sorteo en los grandes torneos. ¿Aryna Sabalenka en primera ronda? Puede pasar. El próximo 2 de febrero aparecerá como la número 64 del mundo, con la necesidad de brillar en el WTA 1000 de Miami para frenar la caída. Todo, por culpa de una derrota inesperada en segunda ronda del Open de Australia ante la rusa Oksana Selekhmeteva, por un doble 6-4 en una hora y 39 minutos de juego. En Melbourne, donde el año pasado alcanzó las semifinales —su mejor resultado en un Grand Slam—, esta vez tocó decepción.

Desde el inicio del partido, a Badosa se la vio cabizbaja, quejicosa y, sobre todo, fallona. Selekhmeteva, número 101 del mundo, residente en Barcelona y pupila de la extenista Ana Alcaraz, le planteó un duelo parejo, de largos intercambios, y la española se estrelló una y otra vez contra la red. A los 15 minutos ya se lamentaba de sus equivocaciones en continua conversación con su equipo. Al final del partido había acumulado más del doble de errores no forzados (36) que de golpes ganadores (17).

Dita AlangkaraAP

«Ella ha empezado muy bien; me ha sorprendido su nivel. Yo no estaba cómoda en pista, no estaba lo rápida que debería ni leyendo bien las jugadas. A nivel de tenis también me ha costado: el saque, el resto —cuando normalmente es algo en lo que soy bastante sólida—, y he cometido muchos errores, quizá demasiados no forzados (36). Creo que todo eso ha acabado marcando la diferencia», analizó Badosa, triste en rueda de prensa por la sorpresa.

De vuelta de su enésima lesión, en este Open de Australia no esperaba pelear por el título, pero sí se imaginaba en rondas posteriores. De haber vencido, en tercera ronda le habría esperado Jessica Pegula y, en octavos de final, Madison Keys; dos rivales ante las que podía perder. «Sinceramente, perder hoy no entraba en mis cálculos. No esperaba repetir lo del año pasado, pero tampoco este resultado. Soy una persona muy competitiva y siempre tengo expectativas altas. Tenía en la cabeza que quizá no iba a competir como antes de la lesión, pero no esperaba esto», reconoció.

Su derrota expuso el mal momento del tenis femenino español, que se quedó sin representantes en tercera ronda del Open de Australia. Un hundimiento que no se producía desde el US Open de 2023, cuando una lesión suya coincidió con la retirada de Garbiñe Muguruza. Según los resultados que se den en Melbourne, el ranking WTA podría quedarse sin españolas entre las 50 mejores. Un drama.

«He estado en todas las situaciones posibles, por suerte o por desgracia. He estado fuera del top-100 —como cuando en el Mutua Madrid Open de hace un par de años tuve que empezar de cero— y también he empezado una temporada siendo top-10, como el año pasado. He pasado por todo y siempre he acabado saliendo adelante. Eso es lo bueno: como no es la primera vez, sé lo que hay. Me fastidia, sé que hay que pasar por momentos duros, pero también sé que puedo salir de ellos. Así que me preocupa… y a la vez no», se prometía Badosa, aún con margen para levantarse a sus 28 años.

Rafa Jódar lo intentó, pero no fue posible. En segunda ronda del Open de Australia, el joven de 19 años, la nueva promesa del tenis español, cayó ante Jakub Mensik por un claro 6-2, 6-4 y 6-4. Desde el inicio la fuerza de los golpes del checo, especialmente del saque, sobrepasó a Jódar, aunque igualmente aguantó. Ni una queja, ni una mala palabra. En el tercer set, de hecho, llegó a estar un break arriba e intentó alargar el duelo hasta el último punto. Tendrá más oportunidades. Muchas más.

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