Emocionante remontada y podio, a un peldaño de la gloria, que se le resiste.
El Hispania remonta en la última jornada y se subirá al podio aunque al monarca se le sigue resistiendo la victoria. El italiano Vudu reina en su categoría
Emocionante remontada y podio, a un peldaño de la gloria, que se le resiste. El nuevo barco de la Armada española en el que navega el Rey Felipe VI, el Hispania, se alzó ayer con el subcampeonato de la Copa del Rey Mapfre de Vela, la competición más importante del circuito de regatas del Mediterráneo español, que cada año desde hace casi medio siglo se disputa en la bahía de Palma y que reúne a los principales veleros de alta competición del mundo en varias categorías.
El monarca ha sido parte esencial del logro, ya que él mismo patroneó la embarcación durante los dos primeros días de regata. Luego tuvo que ausentarse para asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. Por este motivo, el Rey no participó en las dos pruebas finales y decisivas, donde sus compañeros de tripulación remataron la faena, quedándose cerca del campeón indiscutible de la regata en su categoría más destacada (ORC O), el velero Vudu, del italiano Mauro Gestri.
Ha sido una de las Copas del Rey más reñidas y vibrantes de los últimos años, con un puñado de veleros disputándose hasta el final los puestos principales, aunque con el Vudu sólido al frente de la tabla desde la segunda jornada de regatas y liderando el último día con un colchón de nueve puntos. El Hispania, en cambio, partía en la jornada decisiva del sábado como cuarto clasificado, pero una remontada en la última manga y una victoria parcial en el día clave le permitió encarmarse al segundo puesto.
El podio en la clase TP52 (el modelo del Hispania) lo completó finalmente el velero suizo Kilara II, del armador Jeremy Weir.
La victoria del Vudu es un desquite:el pasado año fueron penalizados, lo que les privó de entrar en la carrera por el título. El táctico del equipo, el italiano Michele Regolo, expresó ayer la «gran emoción» que sentía tras la victoria, especialmente por el hecho de que en 2025 sufrieran aquella descalificación. «Es algo que no nos dejó dormir bien durante aquel mes de agosto y yo me sentía culpable; ahora es como si nos hubiéramos quitado un peso de encima», explicó ayer al finalizar la regata, antes de recoger el trofeo en el palacio de La Almudaina.
La Copa ha reunido esta edición a 101 veleros de 19 nacionalidades diferentes, consolidándose como una cita de referencia mundial. De hecho, han participado tres campeones del mundo en sus categorías y ha habido récord de participación en la categoría femenina, que va ganando peso en el circuito de regatas. El Team Baleària de Maria Bover se impuso a todas sus rivales.
En otras categorías destaca la victoria del Teatro del Soho San Miguel, el barco que lidera Javier Banderas, un clásico de la regata con treinta años compitiendo (la Copa suma este año su 44ª edición). Es la novena victoria que consigue su barco, todo un hito en la competición.
El Nadir del mallorquín Pedro Vaquer obtuvo su tercer título en la categoría de monotipos ClubSwan 42 y el estonio Nola fue proclamado campeón absoluto, comparando y compensando tiempos. El barco, patroneado por Margus Uudam y con la táctica del medallista olímpico portugués Hugo Rocha, logró cuatro victorias parciales y cuatro terceras posciones en su categoría.
En categoría ORC C ganó el Niramo, en una dramática y reñida final disputada ayer en la bahía palmesana que le valió el triunfo frente al Earlybird y el Project Work.
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