Jódar aclara su incidente con una recogepelotas: «No la he tocado, nunca haría eso»

Una hora después de su victoria ante Alex Michelsen por 7-6(0), 6-7(3), 4-6, 6-3 y 6-3, Rafa Jódar entró en la sala de prensa de la Philippe-Chatrier con la preocupación reflejada en el rostro. De alegría, ni rastro. Ya clasificado para los octavos de final de Roland Garros, donde se enfrentará a Pablo Carreño, sabía que llegaría una pregunta incómoda, sabía que tendría que responderla de la mejor manera posible y sabía que su imagen pública estaba en juego.

 En su victoria contra Mickelsen, se marchó al vestuarios y de camino se cruzó con la joven, que acabó resbalándose con la lona. En las imágenes de la retransmisión parecía que la había empujado, pero el tenista lo niega  

Una hora después de su victoria ante Alex Michelsen por 7-6(0), 6-7(3), 4-6, 6-3 y 6-3, Rafa Jódar entró en la sala de prensa de la Philippe-Chatrier con la preocupación reflejada en el rostro. De alegría, ni rastro. Ya clasificado para los octavos de final de Roland Garros, donde se enfrentará a Pablo Carreño, sabía que llegaría una pregunta incómoda, sabía que tendría que responderla de la mejor manera posible y sabía que su imagen pública estaba en juego.

Al término del encuentro, en las redes sociales -especialmente en Twitter- comenzó a viralizarse un episodio de apenas unos segundos que podría cambiar la percepción que los aficionados tienen de él. Entre el cuarto y el quinto set, Jódar se dirigió decidido hacia el vestuario y mantuvo una conversación a distancia con su padre y entrenador, que se encontraba en su palco. Por el camino, se cruzó con una recogepelotas y, en el encuentro fortuito, ella tropezó con la lona y estuvo a punto de caerse.

En las imágenes de la retransmisión internacional no quedaba claro si había existido contacto entre ambos ni si Jódar la había empujado. Las conclusiones de muchos usuarios ya condenaban al español, pero este quiso aclarar lo que realmente había ocurrido.

«Cuando ha acabado el set me he ido al baño, porque tengo derecho a cinco minutos de pausa, y en ese momento mi padre me iba a dar algo que tomo durante los partidos. Le dije que no, que me lo diera después, y justo en ese instante me encontré con la chica: ella intentó apartarse, se echó hacia atrás y resbaló. No la toqué. Nunca le haría nada a una recogepelotas», relató Jódar, quien añadió una defensa del colectivo para reforzar su argumento: «Sé lo que sufren en la pista porque hace mucho calor, y aprecio todo lo que hacen por nosotros. Nos ahorran mucho esfuerzo. Nunca les haría nada».

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