Herlinda Ortiz Acevedo da voz a la infancia rural con una propuesta literaria llena de raíces y sensibilidad

“Las historias de Linda” consolida una mirada cercana y formativa sobre la niñez, la imaginación y la identidad cultural

Desde Papayal, en el municipio de Rionegro (Santander, Colombia), emerge una nueva voz dentro de la literatura infantil y juvenil latinoamericana. Herlinda Ortiz Acevedo, docente de vocación y narradora desde la infancia, debuta en el panorama editorial con “Las historias de Linda”, una obra que reivindica la imaginación, la vida en comunidad y el valor de las raíces culturales como herramientas esenciales para el crecimiento de niños y jóvenes.

El libro nace de una pulsión creativa temprana, alimentada durante años por el contacto directo con la infancia desde el aula. Ortiz Acevedo recoge en estas páginas relatos que combinan lo cotidiano con lo fantástico, siempre desde una mirada respetuosa y cercana, pensada para lectores que comienzan a descubrir el mundo y para adultos que desean acompañarlos en ese proceso. No se trata únicamente de contar historias, sino de ofrecer un espacio donde la lectura vuelva a ser una experiencia compartida, pausada y significativa.

Lejos de los entornos urbanos más habituales, “Las historias de Linda” se inspira en contextos rurales del Caribe colombiano. La naturaleza, la familia, la vida comunitaria y la oralidad atraviesan cada relato, construyendo un universo reconocible para muchos lectores y revelador para otros. El resultado es una obra que no solo entretiene, sino que también preserva y transmite valores culturales que forman parte del patrimonio emocional de varias generaciones.

Relatos que nacen de la tierra y la imaginación

En el centro del libro se encuentra Linda, una niña curiosa, sensible y creativa que observa el mundo con asombro. A su alrededor aparecen personajes entrañables como su hermano Titi o Albert(h), una tortuga especial que aporta ternura y simbolismo a las historias. Cada uno de ellos representa aspectos fundamentales de la convivencia: el apoyo familiar, la amistad, el respeto por la diferencia y la conexión con el entorno natural.

La autora construye relatos breves que funcionan como pequeñas aventuras, fáciles de leer pero cargadas de significado. Son historias que invitan a soñar sin desligarse de la realidad, mostrando que la fantasía también habita en lo sencillo. Esta combinación permite que niños y jóvenes se identifiquen con los personajes, especialmente aquellos que crecen en entornos rurales o comunitarios similares.

Uno de los rasgos más destacados de la obra es su capacidad para despertar el gusto por la lectura en un contexto dominado por las pantallas. Ortiz Acevedo no impone moralejas ni discursos rígidos; propone, en cambio, una experiencia de lectura amable, donde el lector se siente acompañado y reconocido. Esa cercanía ha sido clave en las primeras opiniones recibidas, que subrayan la calidez de los relatos y su valor emocional.

Letrame Grupo Editorial: acompañar nuevas voces con compromiso cultural

La publicación de “Las historias de Linda” ha sido posible gracias al respaldo de Letrame Grupo Editorial, una editorial que apuesta de forma decidida por autores emergentes y proyectos con identidad propia. A través de un acompañamiento cercano y profesional, Letrame continúa consolidándose como un referente para quienes desean publicar un libro sin renunciar a la autenticidad de su voz.

En un mercado cada vez más competitivo, contar con una editorial que valore la diversidad cultural y la literatura infantil como herramientas de transformación social resulta especialmente significativo. Para muchos autores, entender cómo publicar un libro implica no solo el proceso técnico, sino también encontrar un equipo que crea en el proyecto y lo impulse con coherencia. En este sentido, la experiencia de Herlinda Ortiz Acevedo refleja un modelo de colaboración basado en el respeto creativo y la proyección a largo plazo.

Un debut que abre camino al futuro

Aunque se trata de su primera publicación, la autora ya expresa su deseo de continuar escribiendo y compartiendo nuevas historias con lectores jóvenes. Más allá de las cifras de venta, su objetivo principal es que el libro circule, se lea en familia y en espacios educativos, y contribuya a fortalecer el vínculo entre infancia, lectura e identidad cultural.

“Las historias de Linda” se presenta así como un debut sólido y honesto, que apuesta por la imaginación como motor de aprendizaje y por la literatura como refugio y punto de encuentro. Una obra que recuerda que, en lo sencillo, también habita lo extraordinario.

 

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