<p>La <strong>Fundación Santander</strong> prepara los últimos detalles para la apertura de su nuevo centro de arte, <strong>Faro Santander</strong>, en la capital cántabra a finales del mes de junio. Y, en ese marco, la fundación del banco ha llegado a un acuerdo con la familia de magnates mexicanos Zambrano para gestionar a largo plazo la <strong>colección Gelman,</strong> un total de 160 obras de arte mexicano del siglo XX que sirva como atractivo de arranque para el espacio en su inauguración.</p>
La Fundación Santander llega a un acuerdo para gestionar 160 obras de arte que se expondrán en la inauguración de Faro Santander en junio
La Fundación Santander prepara los últimos detalles para la apertura de su nuevo centro de arte, Faro Santander, en la capital cántabra a finales del mes de junio. Y, en ese marco, la fundación del banco ha llegado a un acuerdo con la familia de magnates mexicanos Zambrano para gestionar a largo plazo la colección Gelman, un total de 160 obras de arte mexicano del siglo XX que sirva como atractivo de arranque para el espacio en su inauguración.
Entre las obras que gestionará, conservará y expondrá la Fundación Santander, ahora bajo el nombre Colección Gelman Santander, se encuentran pinturas de Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo o Francisco Toledo, representantes del surrealismo, cubismo y muralismo de principios del siglo XX mexicano. También están las fotografías de Graciela Iturbide, actual ganadora del Princesa de Asturias de las Artes, o Guillermo Kahlo, padre de la pintora y autor de un retrato suyo que se incluye en este paquete. De la artista mexicana, la colección suma 18 obras -10 pinturas, siete dibujos y un grabado- entre las que destacan Autorretrato con collar, Autorretrato con monos o Diego en mi pensamiento. También está incluido el famoso retrato que Rufino Tamayo pintó del actor Cantinflas o Paisaje con cactus y Girasoles, de Diego Rivera.
El acuerdo de la Fundación Santander se produce sobre una colección que desde la muerte de Natasha Gelman en 1998 ha estado envuelta en problemas legales y judiciales. El matrimonio Gelman, compuesto por Jacques, productor de cine asociado a la carrera de Cantinflas, y su mujer, Natasha, contaba con tres colecciones de arte. Una de arte europeo legada en 1998 al Metropolitan de Nueva York, otra de arte precolombino y esta de arte contemporáneo mexicano. En el testamento de la mujer se legó esta última al curador estadounidense, Robert Littman, como albacea y durante la primera década de los 2000 fueron varios los procesos judiciales que se abrieron al considerar que no era legal esa cesión.
En 1999, Littman creó la Fundación Vergel para administrar ese patrimonio y ampliarlo y en 2023 llegó a un acuerdo con la familia Zambrano para venderlo. El director de Faro Santander, Daniel Vega, ha asegurado que este ha sido «un proceso largo y complicado» hasta gestionar las obras, pero que la Fundación Santander ha hecho el «trabajo de compliance» [cumplimiento normativo] para que no haya problemas legales con la exhibición de la colección adquirida. «No nos fijamos tanto en el pasado, sino que miramos hacia el futuro«, ha agregado el director de la Fundación Santander, Borja Baselga.
Los responsables de la Fundación no han querido dar detalles sobre el acuerdo económico cerrado con la familia Zambrano para el acuerdo de depósito de esas obras, pero el director del nuevo centro sí ha incidido en que se trata de obras de gran valor. Solo hay que recordar que el pasado mes de noviembre, El Sueño (La cama), un autorretrato surrealista de Frida Kahlo, se subastó por 54,7 millones de dólares en la casa Sotheby’s de Nueva York, la mayor cantidad para una obra subastada de una mujer.
En la adquisición de Santander están las 95 piezas originales de la colección Gelman y la intención que tienen en la Fundación es que gran parte ya estén presentes en la inauguración del centro, en la antigua sede del banco en Santander, porque llegarán a España «muy pronto», según ha detallado Vega. Pero no será únicamente en Santander donde se puedan ver porque los responsables de las mismas plantean que también se puedan ceder para exposiciones en todo el mundo que las soliciten. Según ha asegurado el director del centro, la lista de museos interesados ya «es larga».
El acuerdo supone que la Fundación Santander se encargue de la «conservación, investigación, difusión y mediación» de las piezas de arte a largo plazo, sin detallar el plazo temporal exacto. Además, según los responsables, ese plazo se puede renovar y es paralelo a las negociaciones abiertas con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) mexicano. Ya que algunas de las obras cuentan con protección de la ley mexicana y deben regresar cada dos años como máximo a su país de origen para analizar su situación.
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