<p>El golfista español <strong>Eugenio López-Chacarra</strong> ha decidido ha decidido hacer un alto en su carrera de forma temporal debido a problemas de salud mental al considerar que necesita tiempo para «resetear, sanar y cuidar la mente» con el fin de «volver más fuerte, sano y realmente preparado para competir».</p>
«No ha sido fácil de aceptar. Últimamente, el mayor desafío no ha sido físico; ha sido mental. Creo en ser honesto sobre los altibajos y, ahora mismo, necesito tiempo para resetear, sanar y cuidar mi mente para poder volver más fuerte, más sano y realmente preparado para competir»
Para muchos, el golf es uno de los deportes con las exigencias mentales más altas, de los pocos en los que, en plena actividad, se pasa el 90% del tiempo pensando y solo el 10% ejecutando golpes. Esta propia naturaleza es la única explicación que justifica grandes batacazos: jugadores que, en cuestión de días, pasan de la élite a ser incapaces de rendir a un nivel aceptable. A la parte mental se une la enorme complejidad técnica y la variabilidad de los espacios de juego: no hay dos campos de golf iguales, ni siquiera dos hoyos similares.
Todos estos argumentos conforman una bomba de relojería en el golf profesional, donde la presión aparece como factor determinante. Desde David Duval hasta Jordan Spieth, jugadores que llegaron a dominar el golf mundial y se perdieron sin una explicación coherente. Nombres que nos tocan más de cerca, como Pablo Martín Benavides, Álvaro Quirós o Rafa Cabrera-Bello, estos dos últimos en plena lucha por resurgir.
Pocos se escapan a los momentos de dudas. El último en lanzar una llamada de atención es Eugenio López Chacarra. El golfista de 25 años, primer ganador español en el LIV Golf en 2022 y que logró triunfó en torneos del Asian Tour. En 2024 abandonó el LIV Golf, desmotivado y agotado física y mentalmente. Sin un circuito donde competir logró una de las gestas del año pasado: ganar un torneo del DP World Tour en la India, con una invitación del patrocinador. La vida le cambió en aquella semana y Chacarra volvió a sentirse jugador de golf, con nuevos objetivos e ilusiones.
El resto de la temporada no fue fructífera, pero en la víspera del comienzo de 2026, por primera vez con un calendario completo, Eugenio parecía un jugador diferente. Pero de nuevo el deporte de la bola parada vuelve a hacer de las suyas y, tras dos cortes fallados en los últimos tres torneos, Chacarra anunció en sus redes sociales que ha decidido parar: «Últimamente, el mayor desafío no ha sido físico; ha sido mental. Creo en ser honesto sobre los altibajos y, ahora mismo, necesito tiempo para resetear, sanar y cuidar mi mente para poder volver más fuerte, más sano y realmente preparado para competir», expresaba en su cuenta de Instagram.
Desde el entorno del jugador restan importancia al parón y apuntan más a los malos resultados que a un problema de ajuste con el nuevo material de la temporada. De hecho, según ha podido saber este periódico, Eugenio sigue entrenando y ultimando su puesta a punto. «Nada por lo que preocuparse», sostienen.
Quizás, la frustración del madrileño haya venido al descontrolarse la gestión de sus expectativas. EL MUNDO habló con López Chacarra hace un mes, antes de su marcha al primer torneo de Dubái, donde mostró una actitud muy positiva: «Los 22 días de pretemporada fueron muy potentes, no descansé ni un solo día. Es el primer año que puedo jugar todo lo que quiera, el calendario completo del DP World Tour, y quiero aprovecharlo. Es la mejor pretemporada que he hecho, he mejorado mucho», comentaba en la víspera de la competición. Esa semana finalizó decimoquinto.
El juego y el físico del español se veían bien. Pello Iguarán, el único caddie español con un major en su palmarés, se incorporó a su equipo y todo apuntaba al despegue definitivo y a un año en el que lograr su gran objetivo: finalizar entre los 10 mejores de la Race to Dubai y dar el salto al PGA Tour. Pero lejos de conseguir un buen arranque, el inicio fue complicado con esos dos cortes fallados. «Cuando decidí irme del LIV ya dije que 2025 iba a ser un gran año para mí, y así fue, y tengo todavía más ganas en 2026. Estoy formando un equipo importante a mi lado, el mejor posible, cada uno con su mejor versión», decía a principios de año.
En apenas cuatro años como profesional, la carrera de Chacarra ha vivido varios sobresaltos importantes: de lograr el mayor cheque de un deportista individual español con su victoria en el LIV a encontrarse sin equipo, desmotivado y castigado por las lesiones. «Gracias a todos por todo el cariño, la paciencia y el apoyo; significa más de lo que os imagináis. Volveré pronto», terminaba su comunicado. Desde su equipo dan por seguro que estará en menos de un mes defendiendo el título en la India e, incluso, que podría volver antes a la competición.
Deportes
