Dejada atrás la enfermedad, la exmodelo y empresaria Vanessa Trump (48 años, Nueva York) se ha abierto sobre su experiencia con el cáncer en una conversación con su hija Kai Trump, golfista e influencer de 19 años, y que esta ha compartido este domingo en su cuenta de YouTube, en la que acumula más de 1,5 millones de seguidores. La exesposa de Donald Trump Jr., quien reveló en sus redes sociales que padecía cáncer de mama el pasado 21 de mayo —aunque su diagnostico fue confirmado en abril—, explica que experimentó un dolor en el brazo durante varios meses antes de descubrir un bulto del tamaño de un guisante en su seno. Durante la conversación, Trump asegura que el primer indicio de que padecía un cáncer de mama “muy invasivo” fue una “fatiga extrema”. Recordó haberse sentido “extremadamente cansada” —incluso al realizar tareas tan sencillas como ir por un café— durante los seis meses previos a su diagnóstico. Después, las pruebas médicas confirmaron que se trataba de un tumor canceroso. Según lamenta en el vídeo la exmodelo, en el que anuncia estar libre del cáncer, la fatiga es “difícil de detectar” ya que se considera “un síntoma normal de ser madre”.
La exmodelo se ha sincerado en un vídeo publicado en el canal de YouTube de su hija, Kai Trump, que cuenta con 1,5 millones de suscriptores. Según cuenta, la fatiga fue uno de los primeros síntomas y se ha sometido a tres ciclos de radioterapia
Dejada atrás la enfermedad, la exmodelo y empresaria Vanessa Trump (48 años, Nueva York) se ha abierto sobre su experiencia con el cáncer en una conversación con su hija Kai Trump, golfista e influencer de 19 años, y que esta ha compartido este domingo en su cuenta de YouTube, en la que acumula más de 1,5 millones de seguidores. La exesposa de Donald Trump Jr., quien reveló en sus redes sociales que padecía cáncer de mama el pasado 21 de mayo —aunque su diagnostico fue confirmado en abril—, explica que experimentó un dolor en el brazo durante varios meses antes de descubrir un bulto del tamaño de un guisante en su seno. Durante la conversación, Trump asegura que el primer indicio de que padecía un cáncer de mama “muy invasivo” fue una “fatiga extrema”. Recordó haberse sentido “extremadamente cansada” —incluso al realizar tareas tan sencillas como ir por un café— durante los seis meses previos a su diagnóstico. Después, las pruebas médicas confirmaron que se trataba de un tumor canceroso. Según lamenta en el vídeo la exmodelo, en el que anuncia estar libre del cáncer, la fatiga es “difícil de detectar” ya que se considera “un síntoma normal de ser madre”.
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